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Mostrando entradas de julio, 2021

El espinazo del diablo (2001)

El “gusto” de Guillermo Del Toro por el horror y el fantástico le viene de niño, la edad natural para fantasear el miedo y darle forma de fantasma que al tiempo fascina y horroriza, un tipo de terror que genera curiosidad y rechazo, del que uno se esconde debajo de las sábanas o espanta con el interruptor que pulsa para dar luz artificial a la oscuridad reinante. Luces y sombras, lo conocido y lo desconocido, tanto los niños como los adultos suelen temer esa oscuridad que no deja ver respuestas, una oscuridad que nace de la ignorancia, de las supersticiones o de la imaginación con la que se rellena lo inexplicable. Esas sombras nocturnas y, en menor medida, diurnas generan el horror y espectros que se reúnen en un film como  El espinazo del diablo (2001), que se abre y cierra con la voz del doctor Casares ( Federico Luppi ) preguntándose y respondiendo qué es un fantasma. Pero sus palabras no son definitivas ni aportan nuevas respuestas a una pregunta que otros responden de for...

A salvo en el infierno (Safe in Hell, 1931)

En un breve ensayo, escrito en 1931, que tituló Gente bien , Bertrand Russell concluía con las siguientes afirmaciones su irónico texto: <<La esencia de la gente bien es que odian la vida tal como se manifiesta en las tendencias de cooperación, en la turbulencia infantil y sobre todo en el sexo, cuyo pensamiento les produce obsesión. En una palabra, la gente bien es la gente de mente sucia>>. Esa <<gente de mente sucia>> la hubo, la hay y la habrá mientras existan los moralistas que pretendan imponer su moral y eliminar cualquier aspecto de la vida que la contraríe. Para Russell existían dos cosas que ponían fin al dominio de la <<gente bien>>: <<La primera es la creencia de que no hay peligro en ser feliz con tal de que no se haga daño a nadie; la segunda es el asco a la farsa, un asco tanto estético como moral>>. Hay quien llama hipocresía a dicha farsa, la misma, o una similar, a la que dio luz verde a la imposición del código Hay...

El americano tranquilo (The Quiet American, 1958)

El cambio del “imperialismo” europeo —sobre todo el inglés y el francés, que eran los dominantes— al capitalista estadounidense se produjo definitivamente tras la Segunda Guerra Mundial, cuando, en años sucesivos al conflicto, el país norteamericano fue asumiendo el liderazgo político y económico internacional, anteriormente en manos de Francia y Gran Bretaña —un ejemplo magistral del imperialismo británico y francés asoma en Lawrence de Arabia ( Lawrence of Arabia , David Lean , 1962), cuando, ausente Lawrence, se comprende que los representantes de ambos países piensan repartirse los territorios anteriormente bajo control otomano—, naciones que en la primera mitad del siglo XX controlaban buen parte de Asía, de África y de otros puntos del globo. Esta triple presencia extranjera la apunta Joseph L. Mankiewicz en la Indochina de El americano tranquilo ( The Quiet American , 1958), territorio francés por donde deambula su escepticismo el periodista inglés Fowler ( Michael Redgrave...

Cuenta conmigo (1986)

En 1986, muchos niños de doce años del vecindario y del colegio queríamos ser goonies , pero la fortuna nos deparó formar parte de otra aventura: la realidad y, en ella, sentir la libertad infantil que implica ese instante humano en el que el tiempo se reduce a la hora de llegar a casa o de meterse en cama, de levantarse para ir a la escuela y salir de ella, sobre todo salir de ella y aprovechar el momento para jugar, incluso a juegos ahora “prohibidos” por su “extrema peligrosidad” —el número de bajas lo idearon después, quizá fruto del proteccionismo y de la corrección asumida hoy por los niños de entonces. A los doce, la vida era el momento eterno, la muerte todavía una idea sin determinar, aunque, para una minoría, ya concretada o apunto de concretarse en seres queridos, y el mañana lo era sin el artículo. Sencillamente, mañana era un nuevo día, el siguiente al anterior, una jornada en la que, aun siendo similar a la previa, todo nos parecía distinto, lleno de promesas, bromas, enf...

La habitación del pánico (2002)

En una sociedad en la que los favorecidos temen perder su posición favorable, la clase media su medianía y los desfavorecidos su apenas nada que perder, mucho pánico debe existir para que en un hogar se construya una habitación donde esconderse de posibles asaltantes; pero, más aún, da la sensación de que dicha construcción existe por temor a la idea, no al hecho. Existe para salvaguardar la “seguridad” en un entorno que, la existencia de tal habitación, presupone hostil, peligroso, quizá mortal, seguro lleno de sombras que amenazan dentro y fuera del hogar y de los individuos que David Fincher transforma en un todo donde hay cabida para la ambición, las sorpresas, el miedo, la frustración, la violencia, la supervivencia... El universo cinematográfico de Fincher es sombrío, apenas se cuela luminosidad entre las sombras que dominan. La lluvia, la oscuridad, el gris, el pesimismo existencial o la derrota asoman con frecuencia en sus películas y en La habitación de pánico ( Panic Ro...

Conociendo a Matsuko (2006)

Tomando como punto de partida la novela de Muneki Yamada , Tetsuya Nakashima estructura Conociendo a Matsuko ( Kiraware Matsuko no isshô , 2006) en flashes temporales y fragmentos de memoria, de representación y de estética (neo)kitsch desde los que saca a relucir la realidad hiriente de una vida entregada al amor, pero marcada por un mundo perverso que, a cambio de su generosidad, le devuelve abusos, soledad, indiferencia, malos tratos.  Lo hace rompiendo la linealidad temporal y alterando el orden estructural, lo que supone una liberación de la narración que apuesta por el colorido, por la veloz sucesión de escenas (lograda en la sala de montaje), por la mixtura genérica e incluso por la caricatura y el vídeo-clip para enfatizar el sufrimiento del que  Matsuko Kawajiri ( Miki Nakatani ) se protege soñando  y cantando felicidad, pues su existencia  se desarrolla entre la esperanza de ser feliz y la condena de no poder serlo.  Dicho sufrimiento, al intent...

Top Gun (1986)

La película que encaminó a Tom Cruise hacia el estrellato fue  Risky Business ( Paul Brickman , 1983), pero Top Gun (1986) fue la que lo convirtió en  una de las estrellas de moda de Hollywood. También fue la que lanzó al estrellato a Kelly McGillis , quien un año antes había destacado en Unico testigo ( Witness , Peter Weir , 1985), y la que aumentó las ventas de imitaciones de la cazadora que luce el piloto protagonista, el uso de gafas de sol tipo “maverick”, la caída en las ventas de cascos de moto, la afición al vóley-playa en los arenales costeros y el incremento de solicitudes de alistamiento en la Fuerza Aérea Estadounidense, aunque esto último ya lo habrían logrado  Oficial y caballero ( An Officer and a Gentleman , Taylor Hackford , 1981) y  Águila de acero ( Iron Eagle , Sidney J. Furie , 1985).  Por algún motivo, no me dejaron alistarme. Excusas: que si no era de allí, que si iba a sentir morriña de mi tierra, que si no tenía edad. Así que me d...

Ordinaria locura (1981)

Al inicio de Ordinaria locura ( Storie di ordinaria follia , 1981), Charles Serking ( Ben Gazzara ) habla de estilo y, entre otras cosas, dice que <<es la forma de hacer las cosas>>. Unos lo tienen, otros no; aunque, en realidad, pocos son quienes lo desarrollan natural. Puede gustar o disgustar a los ajenos, e incluso a los propios, pero esa manera de actuar y de ser les individualiza; y tanto Charles Bukowski como Marco Ferreri , así como sus personajes y sus historias, tienen estilo y este les individualiza y les señala políticamente incorrectos. El estilo propio sitúa al margen del estilo común, que vendría a ser la zona aceptada y masificada, por lo que de algún modo la particularidad transforma a los particulares en resistentes. Les aleja de la corrección política y los sitúa en zonas personales que pueden conducirles a la marginalidad. Este estilo, con el que Bukowski y Ferreri marcan distancias respecto al resto, señala que no pretenden encajar dentro del orden,...

Crónicas diplomáticas (2013)

En la filmografía de Bertrand Tavernier existe una intención crítica frente a la realidad —mediática, social, educativa, política— que analiza sin adornos en varios de sus films — La muerte en directo ( La mort en direct , 1979), Ley 627 ( L.627 , 1992) u Hoy empieza todo (1999)— o desde la caricatura en la caótica comedia Crónicas diplomáticas ( Quai d’Orsay. Chroniques diplomatiques , 2013), que a la postre sería su último largometraje de ficción. Basada en la novela gráfica homónima escrita por Christophe Blain y Abel Lanzac , también colaboradores en la escritura del guion, el cineasta francés da rienda suelta al humor caricaturesco para abordar un tema en apariencia tan complejo como la política exterior, un tema que vendría a completar su intención reflexiva y crítica sobre la Francia moderna. Tavernier entra en el ámbito político como el novato que aguarda el empleo, lo que ya provoca un choque entre quien desconoce el medio y quienes lo habitan. Ese primer instante in...

Barfly. El borracho (1987)

En el libro-entrevista Lo que más me gusta es rascarme los sobacos , Charles Bukowski responde a Fernanda Pivano qué es un Barfly de la siguiente manera: <<Bueno, creo que es una expresión norteamericana, es alguien que como yo en los viejos tiempos, una persona como yo, está sentada en el taburete de un bar desde el momento en que se despierta hasta el momento en que cierra el bar. Creo que Barfly, Mosca de bar, viene de ahí, que cuando se bebe cerveza y hay un montón de espuma en la barra, hay unas moscas que zumban y se posan junto a la cerveza y dan una vuelta y luego vuelan de nuevo. Y un barfly es una persona que siempre está en el bar, subsiste allí, lo necesita. Y yo durante mucho tiempo he sido un barfly, estaba allí sentado en el taburete de un bar. Entras por la mañana, te sientas y a veces tienes unos centavos para la primera cerveza y esperas a que alguien te invite. Y yo era un tipo del barrio. Era ese muchachito que mientras todos piensan en hacer dinero, en bus...