Inevitable: la existencia va unida al tiempo, somos en su reino temporal, se nace y se muere en él, sin que el devenir de nuestras vidas le afecte, puesto que el tiempo es su propio devenir y viceversa; quizá también él nazca y muera en él. El tiempo es un fenómeno extraño, desconocido, a pesar de quien asuma o crea conocerlo. Cuanto más pretendemos controlarlo y liberarnos de sus huellas, más nos atrapa y nos controla. Ser conscientes de su existencia, de su transcurrir en nosotros, mas no en él, es parte de nuestra realidad existencial, pero, aparte de su realidad física y del imposible de domarlo y humanizarlo, de escapar de su paso indiferente, resulta diferente, subjetivo, según quién lo vive, cómo, dónde y cuándo. Travis Henderson, el icónico personaje de Harry Dean Stanton en París, Texas ( Paris, Texas , 1984), aparece de la nada caminando por la arena del desierto mientras los acordes de la música de Ry Cooder agudizan el enigma del espacio desértico que ha dejado de serlo ...