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Mostrando entradas de mayo, 2013

El pistolero (1950)

Como otros destacados cineastas formados en el cine mudo,  Henry King  se adaptó y evolucionó en el sonoro hasta convertirse en un realizador indispensable en películas en las que, más allá de la acción, mostró la interioridad de sus personajes, algo que también prevaleció en sus westerns, valga de ejemplo  este soberbio e intenso ejercicio narrativo cuyo antihéroe precede a la figura de aquellos solitarios y desencantados cowboys que posteriormente habitarán en el género, en títulos como   Solo ante el peligro ( High Noon , 1952). Anterior en el tiempo al famoso film de Fred Zinnemann ,  El pistolero ( The Gunfighter , 1950) es una primera muestra del denominado western psicológico, en ella domina el opresivo y amenazante transcurrir del tiempo, que juega en contra de su personaje principal, distinto al interpretado por Gary Cooper en la película de Zinnemann . La primera imagen de Jimmy Ringo ( Gregory Peck ) le muestra cabalgando en solita...

Orfeo (1950)

Cuenta la mitología que Orfeo, un músico tracio, descendió al Hades para recuperar a su esposa muerta, y allí, como recompensa a su esfuerzo, le permitieron regresar con ella al mundo de los vivos, pero con la condición de que no la mirase hasta alcanzar la superficie, en caso contrario ella se desvanecería. Jean Cocteau , notable artista francés del siglo XX, se dedicó entre otras labores a la poesía y a la dirección cinematográfica, artes que combinó para dar forma a su personal adaptación de un mito que trasladó a un tiempo cualquiera, quizá su presente, quizá el nuestro, y al espacio no identificado donde se descubre a su héroe trágico. Orfeo ( Jean Marais ), prestigioso poeta, se ve acosado por su éxito, pero también por su falta de creatividad, nacida del condicionamiento del entorno que le rodea, el mismo que parece crearle la sensación de insatisfacción que le domina antes de su inesperado encuentro, aquél que marca su posterior recorrido vital. La muerte ( María Casare...

Lubitsch, un toque de genialidad

Sería por 1911 cuando el joven Lubitsch fue contratado por la compañía teatral que dirigía el prestigioso Max Reinhardt ,  de quien iría tomando buena nota en cuanto a su dirección de actores y a su puesta en escena, cuestiones éstas que  Lubitsch  dominaría a la perfección a lo largo de su carrera, tanto la alemana como la estadounidense. En 1913 se produjo su debut como actor cinematográfico; y un año después obtenía su primer éxito popular al protagonizar el cortometraje El orgullo de la empresa ( Der stolz der firma ), de Carl Wilhelm .  Pero, a pesar de alcanzar cierta notoriedad como actor, Ernst Lubitsch se decantó por la dirección cinematográfica, oficio en el que destacó por encima de la mayoría de sus coetáneos, hecho que le permitió tener el control absoluto de sus producciones, desde el guión al casting, pasando por cualquier otro aspecto artístico o técnico. Inteligente, sensible y vital, Lubitsch  asentó su carrera de realizador gracias al...

Grand Prix (1966)

Rugen los motores en las calles de Montecarlo, el Gran Premio de Mónaco de Fórmula Uno está a punto de comenzar. En la parrilla de salida se descubre a los cuatro favoritos: los dos pilotos de Ferrari: Jean-Pierre Sarti ( Yves Montand ) y Nino Barlini ( Antonio Sabato ), y los dos de la escudería Jordan: Scott Stoddard ( Brian Bedford ) y Pete Aron ( James Garner ). Además de excelentes pilotos, este cuarteto será el centro de atención de los siguientes ciento setenta minutos, que se reparten entre diversas carreras automovilísticas y el melodrama con tintes trágicos que también se inicia durante el circuito urbano de la capital monaguesca. Las imágenes de la carrera se exponen desde el realismo, similar al que décadas después John Frankenheimer volvería a emplear en Ronin (1998); así se descubre a los pilotos, sobre un circuito real, donde deben cambiar constantemente de marchas, pues el recorrido presenta demasiadas irregularidades que complican los adelantamientos, como el ...

El extraño (1946)

El gusto de Orson Welles por los engaños, por los trucos, por mostrar imágenes y ocultar su fondo o dejar ver su fondo ocultando la imagen entre las sombras, o bajo apariencias como la asumida por Charles/Franz en El extraño ( The Stranger , 1946), son rasgos que personalizan su obra, desde su primer hasta su último film.  Como cineasta, parece sentir interés por investigar quiénes son sus personajes; inicialmente no está del todo seguro, son desconocidos, incluso para él, y eso le fascina y le lleva a transgredir en la búsqueda de la identidad perdida. Sus personajes traicionan, son traicionados, viven al límite y se encuentran limitados frente a espejos deformantes, la mayoría sobrevive sin amor o con carencias afectivas, algunos se descubren perdidos dentro del sistema en el que se han ocultado hasta que alguien, quizá el propio autor (como autor de la mascarada), los descubre. Según  Welles , El ...

El otoño de la familia Kohayagawa (1961)

Los inicios de Yasujiro Ozu se remontan al cine mudo, pero durante su vida solo dos de sus películas fueron estrenadas más allá de las fronteras japonesas, sin embargo, en Japón se le consideraba un maestro, algo que también ocurriría en occidente después de su muerte, cuando tardíamente (más vale tarde que nunca) se descubrieron las poéticas imágenes que conforman su filmografía. Su estilo lírico, silencioso, pausado, sensible, se descubre en El otoño de la familia Kohayagawa ( Kohayagawa-ke no aki , 1961), exquisita reflexión sobre la decadencia de un entorno familiar, mediante el cual se descubre el choque generacional que se produce tanto dentro como fuera de su seno. Aunque no era habitual en su cine, Ozu combinó comicidad con momentos de gran profundidad emocional para ahondar en el enfrentamiento entre tradición y modernidad, el cual se observa desde los comportamientos, sentimientos y sensaciones de los Kohayagawa. Manbei ( Ganjiro Nakamura ), el patriarca, se descubre como u...

El hombre del brazo de oro (1955)

Una década antes de que Otto Preminger rodase El hombre del brazo de oro ( The Man with the Golden Arm , 1955)  Billy Wilder  había realizado un soberbio estudio sobre el comportamiento de un escritor dominado por su sed de alcohol en la excepcional Días sin huella ( The Lost Weekend , 1945). En aquélla, el personaje interpretado por Ray Milland muestra como su adicción al whisky consume su existencia entre estados de ansiedad, impotencia y embriaguez. Algo similar sucede con Frankie Machino ( Frank Sinatra ), el drogadicto del drama de Preminger , que presenta una adicción similar a la mostrada en  Días sin huellas , aunque en este caso no se trata de alcohol, sino de heroína. Tras su reclusión en un centro de desintoxicación, Frankie se cree un hombre nuevo, y posiblemente lo sea en el instante de poner de nuevo los pies en la calle, pero su retorno al barrio que le vio caer se descubre repleto de desencanto, culpabilidad, tentaciones o personas que amenazan ...

El cuarto poder (1952)

Antes de ejercer como guionista o director, Richard Brooks  trabajó como reportero y periodista, así pues, el mundo que retrató en El cuarto poder (Deadline U.S.A.) no le era del todo desconocido. Sin florituras y con la seguridad de saber qué se traía entre manos, Brooks expuso los entresijos de un periódico a punto de ser absorbido por un medio más poderoso, dentro del cual la tradición periodística defendida por el director de aquél, Ed Hutchenson ( Humphrey Bogart ), no tendría cabida. La noticia de la venta pesa como una losa en los trabajadores, conscientes de que el cambio de dueño traerá consigo el despido y un futuro incierto, también para Ed, decepcionado ante el fin de una época, pero capaz de volcarse en un último ejercicio periodístico, veraz y comprometido, con el que pretende informar a sus lectores de un asesinato, tras el que se esconde un caso de corrupción que alcanza a altos cargos locales. La viuda del antiguo dueño ( Ethel Barrymore ) y las hijas de ést...

Neville, un cineasta popular

Diplomático, abogado, taurófilo, articulista, humorista, novelista, autor teatral, pintor, productor cinematográfico, guionista o director, son algunas de las múltiples facetas que descubren parte de la figura de Edgar Neville , un personaje fundamental dentro de la cinematografía española de la posguerra, autor de películas originales, inolvidables y populares que forman en su conjunto un universo creativo único dentro del cine español de cualquier época. Neville , nacido en el seno de una familia de la aristocracia, cuarto conde de Berlanga del Duero , tuvo acceso a una educación privilegiada que le llevó a cursar la carrera de Derecho y posteriormente a ser enviado a Washington como secretario de la embajada española en la capital estadounidense, allá por el año 1928. Sin embargo, sus inquietudes apuntaban hacia otros ámbitos, el de la cultura y el buen vivir. Así pues, no tardó en abandonar el puesto que ocupaba en la sede diplomática y se trasladó a la meca del cine, donde se code...

¡Agáchate, maldito! (1971)

Con su trilogía del dolar y con  Hasta que llegó su hora (C'era una volta il west , 1968), Sergio Leone  se ganó la admiración de muchos, sin embargo, ¡Agáchate, maldito! ( Giu la testa , 1971) no colmó las expectativas creadas; y su fracaso produjo el largo retiro de un realizador que regresaría y se despediría de la dirección en 1984, cuando estrenó una obra maestra de la dimensión de Erase una vez en América ( Once Upon a Time in America , 1984). Podría decirse que ¡Ágachate, maldito! fue un intentó fallido por completar parte de su personal visión del oeste cinematográfico que se descubre en su obra fílmica, repleto de personajes inolvidables que poseen mayor interés que los moradores de este film, inferior a sus anteriores westerns, habitados aquéllos por villanos y antihéroes que comparten un espacio donde, a menudo, se igualan en su modo de actuar, cuestión ésta que no se observa ni en Juan ( Rod Steiger ), ni en Sean ( James Coburn ), ni en los exage...