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Mostrando entradas de noviembre, 2024

El jardinero fiel (2005)

<<Leer. Viajar. Pensar más despacio. Aguzar el ingenio. Arremeter y a la vez permanecer inmóvil, tener la paciencia de un santo y ser tan impulsivo como un niño. Nunca en la vida había sentido Justin tal sed de conocimientos. Ya no quedaba tiempo para preparativos. Había estado preparándose noche y día desde la muerte de Tessa. Se había contenido, pero se había preparado. En el deprimente piso de abajo de Gloria se había preparado. Durante los interrogatorios de la policía, en los que a veces contenerse le había requerido un esfuerzo sobrehumano, había seguido preparándose en algún rincón infatigable de su mente.>> (1) Tal preparación es la constancia del jardinero, su necesidad de cuidar cada detalle para obtener el fruto pretendido; sin embargo, ahora no se trata de flores ni plantas, ni de relaciones diplomáticas, sino de <<sumergirse hasta el centro mismo del mundo secreto de Tessa, identificar todos y cada uno de los jalones y señales de su viaje, anular su propi...

Platón y la República

Mi primer contacto oficial con Platón se produjo en el instituto, aunque antes ya hubiera escuchado hablar de él. Pero entonces, con dieciséis años e intereses señalados por la vitalidad e irracionalidad del carpe diem  del que hablaban en el medievo y en una película de Peter Weir, y que había leído en el letrero de un restaurante a escasos metros del Rosalía, y que sin saberlo venía practicando de forma natural desde la cuna, poco caso hice al ateniense y a mis profesores. No le culpo por mi desinterés, tampoco a los docentes que, sin exageración, ni presunción por mi parte ni falta por las suyas, nada podían hacer para motivar a alguien como yo, cuya tendencia a aprender por su cuenta y a golpes, a ir por libre, para bien y para mal, me guiaba y marcaba desde temprana edad. Aquel desinterés era mío y mía era la responsabilidad de sacudirlo; y fue mi elección inconsciente que allí quedase hasta unos años después, cuando se produjo el primer encuentro serio con el autor de El banq...

Diamante de sangre (2006)

Un año antes del estreno de Diamante de sangre (Blood Diamond, Edward Zwick, 2006), mes arriba, mes abajo, había pedido a dos amigas que opinasen sobre una novela que había ambientado en Sierra Leona y que tenía como protagonista a un mercenario de ninguna parte y a dos jóvenes hermanos sierraleoneses. La semana del estreno acudimos al cine, no sabía muy bien qué me iba a encontrar, pero había leído que se ambientaba en el mismo lugar donde había ubicado mi novela; el tema, con los diamantes y la guerra de fondo, me pareció cercano y me desilusionó la coincidencia. Ignoro si los guionistas, Charles Leavitt y C. Gaby Mitchell, habían escrito la historia antes que yo o yo antes que ellos, además, era indiferente. El tema estaba ahí y cualquiera podía inspirarse en la guerra civil de Sierra Leona para hacer una película o un relato. Al terminar el film, quise ver las diferencias, pero mis amigas se centraron en las similitudes; más interesadas en la cercanía argumental que en el estilo, ...

Infiltrados (2006)

El inicio de Infiltrados (The Departed, 2006) es el de un Martin Scorsese metido de lleno en el crimen organizado; las imágenes lo desvelan y la voz en off de uno de los personajes, presentando un ambiente donde la cámara se mueve a sus anchas, lo confirma. En ese instante, presenta a Frank Costello (Jack Nicholson) y a un niño que, cuando el film salte varios años hacia delante, se convierte en un policía (Matt Damon) y en un topo, confidente de ese mismo hombre que le regala comida y unas monedas cuando era un crío. Aunque omitida en la pantalla, durante la infancia de Colin se establece la relación paterno-filial que continúa en el presente en el que Scorsese introduce al otro infiltrado, Billy (Leonardo DiCaprio), un joven cuya vida le ha deparado la sombra a la que parece seguir condenado cuando le indican que ha de ser un infiltrado en el crimen organizado. La propuesta de Scorsese no es novedosa, pero sí plenamente suya aunque se trate de una versión de la película hongkonesa J...

El guardaespaldas (1992)

Su actuación en Reencuentro (The Big Chill, 1983) fue descartada por Lawrence Kasdan en el montaje final, su rol era el del amigo fallecido, pero dos años después, el director y guionista le compensó y ofreció uno de los papeles principales de Silverado (1985). Era el primer western para Kevin Costner (también para el propio Kasdan), quien, desde entonces, no ha dejado de regresar al género que le catapultó a lo más alto de Hollywood y le colmó de honores en Bailando con lobos (Dancing with Wolves, 1990). Pero esa es otra película, la que ahora corresponde, producida por Kasdan y Costner, también por Jim Wilson, socio del actor, fue un producto diseñado para ser un éxito comercial; y lo consiguió. El guardaespaldas (The Bodyguard, Mick Jackson, 1992), tercera colaboración entre director y actor — Wyatt Earp (1994) sería la cuarta—, además de ser uno de los grandes vehículos para el lucimiento de la estrella, fue su espaldarazo definitivo de cara la taquilla, el que le situó en la po...

Boogie Nights (1997)

De ambiente setentero y hortera, alucinada, discotequera, ubicada en la “industria” del porno, Boogie Nights (1997) se desmelena y se exhibe cómica y dramática para abordar sus vidas cruzadas con desenfado. Su descaro es, sin duda, uno de los grandes aciertos. Descarados son tanto los personajes como el empleo que Paul Thomas Anderson hace de su cámara, incansable en su búsqueda y en el seguimiento de los hombres y mujeres que protagonizan esta comedia-drama, chispeante, por momentos desquiciada como el ambiente que muestra y la sociedad que señala, que lo sitúa entre los grandes valores del cine de finales del siglo XX, posición que, por entonces de veintisiete años y con Sidney (Hard Eight, Sidney, 1995) en su haber fílmico, Paul Thomas Anderson amplía en Magnolia (1999) para entrar en el XXI como uno de los grandes cineastas estadounidenses de la nueva centuria, ya hoy veinteañera. A Anderson le gusta el plano secuencia, se marca uno al inicio del film, en la disco de Maurice (Lu...

Don Juan, carne, ideal y mito

<<Pocos personajes de ficción más fecundos que el inventado ya hace casi tres siglos por Tirso de Molina y al que bautizó con el nombre de Don Juan Tenorio. Desde la centuria de su creación y en progresión siempre creciente, Don Juan ha atraído sobre su misteriosa figura la atención de escritores, de músicos, de pensadores y el valor humano encerrado en ella ha engrosado tan considerablemente que ha dado en lo ya sobrehumano, el mito. Don Juan es una de esa media docena de personificaciones en que los hombres condensan una visión del mundo y de la verdad>>, (1) escribió Pedro Salinas acerca del popular personaje. Lo hizo en 1934, a raíz de un nuevo Don Juan que añadir a los previos de Tirso de Molina, Moliere, Zorrilla, Byron, Pushkin, Espronceda, Baudelaire, Bernard Shaw, Azorín, Jardiel Poncela ... El nuevo correspondía a Unamuno, que acababa de escribir la obra teatral El hermano Juan, o el mundo es teatro , la cual todavía no había sido representada y, por tanto, era di...

Hijos de los hombres (2006)

Aparte de los temas que trata, y que ya habían sido expuestos en la pantalla con anterioridad, (inmigración, neofaccismo, deshumanización, envejecimiento poblacional, peligro de extinción,…), el que llama mi atención se expone en una breve escena, cuando Theo (Clive Owen), el protagonista de Hijos de los hombres (Children of Men, Alfonso Cuarón, 2006), acude a su primo (Danny Huston), cargo importante en el gobierno británico, y descubre que este se desvive por salvar obras de arte en un mundo humano que se consume y camina hacia su extinción. Theo le dice algo así como que no sabe para que se preocupa, si en cien años nadie podrá disfrutar de esas piezas artísticas que Nigel ha rescatado. El mundo humano presentado en la película agoniza, vive su última generación, lo que supone que nadie quedará para ver el  Guernica que luce en la sala donde almuerzan, ni los Velázquez que Nigel dice haber salvado durante la caída de Madrid. Nadie habrá para ser testigo y juez, ni depositario,...

La verdad sobre el caso Savolta (1978)

La neutralidad española durante la Gran Guerra (1914-1918) enriqueció a la burguesía industrial catalana en una medida insospechada en tiempo de paz. Mientras parte de Europa se destrozaba, los productos catalanes se vendían a alto precio en los mercados de los países en conflicto, desde cacerolas hasta productos textiles, pasando por la venta de alimentos y de ¿armas? Pero, al tiempo que las fortunas crecían y que los afortunados calculaban mal sus inversiones —como se demostraría tiempo después—, los movimientos obreros amenazaban la hegemonía de los patronos industriales. Para ponerle freno, pactaron con el gobierno central, que envió al general Severiano Martínez Anido para hacerse cargo de la gobernación, lo que supuso uno de los máximos momentos de represión de los movimientos sindicalistas y del avance del proletariado barcelonés en sus conquistas laborales y sociales. Más adelante, la represión cambió su cara al establecerse la dictadura de Miguel Primo de Rivera (1923-1930) y ...

La liga de la justicia (2021)

Entre tantos grupos en busca de la unidad para alcanzar una meta económica, religiosa, musical, cómica, bélica… se pueden contar los ciudadanos de la liga de Delos, los argonautas, los doce apóstoles y los del patíbulo, el dúo dinámico y los hermanos Calatrava, la comunidad del anillo o la de Alex de la Iglesia, los siete samuráis y el mismo número de enanitos, los músicos de Bremen y los inhumanos, la patrulla perdida, grupo trece, Tricicle, los cuarenta ladrones, con ocho basta y muchos más de los que no quiero acordarme… Son mejores y peores modelos de grupos que reúnen individualidades para engrandecer el conjunto, al que cada uno de los componentes aporta lo suyo, lo que tienen de diferente y de original, si es que lo hay. En realidad, a la hora de agruparse, conjuntarse o aliarse, sus similitudes suman más que sus diferencias, pues sus intereses convergentes, su ideología común o sus trabajos similares son los que posibilitan el conjunto y que este dure más que la noche de estren...

Juego de armas (2016)

Al inicio de Juego de armas (War Dogs, Todd Phillips, 2016), la voz de David Packouz (Miles Teller) cobra protagonismo y ya deja claro que se trata de su historia. Narra en primera persona, por tanto, su relato será subjetivo y contado a su manera, aunque dicha manera sea similar a tantas otras ya escuchadas y vistas en pantalla. Suena repetitiva; no difiere de otras voces que van de subjetivas y de desenfadas que, en su intento de ser tan personales como la del mafiosillo de la excelente Uno de los nuestros (Godfellas, Martin Scorsese, 1991), pueblan el cine desde finales del siglo XX. ¿Pero lo son? La escena inicial se desarrolla en 2008, cuando el personaje se encuentra en Albania y alguien le apunta directamente a la cabeza. Es el instante de mancharse los calzoncillos y de contar su historia. Juego de armas retrocede a 2005, pero, antes de detallar cómo llegó a estar al borde de la muerte, se dirige directamente al público y pregunta, porque es lo que toca para darle un tono crí...

Fragmentos de nada: Soliloquio (Yo soy aquel, en do menor)

“Yo soy aquel que cada noche te persigue…”, escucho al de la habitación de al lado cantando en do mayor, pero ¿qué aquel soy yo? —me pregunto mientras su voz me llega a través de las paredes de una construcción de papel—. ¿Qué hora es? “Son las cuatro y diez”, suena en la distancia una de Aute. Miro el teléfono; ayer “alámbrico” y auricular, hoy adicción táctil y audiovisual. Pulso uno de los iconos que llenan la pantalla y una “red” se abre ante mí y para mí, y ante millones y para millones de “míes”, para dar inicio a la sucesión diaria de anuncios de objetos, estampas y personas “que quizá puedan interesarte”. Asoman platos, dietas, salud y belleza, máquinas, logotipos, habilidades, polemistas del tres al cuarto, necesitados de atención, vendedores de humo y expertos en autoayuda que buena falta les hace ayudarse, gentes posando alegría o rabia, otras presumiendo lo bien que les sienta la moda que adaptan a su estilo personal, uno que ya se ha visto en millones de modelos que apenas...