<<Leer. Viajar. Pensar más despacio. Aguzar el ingenio. Arremeter y a la vez permanecer inmóvil, tener la paciencia de un santo y ser tan impulsivo como un niño. Nunca en la vida había sentido Justin tal sed de conocimientos. Ya no quedaba tiempo para preparativos. Había estado preparándose noche y día desde la muerte de Tessa. Se había contenido, pero se había preparado. En el deprimente piso de abajo de Gloria se había preparado. Durante los interrogatorios de la policía, en los que a veces contenerse le había requerido un esfuerzo sobrehumano, había seguido preparándose en algún rincón infatigable de su mente.>> (1) Tal preparación es la constancia del jardinero, su necesidad de cuidar cada detalle para obtener el fruto pretendido; sin embargo, ahora no se trata de flores ni plantas, ni de relaciones diplomáticas, sino de <<sumergirse hasta el centro mismo del mundo secreto de Tessa, identificar todos y cada uno de los jalones y señales de su viaje, anular su propi...