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Mostrando entradas de noviembre, 2022

Tres: Bardem, Buñuel, Velo

Tres: Bardem, Buñuel, Velo Por Antonio Pardines Dicen que tres es un número entero y un primo. También se escucha que en ocasiones es multitud; otras que da forma a un trío con el que ya puedes subir la apuesta en una partida de póquer o al coche-cama rumbo a la cálida Florida, uno que quizá acabe tan lleno como el camarote de los Marx o el centro comercial vecino, las tardes de los sábados de lluvia y rebajas. Pero no “buscaré tres pies al gato”, ni compraré ofertas tres por dos, cuando ni necesito uno. Prefiero cantar el popular “tres eran tres las hijas de Elena, tres eran tres y ninguna era buena”, aunque, quizá, de las tres, ninguna fuese fatal; ni mala la idea de preguntar a los tristes tigres qué les entristecía, ¿ser tres o su propia tristeza? Pero ya se sabe, mejor aquello de en boca cerrada…, que cria cuervos y… recoge tempestades. Pues no me aplico el cuento y me pregunto si mezclar refranes está permitido por estos lares y en estos tiempos, porque, tal como corren sin freno...

Ángel Carracedo. Ciencia humana

No soy asiduo a pregones ni a multitudes, de hecho las evito, pero en julio de 2016, una amiga comentó que iba a la plaza del Obradoiro a escuchar a Ángel Carracedo . Más por ella que por él, allí acudí. Incómodo entre la multitud, poco después aquel médico nacido en Santa Comba (A Coruña) en 1955 me calmó con sus palabras y su tono. ¿Qué más podría pedirle a un sanador que su cercanía? Por un momento, dejé de ser el alma inquieta que rechaza las aglomeraciones y me descubrí escuchando a una persona que tenía algo que transmitirme, a mí y al resto: su humanidad y su mensaje de que es posible contribuir a una sociedad mejor. Qué momento más hermoso, había  escuchado palabras que fluían de ese enigmático rincón humano donde se mezclan razón y corazón. Salimos de la plaza compostelana contentos, en mi caso, también pensaba que era todo un acierto que de vez en cuando no solo cantantes, cómicos, deportistas, actores/actrices o famosos de revista y de televisión fuesen invitados a salir...

William A. Wellman. El "Salvaje” en Hollywood

Sus años de juventud podrían haber dado para una o varias películas, de hecho, al final de su carrera cinematográfica, realizó La escuadrilla Lafayette ( Lafayette Escadrille , 1958) inspirándose en experiencias propias durante la Gran Guerra (1914-1918). Cuando estalló el conflicto, William Augustus Wellman se presentó voluntario en la Legión Extranjera; como Hemingway , también condujo ambulancias; formó parte de la mítica escuadra aérea estadounidense que tomó su nombre del general francés que había ayudado a los revolucionarios en la guerra de independencia; fue herido de gravedad y condecorado por sus servicios. Su currículum bélico de poco valdría en tiempo de paz, pero concluida la contienda y recuperado de su herida, Wellman regresó a su país y aprovechó la destreza aérea adquirida durante el conflicto. Se dedicó a exhibir su pericia en vuelos acrobáticos hasta que se produjo su encuentro con la actriz Helene Chadwik , con quien se casaría. Fue por entonces cuando se interes...

Desde Rusia con amor (1963)

Cuando los niños aprenden a andar, se les dice que den un pasito y luego otro. Quizá ellos no lo sepan, pero los adultos sobrentienden que, para caminar, el primer paso es el más importante. Paso a paso, y así hasta completar el proceso de caminar las distancias. Imagino que no siempre sale bien al primer intento, sin embargo en otros medios donde los pasos son figurados o de otro tipo es preciso que ese primero, el más importante porque pone en movimiento, sea certero o acertado. El aprendizaje de un bebé nada tiene que ver con una película, pero los primeros pasos en el cine también son importantes para que un serial pueda tener continuidad más allá de su primera entrega. Dado el primer paso en Agente 007 contra el Dr No ( Dr. No , 1962), ¿era necesario un segundo paso en las aventuras de Bond? Evidentemente no, pero era la mejor opción comercial para sus productores.  Desde Rusia con amor ( From Russia to Love , 1963) aprovechó el tirón del film precedente para adentrarse y am...

La tapadera (1976)

La única desgracia que se siente real, es la que vive uno mismo, pues afecta en cuerpo y mente y trastoca la vida de manera drástica. La ajena, hasta que no sea también propia, suena en la distancia. No se padece, aunque el pensamiento pueda hacer ideas de la misma, gracias a la compasión y a la compresión. En todo caso, presumir de empatía queda bonito cara la galería, pero la realidad del otro no la podemos experimentar. Nos llega en la distancia que impide conocerlas en plenitud emocional, cual eco de las situaciones exteriores e interiores que afectan a quien sí las padece.  Este es el caso de Howard Prince ( Woody Allen ) respecto a su amigo de la infancia Alfred Miller ( Michael Murphy ), un guionista de televisión que ha sido incluido en la lista negra. Su primera conversación lo deja claro: aunque afirme lo contrario, Howard ignora el alcance de las palabras de su amigo, cuando este le dice que ya no puede trabajar, que está en la lista negra. Entonces ¿cómo saber que hacer...

Festival de las campanitas (1983)

La heroicidad de los marginados y del individuo de la calle o del campo es vivir su día a día; y esto que pasa desapercibido para muchos, incluso para ellos mismos, no lo pasó para un escritor como el checo  Bohumil Hrabal , quien hizo de sus historias el absurdo y la ironía de lo cotidiano. A Hrabal le gustaba la vida sencilla, el aire libre, el sol, los árboles y escuchar conversaciones de gente en las tabernas y cervecerías, quizá por eso mismo se reconoce en personajes igual de sencillos y comunes a los que hace los héroes de sus historias. En realidad, llamarles héroes podría llevar a error, más bien son personas comunes, otros desheredados sociales, incluso algunos podrían ser picaros comunes, pero todos vistos desde la mirada irónica y comprensiva del escritor. Como ya había sucedido con anterioridad en otras colaboraciones de Hrabal y Jiri Menzel , en Festival de las campanitas ( Slavnosti snezenek , 1983) dicha mirada la asume el cineasta. Menzel sigue a hombres y a mu...

Daré un millón (1935)

La comedia italiana del periodo fascista encontró en Vittorio De Sica a su galán indiscutible de la pantalla desde ¡Qué sin vergüenzas son los hombres! ( Gli uomini, che mascalzoni! , 1932), film en el que le dirigía Mario Camerini , el mismo cineasta que en Daré un millón ( Daró a milione , 1935) realiza una de las grandes comedias de la época, tras cuya fachada y romance no es difícil entrever la mano de Cesare Zavattini , quien debutaba como guionista en este título que le unió por primera vez a quien sería su pareja profesional y su amigo.  Basada en un cuento* de  Zavattini  y Giaci Mondaini ,  Daré un millón es el encuentro entre De Sica y el guionista, pero también es un divertido, burlesco e irónico film que apunta sin disimulo la hipocresía social, solo que la ubica en Francia para evitar la censura italiana de entonces, quizá sin que esta se diese por aludida, cuando, en realidad, pobres y pudientes los hay en todos los lugares y, en ambos casos, sus c...

Ennio Flaiano y la última auténtica batalla del teatro italiano

<<En cuarenta días Aldechi vendió ciento veinte mil entradas en Milán. Fue el no va más del éxito. En la napoleónica historia del TPI era normal que la glorificación predijera un desastre, y el desastre se llamó Un marziano a Roma . La comedia había sido escrita por Ennio Flaiano, quien, por milagro siempre inexplicable, se había sacudido de encima su proverbial pereza y nos había entregado el manuscrito con la más perfecta puntualidad. Un manuscrito un poco anómalo, iluminado por un sutil humorismo y deliciosos couplets lírico satíricos, en cambio —o, mejor, deliberadamente débil—, en estructura dramática. Cuando se le pidieron correcciones o retoques, Flaianno repuso con candor: —Querido Vittorio, ya me ha maravillado haberla escrito. No me pidas ahora que la revise. Llevamos, por tanto, a escena el texto intonso, al cual creíamos prestar un buen servicio montándole encima un espectáculo con gran riqueza de efectos, incluso demasiado cuidado y elaborado. Pero especialmente per...

El demonio de los celos (1970)

En Si, ya me acuerdo   Marcello Mastroianni  comentaba que uno de los placeres de su profesión era la diversión que sentía interpretando personajes que, sin preparación previa, fluían a medida que les daba vida. También habría que tener en cuenta que en muchas ocasiones trabajaba con amigos como  Federico Fellini  o  Ettore Scola , lo cual añadía un plus de complicidad y camaradería a un actor irrepetible que protagonizó cuatro filmes para  Fellini  y siete para Scola , aunque apareció como él mismo en otras de sus películas. La primera que protagonizó a las órdenes de Scola fue El demonio de los celos ( Dramma della Gelosia. Tutti i particolari in cronaca , 1970), en la que dio vida y caricatura a Oreste, un obrero de la construcción poco aseado, generoso y también celoso. Al inicio, este trabajador es obligado por un juez a reconstruir el asesinato de Adelaide ( Monica Vitti ), la joven con quien había mantenido una relación que semejaba un sueño h...

Guernica (1951)

El interés de Alain Resnais por el arte y la memoria le vienen de origen; es decir, asoman prácticamente desde sus primeros pasos profesionales en el cine, cuando se dedica a cortometrajes que centran su mirada en diferentes pintores. Por ejemplo, aborda la pintura en los cinco cortometrajes que componen la serie Visite à… (Félix Labisse, César Doméla, Hans Hartung, Lucien Coutaud y el canario Óscar Domínguez), filmados en 1947, y en Van Gogh (1948) o Gauguin (1949). Pero quizá su acercamiento más sobresaliente al arte y a la memoria sea el que narra a través de los bocetos, los dibujos y las esculturas del malagueño Pablo Picasso , y, por supuesto, de las formas del cuadro que da título a este documental de trece minutos de duración al que Paul Éluard puso su poesía al servicio del compromiso y la denuncia de la opresión. Guernica (1951) vive en las imágenes  (de bocetos y de las figuras del cuadro)  y en la voz de María Casares —la voz de Jacques Prevost introduce la...

Bohumil Hrabal, en el cine

<<Durante nuestra primera conversación le planteé una cuestión que me daba vueltas por la cabeza: ¿por qué sus textos, sin perder el sentido del humor, están poblados de catástrofes, heridas y accidentes, o sea de acontecimientos de los que las personas débiles como yo generalmente apartan la vista? ¿Cómo es que al leer sobre esas tragedias se me llenan los ojos de lágrimas y al mismo tiempo hay algo en ellas que me hace reír? ¿Cómo es que no puedo dejar de sonreír ante lo funesto y penoso en su obra, y a pesar de ello no tengo la sensación de ser un cínico? Él me contestó que las catástrofes, las tragedias y la muerte forman parte de la vida, son la otra cara de la moneda y si no las advirtiéramos no podríamos apreciar el hecho de vivir y alegrarnos de él lo suficiente. Fue toda una lección, y la convertí en una especie de estribillo que me acompañó en mis años venideros. Durante décadas tuve la oportunidad de encontrarme una y otra vez con Hrabal y aprender que esta filosofía s...