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Mostrando entradas de junio, 2013

Ladrón de cadáveres (1945)

Uno de los periodos más florecientes y creativos de la serie B se produjo cuando Val Lewton asumió la producción de un ciclo de películas de terror para la RKO  que se inició con la mítica La mujer Pantera (Cat People) , cuyo coste rondó los 130.000 dólares y recaudó dos millones. Esa sería la tónica de la mayoría de estas películas que se inscriben dentro del género de terror, en las que el productor-autor contaría con los directores:  Jacques Tourneur  (en tres ocasiones),  Mark Robson  (cuatro) y  Robert Wise  (en dos películas del género). Existen otros aspectos comunes a estas películas aparte de tratarse de producciones baratas, ya que en ellas el miedo suele sugerirse desde las sombras, desde los espacios en los que se desarrollan los hechos o desde los propios miedos que habitan en los personajes. Pero si se profundiza se descubre que la idea del terror no es la única que asoma en pantalla, pues en ellas se hablan de cuestiones como la imp...

El desertor del Álamo (1953)

Años antes de realizar su reputado ciclo de westerns con Randolph Scott como protagonista, Budd Boetticher  había dado muestras suficientes de su excelente pulso para el género en películas como las rodadas para los estudios Universal , entre las que destacan The Cimarron Kid,   Horizontes del Oeste (Horizons West) , Traición en Fort King (Seminole) o El desertor del Álamo (The Man from the Alamo) . Posiblemente esta última fue la más conocida de aquella época que no satisfizo a su realizador, ajeno por aquel entonces a la libertad creativa que sí obtuvo en el injustamente denominado ciclo Ranown (nombre de la productora de Randolph Scott y Harry Joe Brown ), A pesar de esa falta de libertad,  El desertor del Álamo (The Man from The Alamo)  evidencia una narrativa identificable con el estilo que haría famoso a  Boetticher  años después, capaz de desarrollar en una hora y cuarto una trama sin fisuras que gira en torno a un individuo a quien, en primera ...

La brigada suicida (1947)

Entre 1945 y 1950 se desarrolló dentro del policíaco hollywoodiense un estilo semi-documental que trataba de explicar con minuciosidad las labores de los diversos cuerpos de seguridad encargados de velar por el cumplimiento de la ley. La intención sería la de mostrar la eficacia y la importancia de estos departamentos, formados por aguerridos agentes que no dudarían en sacrificar sus vidas para lograr que el orden prevaleciese. Una de las características  comunes a este tipo de producciones propagandísticas, que intentaron ofrecer su realidad de hechos supuestamente verídicos, se encuentra en su presentación, a menudo introducida por un cargo del departamento correspondiente, responsable de explicar a grandes rasgos la labor de los agentes en quienes se centra la historia. Una vez fuera de esa oficina, la acción nos descubre el día a día, los esfuerzos incansables, los métodos que utilizan o la avanzada tecnología que les ayuda a cumplir con su cometido.  Dentro de este est...

¡Qué sinvergüenzas son los hombres! (1932)

Además de ser una comedia romántica de gran éxito en su momento,  ¡Qué sinvergüenzas son los hombres! ( Gli uomini, che mascalzoni! , 1932)   posee el interés añadido de ser la película que lanzó a la fama a  Vittorio de Sica , convirtiéndolo en uno de los galanes más destacados de la cinematografía italiana de la época anterior a la Segunda Guerra Mundial. En este clásico de la comedia transalpina de inicios de los años treinta se distinguen tres partes, aquéllas en las que posteriormente se dividirían un sin fin de largometrajes similares en los que chico y chica se conocen, se enamoran, sufren algún imprevisto que les separa y finalmente descubren que el amor sale victorioso. Estas tres etapas en el triunfo del amor se descubren en la relación de Mariusccia ( Lia Franca ) y Bruno ( Vittorio de Sica ), dos jóvenes que se conocen por casualidad, y que no tardan en pasar una velada romántica en un idílico entorno donde profundizan en aspectos que no asoman en la p...

El cebo (1958)

Cuando hablo de una película de asesinos en serie pienso en M como el gran referente, pero esto no es más que fruto de mi subjetividad, ya que existen otros excelentes films que muestran la figura de un individuo desequilibrado, cuya mente enferma le obliga a matar. El cebo es otro buen ejemplo de este tipo de producciones, en ella se presenta a un asesino similar al que se descubre en la mítica película de Fritz Lang , aunque enfocado desde una perspectiva que lo aleja de aquel personaje interpretado por Peter Lorre , ya que, aparte de la coincidencia de que ambos eligen a niñas como víctimas de sus obsesiones, las diferencias entre ambas películas son evidentes desde el inicio, cuando Jacquier ( Michel Simon ), una especie de buhonero, camina tranquilamente por el bosque donde descubre el cadáver de una pequeña. Asustado y nervioso acude a un bar desde donde telefonea a la policía, pero solo quiere hablar con el comisario Matthai ( Heinz Ruhmann ), a quien conoce del pasado y, en ...

Un profeta (2009)

En  Un profeta ( Un phrophéte , 2009)  Jacques Audiard  delimitó a la perfección un entorno violento y corrupto que fuerza la necesidad de adaptación que implica la pérdida de inocencia del joven protagonista, capaz de planear sus pasos desde el descubrimiento, la comprensión y la aceptación de la criminalidad que le rodea y de la que se aprovecha desde su relación con Cesar Luciani ( Niels Arestrup ), una relación que le proporciona los contactos que le permitirán alcanzar la posición de fuerza que ostenta hacia final del film, cuando ya no queda el menor atisbo de aquel imberbe a quien se observa por primera vez en el patio de la prisión donde se convierte en un auténtico criminal, y la película  de Audiard en una de las propuestas más interesantes de la cinematografía francesa de la primera década del siglo XXI gracias a su contundencia narrativa y al realismo con el que se expone el ascenso de un ladrón de poca monta dentro de un espacio carcelario donde s...

La patrulla perdida (1934)

Más que una aventura de corte bélico ambientada en la Primera Guerra Mundial,  La patrulla pedida ( The Lost Patrol , 1934)  se desarrolla como una especie de pesadilla psicológica que aumenta a medida que avanzan los minutos. Dicha sensación se advierte en el plano inicial, cuando  la figura de un jinete solitario cae sobre la arena de un desierto silencioso. Ese instante marca el devenir de los hechos futuros, ya que el desconocido resulta ser el oficial a cargo de un grupo de soldados que se queda huérfano de mando y sin saber en qué consiste la misión que les ha llevado a deambular por la arena mesopotámica, La muerte del oficial obliga al  sargento interpretado por Victor McLaglen  a asumir un rol que no es el suyo. Él mismo así lo reconoce cuando informa que no sabe qué hacer, y decide dirigirse hacia el norte con la esperanza de reunirse con el regimiento. Avanzando sin rumbo, alcanzan el oasis donde se desarrolla la práctica totalidad de este espléndido ...

Agente especial (1955)

Por títulos como Relato criminal , El demonio de las armas o Agente especial , Joseph H. Lewis  merece un puesto destacado entre los grandes del cine negro, y también de la serie B ; sin embargo, este excelente cineasta realizó muchas otras magníficas películas, por ejemplo sus westerns de bajo presupuesto  El séptimo de caballería o Terror en una ciudad de Texas , o Mi nombre es Julia Ross , en la que también demostró maestría para el thriller psicológico. Lewis concluyó sus días profesionales en la televisión, pero antes de que esto ocurriese, su terreno sería la serie B, en la que  desarrollaría la práctica totalidad de su carrera, manejando escasos presupuestos y condicionado por el tiempo de rodaje, aunque siempre pensando en la calidad de sus films.  Agente especial ( The Big Combo , 1955)  no es una excepción, más bien es la confirmación de un estilo preciso y contundente, sin tiempo para las florituras ni las sensiblerías. Es un film negro, directo ...

Titanic (1997)

Al igual que Rose ( Gloria Stuart ) al recordar su historia acontecida ocho décadas atrás, tiempo más que suficiente para distorsionar los hechos, embellecerlos e idealizarlos en su memoria, me tomo la libertad de recrear mi recuerdo de Titanic  (1997) en una sala repleta de centenares de sueños. Allí, sentado y mirando como uno más hacia la gran pantalla, sentí como el deseo de abandonar el barco crecía dentro de mí , y aún a día de hoy no comprendo de dónde saqué las fuerzas para mantenerme a flote y contemplar las tres horas de un recuerdo tras el que no encontraba ni rastro de la grandeza que se le atribuía, y que se me antojaba artificial, quizá por la subjetividad que habitaba en el relato narrado por la anciana.  Para bien o para mal, pensé que los aciertos, que los tendrá, y los fallos de  Titanic , que los tiene, no eran responsabilidad de la memoria de Rose, sino de  James Cameron , director, guionista, productor y montador de la película, idea que se reafi...

Valkiria (2008)

En 1955, hacia el final de su excelente carrera cinematográfica,  Georg Wilhelm Pabst  realizó  Sucedió el 20 de Julio , film en el que abordó el famoso atentado con el que se pretendía acabar con la vida de Hitler y con su régimen de terror. Más de medio siglo después, el director  Bryan Singer  realizó su propia recreación de aquellos hechos, que apenas difieren en la segunda mitad de su película a los expuestos por el realizador alemán, sin embargo, la perspectiva presentada por  Singer , entretenida, por momentos tensa, muestra aspectos que su predecesora omite para centrarse exclusivamente en el hecho en sí.  Valkiria (Valkyrie)  se inicia con la decepción que se descubre en el coronel Stauffenberg ( Tom Cruise ) durante la campaña de África, donde, tras un ataque aéreo, pierde una mano y un ojo. Poco después de ese hecho puntual, que lleva al personaje central de la historia a un hospital militar, la acción se traslada al frente ruso do...

Dos en la carretera (1967)

Los continuos saltos temporales empleados por Stanley Donen  en Dos en la carretera ( Two for the Road , 1967) nunca entorpecen la narración, al contrario, la refuerzan y la enriquecen desde la sencillez, la supuesta irregularidad y la elegancia que se descubre en esa misma alteración cronológica, fundamental a la hora de abordar el deterioro en las relaciones del matrimonio al que se observa a lo largo de una década, siempre por una carretera que simboliza su recorrido sentimental y existencial. Pasado y presente se entremezclan para realizar una reflexión ácida, cuando debe serlo, desencantada, cuando se tercia, y cómica, cuando lo precisa, pero nunca sensiblera, ya que las emociones fluyen sinceras según las épocas y la innegable química que se descubre en la pareja protagonista formada por Audrey Hepburn y Albert Finney . La carretera por la que deambulan haciendo auto-stop, en un viejo MG, en un moderno Mercedes o en compañía de una familia que se antoja insoportable, n...

Las Furias (1950)

Desde una perspectiva profesional, 1950 fue un año clave para  Anthony Mann .  Durante el mismo, se produjo su debut en el género que le dio fama:  La puerta del diablo ( The Devil's Doorway , 1950 ), que  fue su primer western y también el primero que expuso en su totalidad un discurso reivindicativo de la imagen del nativo norteamericano. Ese mismo año, sus films pasaron de tener presupuestos de serie B a disfrutar de mayor holgura económica, “desahogo” que le permitió contar con interpretes de primer orden y con mejores medios materiales. Este fue el caso de  Las Furias ( The Furies , 1950 ) , un western con protagonismo femenino que se adelantaba a  Encubridora ( Rancho Notorius ,  Fritz Lang , 1952),  Johnny Guitar  ( Nicholas Ray , 1954) o  40 pistolas ( Forty Guns ,  Samuel Fuller , 1957). Antes de concluir el año,  Mann  tendría tiempo para rodar uno de sus títulos míticos,  Winchester 73  (1950),...

Mi calle (1960)

Responsable de títulos clave de la cinematografía española de la posguerra — La torre de los siete jorobados ,  La vida en un hilo , El crimen de la calle de Bordadores  o  El último caballo —,  Edgar Neville  consideró  Mi calle  (1960) como su mejor película, opinión personal basada en los sentimientos que el cineasta intentó plasmar en un film  que sintetiza lo que fue su cine. En el que sería su testamento fílmico prima la comedia, las costumbres, lo sainetesco, la importancia de los personajes secundarios (en Mi Calle , todos y ninguno lo son), la afición a lo popular o ese Madrid tantas veces evocado en anteriores películas suyas. De tal manera, su despedida  cinematográfica contiene el “alma” de Neville y reúne sus constantes, su sentir, sus recuerdos y la nostalgia que se descubre a través del recorrido temporal de cincuenta años, desde los albores hasta mediados del siglo XX, por una calle madrileña que se convierte en u...

La balada de Cable Hogue (1970)

Cable Hogue ( Jason Robards ) es un individuo fuera de tiempo, incapaz de alejarse del espacio donde sus dos socios lo abandonan al inicio de su balada. Más adelante, el reverendo Joshua ( David Warner ) lo define como un hombre ni bueno ni malo, simplemente un hombre, pero, lo que el predicador no expresa, al menos no con palabras, es que Hogue no puede adaptarse a la modernidad que amenaza con imponerse en el oeste, y solo cuando permanece en el desierto el protagonista de esta historia puede existir, aunque condicionado por la idea de venganza que nunca lo abandona, por un amor incapaz de existir más allá de la aridez y por la alargada sombra del progreso que se desarrolla imparable. Pero esta canción al solitario desarraigado, ni atrajo al público ni convenció a la crítica, que esperarían, tras el éxito de Grupo salvaje ( The Wild Bunch ) , un western crepuscular similar en violencia, sin embargo  Sam Peckinpah se decantó por un cambio en su mirada a personajes marginale...

La reina de Montana (1954)

El caso de Barbara Stanwyck  llama la atención, al ser una actriz capaz de asumir riesgos cuando su carrera artística se encontraba consolidada en la comedia y el drama. Muchas compañeras y compañeros de profesión en su misma situación no habrían aceptado protagonizar una película como  Perdición (1944), obra cumbre del cine negro en la que desempeñó un rol negativo que podría dañar la imagen conseguida en títulos como Recuerdo de una noche (1940), Las tres noches de Eva (1941), Juan Nadie (1941) o Bola de fuego (1941). Pero más sorprende su constante presencia en el western (en alrededor de una decena de títulos), un género poco o nada agradecido para que una actriz pudiese sobresalir, ya que la figura de la mujer solía relegarse a un plano decorativo, sin embargo  Stanwyck interpretó personajes fuertes que asumen el protagonismo absoluto de la historia, cuestión esta que se observa en Annie Oakley (1935),  40 pistolas (1950), Las Furias (1950) o La...