Tres: Bardem, Buñuel, Velo Por Antonio Pardines Dicen que tres es un número entero y un primo. También se escucha que en ocasiones es multitud; otras que da forma a un trío con el que ya puedes subir la apuesta en una partida de póquer o al coche-cama rumbo a la cálida Florida, uno que quizá acabe tan lleno como el camarote de los Marx o el centro comercial vecino, las tardes de los sábados de lluvia y rebajas. Pero no “buscaré tres pies al gato”, ni compraré ofertas tres por dos, cuando ni necesito uno. Prefiero cantar el popular “tres eran tres las hijas de Elena, tres eran tres y ninguna era buena”, aunque, quizá, de las tres, ninguna fuese fatal; ni mala la idea de preguntar a los tristes tigres qué les entristecía, ¿ser tres o su propia tristeza? Pero ya se sabe, mejor aquello de en boca cerrada…, que cria cuervos y… recoge tempestades. Pues no me aplico el cuento y me pregunto si mezclar refranes está permitido por estos lares y en estos tiempos, porque, tal como corren sin freno...