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Mostrando entradas de diciembre, 2016

Una luz en el hampa (1964)

Un éxito en la taquilla no equivale a una gran película, como tampoco un fracaso comercial implica lo contrario. Ejemplos para corroborar lo dicho, hay muchos y muy conocidos, uno de ellos podría ser  Una luz en el hampa ( The Naked Kiss , 1964), que si bien fue un fiasco comercial, su calidad fílmica se encuentra fuera de toda duda. Sin embargo, en su momento, no gustó e implicó un punto de inflexión en la carrera cinematográfica de Samuel Fuller , un cambio que lo llevó a buscar financiación para posteriores proyectos fuera de su país natal (en Alemania, Francia o México), aunque, sobre todo, significó el inicio de un periodo de irregularidad creativa que concluyó con su espléndida  Uno Rojo, división de choque ( The Big Red One ; 1980). Que no despertase la simpatía del público, no resta a la hora de situarla entre los títulos más intensos y valientes de un "outsider" que intentaba rodar sus guiones como quería. Esta osadía fue uno de los factores del fracaso de Una ...

Almadrabas (1934)

Un cine documental propio Por Antonio Pardines Con Las Hurdes (1932),  Luis Buñuel inauguraba de manera oficiosa el cine documental español, aunque fue el gallego  Carlos Velo quien se decantó por desarrollarlo a lo largo de sus cortometrajes rodados durante el periodo republicano. A buen seguro, de no haber mediado la Guerra Civil,   Velo , biólogo de carrera y fundador del cineclub de la Federación Universitaria Escolar, sería uno de los grandes referentes de la cinematografía española, sin embargo, la derrota republicana en el conflicto civil implicó su exilio y, como Buñuel o Luis Alcoriza , encontró en México la continuidad de su carrera y su confirmación como el gran cineasta que fue; prueba de ello son  Raíces ( Benito Alazraki , 1953),  Torero! (1956) y  Pedro Páramo (1967). Antes de verse obligado a abandonar España, Velo  realizó una serie de cortometrajes documentales, la mayoría desaparecidos —solo Almadrabas  (1934) se conse...

Sucedió mañana (1944)

¿Qué es el futuro si no ese desconocido que a menudo implica la ensoñación en tiempo presente de aquello que aún está por materializarse, aunque siempre lo hará de manera distinta a la soñada? ¿Por qué el mañana hipotético ocupa parte del pensamiento del momento que se escapa sin aviso para convertirse en recuerdo u olvido? Existen infinidad de preguntas sobre el futuro, cada quien tiene las suyas, sin embargo nadie puede negar que, desde la toma de conciencia racional, en mayor o menor medida ese tiempo de promesas, fantasías y esperanzas forma parte de su pensamiento, incapaz este de prever factores desconocidos e imprevistos, y de conjugaciones verbales que escapan del hoy para adentrarse en el mañana que se convertirá en el ahora de respuestas que no siempre resultan satisfactorias. Pero existen excepciones como Benson ( John Philliber ), individuos que no precisan más que indagar en el pasado para conocer qué "sucedió" mañana. Para corroborar sus palabras, el bueno de Be...

La toma de Roma (1905)

En sus orígenes, el cine era un espacio desconocido, abierto a pioneros e inventores que desarrollaban sus propias cámaras y proyectores en su lucha por conquistar un medio visual virgen. Las primeras máquinas, el biophantascope de los británicos  William Friese-Greene y J. A. Roebuck Rudge , de 1884, o el receptor de imágenes de  Louis Le Prince , fechado en 1888, no tuvieron el éxito del kinetógrafo -cuyas imágenes se proyectaban mediante el kinetoscopio de  William K. Lurie Dickson , patentado por  Edison  en 1891- o del famoso cinematógrafo -cámara y proyector en uno- de los  Lumière , patentado en 1895. Aunque estos últimos aparatos se impusieron, la fiebre de las imágenes en movimiento se había desatado más allá de las fronteras estadounidenses y francesas, y otros emprendedores, como el británico  Robert William Paul  o el italiano  Filoteo Alberini , construían en sus resp...

Sully (2016)

En Space Cowboys (2000) el factor humano sale a relucir en la experiencia y en la improvisación de los cuatro veteranos protagonistas durante su confrontación con la sofisticada tecnología (y la juventud adaptada a esta) que los ha sustituido en la NASA. De igual modo, en la mayoría de películas realizadas por  Clint Eastwood , la interioridad de los personajes se exterioriza en su soledad, en sus decisiones y en sus relaciones, en su valía y en sus errores, que se erigen en los ejes de cuanto se narra, porque es en el interior del Charlie Parker de Bird (1988), del William Munny de  Sin Perdón ( Unforgiven ; 1992), del fugitivo de Un mundo perfecto ( A Perfect World , 1993) o de la pareja de Los puentes de Madison ( The Bridges of Madison County , 1996) donde sus vivencias (dudas, esperanzas, fantasmas e imperfecciones) fluyen para hacer de ellos seres humanos, complejos, falibles, únicos y en ocasiones atormentados. Bajo su apariencia de película basada en hechos reales...

El hombre de la cámara (1929)

Sin actores ni actrices, sin guión, sin decorados y sin intertítulos explicativos, rompiendo la continuidad y coherencia entre los diferentes planos —treinta años antes de que Godard lo imitase—  Dziga Vertoz  realizó una película experimental en la que el montaje de las imágenes buscaban un lenguaje visual puro, sin palabras o cualquier artificio dramático que mediasen entre el espectador y la realidad que este observa en la pantalla. La intención de eliminar las palabras, sin que con ello desaparezca el significado completo de aquello que se contempla, se encuentra presente en  El último ( Der letzte mann , Friedrich W. Murnau , 1924), en la que Murnau optó por los movimientos de la cámara para que transmitieran las sensaciones vividas y sufridas por el personaje interpretado por Emil Jannings . De ese modo el cine volvía a distanciarse respecto al teatro y la literatura y volvía a demostrar que se trataba de un ámbito artístico en toda regla, autosuficiente, poéti...

José Luis Sáenz de Heredia. Narrador cinematográfico

El auge de los totalitarismos que desencadenaron la Segunda Guerra Mundial repercutió en las cinematografías de los países que los sufrieron. De tal manera el cine alemán, el italiano o el japonés, también el soviético, fueron institucionalizados para adoctrinar a las masas y publicitar sus ideologías extremas. De ahí que en Italia  Roberto Rossellini  se iniciara en la dirección con tres films bélicos de propaganda fascista, en Japón  Kenji Mizoguchi  ensalzase en sus películas de samuráis de los primeros años cuarenta las bases ideológicas del militarismo y expansionismo que llevarían a su país (y a muchos otros) a la ruina, que también fue responsabilidad de aquella Alemania donde  Leni Riefenstahl  asumía el encargó de filmar el congreso del partido nazi celebrado en 1934, cuatro años antes de que en la Rusia soviética  Sergei M. Eisenstein realizase la stalinista Alexander Nevsky  (1938). Aunque España no participó en la contienda mundial...

El ojo de cristal (1955)

Una de las trayectorias más variopintas, irregulares y longevas del cine español fue la de  Ignacio Ferrés Iquino , que se prolongó desde su debut en 1934 con Sereno... y tormenta hasta 1984, año en el que rodó Yo amo la danza . Durante este medio siglo Iquino fue conformando su filmografía como director, compuesta por más de ochenta títulos en los que hubo cabida para cualquier género cinematográfico que pudiese reportarle beneficios, adaptándose a las modas del momento en comedias, dramas, musicales, westerns, producciones de cine negro e incluso cine erótico carente del menor interés, aunque en su época resultó un negocio rentable y una manera de expresar la libertad que llegaba con la democracia. Pero más allá de su faceta de director, Iquino  también fue editor ocasional, operador, guionista, productor y dueño de su propio estudio cinematográfico — I. F. I.—  por donde pasaron cineastas como Juan Bosch , José Antonio de la Loma , Javier Setó , Joaquín Luis ...

Quo Vadis? (1912)

Independiente a su calidad, los estudios y productoras desembolsan sumas desorbitadas por los derechos de adaptación de cualquier superventas literario. Esto no era frecuente en los orígenes del cine, cuando los pioneros buscaban el ahorro en fuentes que no exigieran el pago de los derechos, lo que suponía inspirarse en ideas propias, en el pasado, en la realidad presente, en la biblia (exenta de derechos de autor) o en novelas que no acreditaban, como hizo  Mèliés  en  Viaje a la Luna (1902), que encontró en H.G.Wells y Julio Verne  parte de su inspiración. Sin embargo, esta costumbre empezó a cambiar cuando el cine asumió su carácter de espectáculo colosal. Uno de los primeros ejemplos que adaptaba de manera legal y acreditada una novela de éxito se encuentra en la productora Società Italiana Cines , que pagó un precio elevado por los derechos del libro escrito por  Henryk Sienkiewicz , lo cual apuntaba hacia la transformación que la industria cinema...

Richard Fleischer. Un cineasta todo terreno

Su padre,  Max Fleischer , fue uno de los pioneros del cine de animación, inventor del rotoscopio,  creador de  Betty Boop  y responsable de la primera serie animada protagonizada por Popeye el marino. A esto habría que añadirle que, junto a su hermano Dave, fundó en 1918 la única compañía de animación ( Fleischer Studios ) que en la década de 1930 hacía sombra a Walt Disney , lo cual ya permite hacerse una idea de la importancia que el cine tenía dentro de la familia  Fleischer . De tal manera era inevitable que  Richard , nacido en diciembre de 1916,   entrase en contacto con el medio cinematográfico a muy temprana edad. Tampoco sorprende que en su juventud se decantara por estudiar Arte Dramático, aunque lo suyo ni sería la interpretación ni la animación cinematográfica. Su primer contacto profesional con el medio artístico-laboral al que dedicaría el resto de su vida se produjo en 1943, cuando dirigió  Flicker Flashbacks Nº 1 , el...