El nombre de Byron Haskin ha quedado asociado al clásico de ciencia-ficción que rodó en 1952, pero su primer contacto con el cine se produjo tres décadas antes de que filmase La guerra de los mundos ( The War of the Worlds , 1952) Sus inicios datan de la época silente, en la que participó como fotógrafo, diseñador de efectos especiales (labor que continuaría realizando hasta el año 1944) e incluso como director, faceta en la que debutó en 1927 con la película Flor de cabaret ( Matinee Ladies ), sin embargo no sería hasta 1948 cuando dio continuidad a su carrera como realizador. A partir de ese momento Haskin demostró ser un cineasta todoterreno, capaz de lidiar con la ciencia-ficción, la aventura , el western o el cine negro, género en el que se inscribe esta destacada producción en la que la nocturnidad domina desde su arranque, cuando los Parker, un matrimonio de clase media, transitan por una solitaria carretera. La pareja se dirige a una re...