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Mostrando entradas de octubre, 2016

Deliciosamente tontos (1943)

Durante los primeros años de posguerra la distribuidora y productora valenciana CIFESA se convirtió en la más importante de España. Sus buenas relaciones con el régimen franquista, su visión comercial (priorizaba cine popular) y su intención de imitar al sistema de estudios hollywoodiense, fueron algunas de las causas que permitieron su auge y su asentamiento durante los años que siguieron al conflicto civil español. En su seno se rodaron comedias amables, vacías de contenido y de cualquier intención que no fuera la de entretener sin alejarse de la moral dominante, similares a las "comedias de teléfono blanco" rodadas en Italia durante el periodo fascista, y cine bélico de propaganda, muy típico por aquel entonces. Años después, hacia finales de la década de 1940, llegaría el boom del cine "histórico" de cartón piedra y, ya en los sesenta, la desaparición de la empresa. A diferencia de otras compañías cinematográficas españolas, la valenciana pretendía ser una es...

¿Pena de muerte? (1962)

El interrogante escogido por   Josep Maria  Forn  para dar título a su propuesta cuestionaba la pena capital y, por lo tanto, también al sistema que la legitimaba, aunque, p ara poder realizar su película tal y como la había ideado, el director catalán necesitaba la aprobación oficial y esta no se produjo. Sus protestas de poco le sirvieron, de modo que se vio obligado a cambiar el inicio previsto  como consecuencia de la intervención de la censura. El comienzo pretendido por Forn mostraba la ejecución de un inocente, circunstancia inaceptable para un régimen que presumía de infalible, así que, eliminada la conflictiva introducción, la justicia no fallaba y la perspectiva oficial no era puesta en entredicho. <<En suma, el film pierde mucha fuerza al cambiar la muerte de un inocente por una errónea sentencia. Es un alegato contra la pena de muerte desvirtuado>>.  (entrevista a Josep Maria Forn; Dirigido por... número 399, abril 2010) Pero lo que ...

Cómicos (1954)

<<Parábamos en las ciudades muy pocos días —seis, siete—, y en seguida, abandonábamos la pensión estrechuja, sucia y con alguna chinche que otra, abandonábamos el camerino con olor a retrete y paredes llenas de garabatos y firmas: "Aquí trabajó Pepe Salvatierra el 20 de febrero de 1913", y de nuevo a la estación, a beber el tazón de café aguado y a esperar a que el representante de la empresa nos dijese: —Ése es nuestro tren. Y nos alejábamos de la ciudad gris y vulgar, que tendría, claro, su catedral y su paseo de las siete, para meternos en el departamento de segunda, dejar pasar fugazmente la vida, los paisajes y huir hacia otra nueva ciudad en la que sabe Dios lo que nos podría suceder>>. ( Fernando Fernán Gómez : El tiempo de los trenes ) La vida itinerante de las cómicas y cómicos españoles avanzaba sobre los raíles de las vías que los llevaba de localidad en localidad. En ellas se apeaban durante un suspiro, aunque suficientemente largo para pod...

¡Vivan los novios! (1969)

El esperpento que venía caracterizando los trabajos de Luis García Berlanga rozó lo grotesco en ¡Viva los novios!  En ella un "primo" similar al protagonista de  El verdugo (1963) se deja arrastrar por las demandas de su prometida y de su futuro cuñado. De tal manera, como se descubre en el personaje interpretado por Nino Manfredi  en relación a su mujer y a su suegro, el periplo de Leonardo ( José Luis López Vázquez ) confirma su imposibilidad a la hora de asumir sentimientos y necesidades propias. Pero, a pesar de la lucidez que se esconde tras esta propuesta, la película resultó un fracaso comercial y fue el blanco de los varapalos de la crítica del momento; en algunos casos se llegó a decir que el cineasta había perdido la inspiración, que había caído en la vulgaridad y que se copiaba a sí mismo. Nada más lejos de la realidad. Aunque presenta irregularidades que no se descubren en los mejores títulos del realizador valenciano, Plácido (1961) y  El verdugo ...

Brigada 21 (1951)

En  La casa de la calle 92 ( The House on 92nd Street ; Henry Hathaway , 1945), en  La brigada suicida ( T-Men , Anthony Mann , 1947) o en  La calle sin nombre ( The Street with No Name ; William Keighley , 1948), el protagonismo recae en agentes sin tacha a quienes se observaba en su lucha diaria enfrentados a espías, criminales o delincuentes varios que amenazan la armonía de los ciudadanos y de la nación. Sin embargo, en títulos sucesivos de los policíacos "realistas" de posguerra, aquellos héroes planos fueron dejando paso a individuos de mayor calado psicológico, complejidad que los humanizaba y les restaba heroicidad, en tramas más pesimistas y negras. En películas como  Relato criminal  ( The Undercover Man ;  Joseph H.Lewis , 1949) ya se muestra a un agente del tesoro  superado por la cotidianidad en la que se encuentra atrapado, y en ocasiones superado, desamparado por la ambigüedad de un sistema que protege los derechos del delincuente q...

Tangos. El exilio de Gardel (1985)

<<El destierro es redondo un círculo, un anillo: le dan vueltas tus pies, cruzas la tierra, no es tu tierra, te despierta la luz, y no es tu luz, la noche llega: faltan tus estrellas, hallas hermanos: pero no es tu sangre.>> (Fragmento de Exilio , de Pablo Neruda ) Debido al control de la censura militar, el cine argentino vivió durante la segunda mitad de la década de 1970 el peor periodo creativo de su historia, y no sería hasta la entrada de la siguiente cuando empezaron a producirse brotes de títulos más comprometidos y de mayor calidad, como serían el drama  Tiempo de revancha (1981) y el thriller Últimos días de una víctima (1981), ambas realizadas por Adolfo Aristarain . La tímida aparición de películas críticas con el régimen militar formaba parte del imparable y deseado proceso de democratización que culminó con las elecciones celebradas el 30 de octubre de 1983. La nueva situación política trajo consigo una nueva realidad socio-cultural que afectó a ...

El odio (1995)

<<El hombre está dotado de inteligencia y de fuerza creadora para multiplicar lo que le ha sido dado, pero hasta ahora, en vez de crear, ha destruido>> afirma Astrov en El tío Vania  —cuando habla de la devastación de los bosques y de la naturaleza—. Pero su afirmación también sería aplicable a la destrucción del propio individuo y de las sociedades que forma en conjunto, porque una de las constantes del ser humano individual y colectivo sería la de repetir los mismos errores una y otra vez, lo cual, si asumimos como ciertas la <<inteligencia>> y la <<fuerza creadora>> a las que alude el personaje de  Chéjov en su famosa obra teatral, resulta contradictorio que, poseyendo la capacidad de mejorar, a lo largo de la Historia, los humanos, entre los cuales me incluyo, hayamos sido los principales responsables de nuestras desgracias. Esta autodestrucción se perpetúa en  El odio ( La haine ,  Mathieu Kassovitz , 1995), por ello, se tra...

Los cuervos (1961)

Cuando Julio Coll dirigió Los cuervos  (1961) faltaban seis años para que el cirujano Christiaan Barnard practicase en Ciudad del Cabo el primer trasplante de corazón humano, realizado con éxito el 3 de diciembre de 1967, aunque el paciente falleció de una neumonía dieciocho días después. Aquella intervención, que cambiaba la ciencia médica para siempre, dio paso a las sucesivas y, así, se convirtieron en parte de nuestra cotidianidad, pero, a pesar de los avances y de los estudios, en el momento del rodaje de Los cuervos  dichas operaciones eran más cercanas a la ciencia-ficción que a la realidad; de ahí que, en momentos puntuales, la película adquiera un tono fantástico que no llega a concretarse porque forma parte del engaño que tiene como víctima a don Carlos ( Jorge Rigaud ), cuya primera aparición en la pantalla lo muestra en la consulta de un cardiólogo que le confirma el diagnóstico de los once especialistas a quienes visitó con anterioridad. A este hombre no le qu...

Trágica información (1952)

Su trabajo de periodista proporcionó a Samuel Fuller un buen número de experiencias y un conocimiento de primera mano del ámbito profesional que años después expuso tanto en su libro  The Dark Page , como en su película  Park Row (1952). Su cuarta novela, también una de sus preferidas, despertó el interés de Howard Hawks , que adquirió los derechos para una adaptación cinematográfica que no se llevó a cabo, entre otras cuestiones, porque John Farrow desarrolló una intriga similar en  El reloj asesino ( The Big Clock , 1948). Años después, Phil Karlson , un realizador de menor renombre, pero de gran valía y con destacadas producciones en su haber, filmó una versión de la novela que no contentó a Fuller , más radical e independiente en su discurso fílmico, aunque su enfado tendría que ver con los cambios introducidos en la adaptación y no con los resultados cinematográficos.  Trágica información ( Scandal Sheet , 1952 ) es una más que correcta muestra de cine...

Blast of Silence (1961)

Asistente de Barry Mahon en Cuban Rebel Girls (1959), un subproducto escrito y protagonizado por Errol Flynn , y que a la postre sería la última interpretación del actor, y en Violent Women (1960), otro título de dudoso interés, Allen Baron debutó en la dirección de largometrajes con un film más complejo y acertado que aquellos en los que tuvo sus primeros contactos con el medio cinematográfico. Coescrita junto a Waldo Salt , Baron  dirigió  Blaste of Silence  (1961) asumiendo que se trataba de una producción independiente, de escaso presupuesto, lo cual le permitió cierta libertad experimental y formal, más cercana a la  Nouvelle Vague que al clasicismo del cine negro estadounidense, en imágenes siempre acompañadas por música jazz y por la frialdad de la voz de un narrador ( Lionel Stander ) que no se dirige al espectador, sino al protagonista de la historia. Esta voz en off no es gratuita, aunque en ocasiones sea abusiva, ya que resulta fundamental a la hora...

La casa de la calle 92 (1945)

En 1945, con la conclusión de la guerra, se iniciaba una época de cambios socio-políticos a nivel mundial. Dichos cambios también produjeron un aumento del realismo cinematográfico, no solo en Italia, donde el neorrealismo se confirmaba con  Roma, ciudad abierta ( Roma citta' apperta ; Roberto Rossellini , 1945), sino en otros puntos del globo como Japón o Estados Unidos. Pero, mientras en Italia y en Japón se intentaba mostrar el devastador presente de posguerra, en Hollywood el tono documental se empleó en producciones propagandísticas protagonizadas por infalibles agentes de la ley. Esta corriente, surgida dentro del cine negro, asumía características del noticiario cinematográfico, de las crónicas de sucesos y, en menor medida, del propio neorrealismo para relatar investigaciones policiales desde la mezcla de imágenes de archivo y de ficción, inicialmente protagonizadas por personajes planos que, a medida que avanzaba el ciclo, irían cobrando mayor profundidad dramática, de...