Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de abril, 2019

Veinticuatro ojos (1954)

Oficialmente el fin de la ocupación estadounidense de Japón y la restitución de la soberanía nacional a los japoneses se produjo en 1951. Pero esto no implicó que las tropas norteamericanas abandonasen sus bases militares en el archipiélago, punto geográfico estratégico y vital para los intereses de la potencia americana tras la subida al poder de Mao en China y durante la guerra de Corea. A cambio, el país asiático recibió ayuda económica, que posibilitó una recuperación más veloz de la esperada después de la derrota en la Segunda Guerra Mundial. La posguerra fue un momento delicado, de enfrentamiento de ismos , de extrema dureza y de reconstrucción (moral, económica y material). Todas estas circunstancias afectaron al cine japonés de la época, pero más allá de la eliminación de la censura militar aliada, del crecimiento industrial, del ahogo y carestía popular que  Akira Kurosawa  plasmaría opresiva en la parte baja de El inferno del odio , o del conflicto que se estaba de...

A sangre fría (1967)

Brooks se viste con Capote Por Antonio Pardines Las seis muertes de A sangre fría ( In Cold Blood , 1967) quedan definidas por el título escogido por  Truman Capote para dar nombre a su espléndida crónica literaria y a la no menos destacada adaptación cinematográfica que  Richard Brooks  filmó cual impactante estudio de la naturaleza de los protagonistas. Tanto las ejecuciones de los cuatro miembros de familia Clutter a manos de Pike ( Robert Blake ) y Dick ( Scott Wilson ), como las que estos sufren a manos del sistema penal golpean la conciencia de quien observa las imágenes de una película que no elude el conflicto, pero no por las imágenes en sí, sino por las cuestiones que plantea al priorizar la psicología del homicida en su cotidianidad; una psicología que, su compañero de "generación",  Richard Fleischer  había abordado en Impulso criminal ( Compulsion , 1959) y en la que ahondaría hasta el límite de lo conocido hasta entonces en  El estrangula...

Hampa dorada (1931)

Durante la etapa final del periodo silente descubrimos al menos dos grandes antecedentes — La horda ( The Racket ; Lewis Milestone , 1928) y La ley del hampa ( Underwolrd ; Josef von Stenberg , 1927)— del cine de gángsters de la década de 1930, pero el origen de este tipo de película los encontramos en la literatura criminal de finales de los veinte, principios de los treinta, en las crónicas de sucesos urbanos, fuente de inspiración para  Warner Brothers  cuando Darryl F. Zanuck asumió la dirección de la por entonces recién absorbida  First National , y en el trauma social generado por la depresión económica que marcó el decenio. Esta serie gansteril se pone en marcha con  Hampa dorada ( Little Caesar , 1931), título clave que sienta algunas de las bases cinematográficas del subgénero dedicado a la figura del hampón, a su ascenso y a su caída, a su obsesión por triunfar y llegar a lo más alto dentro de la criminalidad que asume como principio y fin de su existen...

Calor (1962)

La disparidad de criterios a la hora de valorar cualquier película (o cualquier muestra artística y expresiva) la enriquece o puede que la riqueza de la película (u otro medio de expresión) sea la responsable de generar dicha disparidad. En ambos casos, bienvenida sea, ya que puede aportar perspectivas que quizá hayan pasado desapercibidas con anterioridad. Por otra parte, para que estas diferencias de opiniones sean productivas, habría que hacer hincapié en que es importante aceptar la subjetividad de quien interpreta y la necesidad de presentarlas desde criterios que se alejen de simplismos que descalifiquen una película porque carece de color o de sonido, de altos presupuestos, de rostros conocidos, del es vieja o está realizada en tal sitio, o vayan ustedes a saber qué más. Si me dejase llevar por estos prejuicios, apenas vería cine, y mucho menos podría descubrir ese que me proporciona un algo más que solo consumir estrenos que acaparan las carteleras; que en ocasiones pueden lle...

Christine (1983)

<<En la vida de todo el mundo, el automóvil es una preocupación. Antes hablábamos de la sensibilidad de los corazones; ahora, de la marca de los carruajes que han comprado los seres que nos interesan. Y el mismo automóvil es un ser vivo, con tanto influjo en nuestra vida como una novia o un camarada. Hay automóviles cuya historia es más interesante que la de un hombre. Algunos amigos que os aburren hablándoos de su vulgar existencia, os distraerán si os refieren las excentricidades de su coche.>> Wenceslao Fernández Flórez ; del prólogo de El hombre que se compró un automóvil (1938) Bajo su capa de pintura de cine de terror fantástico para público adolescente y de adaptación de una novela de Stephen King , Christine (1983) encaja dentro de las películas que John Carpenter dedica a los límites que separan la cordura y la locura, en este caso concreto desdibujados por un amor voraz, obsesivo, posesivo y celoso de su supervivencia. Desde su nacimiento, Christine se difere...

Sabotaje (1936)

El cine de Alfred Hitchcock es un magistral ejemplo de constancia y de constantes que prácticamente reaparecen en cada una de sus películas, tanto en su etapa inglesa -la misma que parece no existir para quienes solo hablan de una parte de su filmografía- como en su periodo estadounidense, el más popular y aquel en el que alcanzó su plenitud creativa. Consecuencia de dicha reiteración de ideas y temas, hubo quien dijo que el cineasta británico siempre realizaba el mismo tipo de film, distinto en su forma, pero no en su sustancia. Hay parte de verdad en ello, ya que cualquier película de Hitchcock  remite a su universo personal y cinematográfico, donde descubrimos falsas identidades, mentiras, sospechas, sumisión o deseos reprimidos y nunca héroes ni heroínas, solo hombres y mujeres atrapados en sí mismos y en las situaciones que el realizador nos plantea sin dejar de introducir pinceladas de su humor y su "malicia" en muchas de las tramas. Pero sería simplificar en exceso...

La podadora (El gran cuchillo) (1955)

Existen películas que evocan cine y las hay sobre cine. Las primeras suelen apelar a la nostalgia de imágenes cinematográficas que se grabaron en la mente de sus autores (sea  Truffaut  y  Los cuatrocientos golpes , Bogdanovich en La última película o Tornatore en su Cinema Paradiso ) y no muestran los entresijos que las segundas exponen intrínsecos a las historias que nos desvelan. Estas son las denominadas películas de cine dentro del cine y abarcan distintas posibilidades e interpretaciones. Las hay satíricas, amables, cínicas, crudas, críticas o un poco de esto y otro poco de aquello. El gran cuchillo ( The Big Knife , 1955), la primera producción independiente de Robert Aldrich , se decanta por mezclar crítica, cinismo y dureza para golpear con un certero y demoledor directo al estómago del sistema de estudios de Hollywood, a su podredumbre, al feroz sensacionalismo de la prensa representada en Patty Benedict ( Ilka Chase ), al juego sucio y al totalitarismo asum...

El loco del pelo rojo (1956)

El cine y la pintura se encuentran ligados por las influencias que el segundo ha ejercido en el primero (y puede que desde un tiempo a esta parte, este en aquel), aunque no estoy hablando de que el cine sea pintura ni que la pintura sea necesaria para hacer cine. Me refiero a que, en ocasiones, el medio cinematográfico asume aspectos pictóricos para recrear historias, ya sea un biopic sobre un pintor famoso u otras ficciones que asumen la plasticidad como una de sus características formales. Esta relación se observa en Jean Renoir y el impresionismo en Una partida en el campo ( Une partie de campagne , 1936), en King Vidor y el uso del color en Duelo al sol ( Duel in the Sun , 1945) o en Sergei Paradjanov y sus tablas vivientes en El color de las granadas ( Sayat Nova , 1968). Solo son tres ejemplos entre tantos, que me sirven para establecer la conexión entre los dos medios artísticos que se combinan en las diferentes películas que narran las experiencias vitales y artísticas d...

Hiroshima mon amour (1959)

<<Igual que tú, estoy dotada de memoria. Y conozco el olvido>> El cine y la literatura rompen las distancias espaciales y temporales, pero dicha ruptura espacio-tiempo ni es de su exclusividad ni tampoco novedosa, y no lo es, porque tuvo y tiene su origen en la mente humana, desarrollada mucho antes de que ambos medios de expresión fueran posibles. Se originó en pensamientos que traen al hoy, el ayer y el mañana. Hablamos de un lugar subjetivo donde se confunden o entremezclan imágenes, impresiones, emociones e interpretaciones, hablamos de la memoria, de la imaginación, de la ensoñación, y de la realidad como partes que se citan en un todo: nosotros. Esto me lleva a recordar a  Alain Resnais  y a  Hiroshima mon amour (1959), su primer largometraje de ficción, y también  Van Gogh  (1948), Guernica (1951),   Noche y niebla  ( Nuit et brouillard , 1955) o   Toda la memoria del mundo ( Toute la mémoire du monde , 1957) , cortometraje...

Jacques Becker. Un ser apasionante y apasionado

En  Mi vida y mi cine ,  Jean Renoir  dedica uno de los capítulos a quien durante ocho años y ocho películas fue su asistente, y su amigo desde el momento en el que se conocieron. Así lo recuerda el responsable de La regla del juego  en sus memorias: <<cuando  Jacques Becker  vino a verme, era un niño, o más bien un muchacho. Representaba a la perfección todo lo que yo detesto: la gran burguesía francesa, el conocimiento de los bares y la práctica de los deportes caros. Una vez que rasqué aquel barniz, me encontré frente a un ser apasionante y apasionado>>*. Y la pasión que  Becker  sentía por el jazz lo empujó a los dieciocho años a enrolarse en la <<Compañía General Trasantlántica para poder ir a Nueva York a visitar a algunos de sus ídolos, en primer lugar  Duke Ellington >>*.  Becker  amaba el jazz y también amaba el cine, por ello no dudó en contrariar a su padre y presentarse ante  Ren...

Julia (1977)

Realidad física : una habitación, el ahora, dos niñas de doce años, dos camas gemelas, sonidos, que en sus cerebros se convierten en palabras, más palabras, otros ruidos... Interpretación (o pensamiento), tiempo presente, de dicho ahora: "¡qué este momento no acabe nunca!"; "cambiaremos el mundo, juntas"; "¿qué puedo decir?"; "¿cómo sorprenderla?"; ¡qué se calle ya!; ¡no la soporto cuando se pone así!... Memoria (el ayer desde el hoy): <<Julia y yo estábamos tendidas en dos camas gemelas y ella recitó trozos de poesía [...]: a Dante en italiano, Heine en alemán, e incluso a pesar de que no podía comprender ninguna de las dos lenguas, los sonidos eran tan bonitos que sentí una dulce tristeza como si hubiera mucho por delante en el mundo, mucho que sería estupendo y satisfactorio si alguna vez lograba encontrar mi camino.>> 1 La realidad se ubica en un espacio físico y en un tiempo presente. Es objetiva, aunque no para nosotros, pues...