Si todo marcha según lo esperado, lo cual raramente suele suceder, lo que le da un plus de intriga a la vida, la próxima semana habré concluido la enésima corrección del texto y publicaré “Sueños de engaño. 26 farsas e ilusiones de Billy Wilder”. Aquí os dejo las páginas que siguen a las compartidas hace unos días: <<Las líneas anteriores las anoté con la esperanza de que me ayudasen a encontrar un inicio para este texto, pero solo me llevaron a repasar, con la palma de la mano, mi barba de cinco días y mi pelo corto, mucho, alguien me lo habia tomado tiempo atrás. En ningún caso me servían de introducción. Supuse que tampoco me valdría hablar de la araña que, sin prisa, escalaba la pared de mi cuarto, exagerando sus movimientos de alpinista, ayudada por ese resistente material de fabricación propia que empieza a verse en las esquinas de la habitación. Bonita trampa, le dije, ¿cuál es la mía? Tras unos minutos contemplando el vaivén de sus movimientos, aparté la atención de aquel...