Ir al contenido principal

Entradas

Mostrando entradas de abril, 2025

Goldie Eighties (1986)

No hay género que me resulte más irreal y fantasioso que el musical, también es el más artificioso y falso, aunque, bien llevado, permite mayores libertades expresivas y creativas que otros, como demostraron Vincente Minnelli y Stanley Donen, incluso Alain Resnais en On connaît la chanson (1997) o Jacques Demy en Los paraguas de Cherburgo ( Les parapluies de Cherbourg , 1964); pero, si quien lo intenta se despista o no sabe adónde se dirige o cómo llegar, resulta el más aburrido, arrítmico y pesado de los géneros, tal vez a la par del peor melodrama lacrimógeno y soporífero. En realidad, lo habitual es que consiga esto último, sin lágrimas, aunque no persiga serlo, y que la película de turno cobre su forma en una sucesión de situaciones ridículas entre las que van dejándose escuchar y ver las canciones y coreografías que, en su mayoría, rompen el ritmo y suenan repetitivas. Aunque nos digamos libremente creativos, nuestra creatividad encuentra sus límites entre aquello que ya existe ...

Leyendo a Thompson

Leyendo a Thompson Por Antonio Pardines Hasta la de ayer, no recuerdo cuando fue la ultima vez que me acosté la jornada previa para levantarme en la después, pero no está mal acostarse antes, a eso de las diez y media me encontraba entre las sábanas, y levantarse al día siguiente sobrado de energía, dispuesto a medio descargarme y convencido de una siesta de puro placer, pues me gustan estas y no las reparadoras, después de comer. No os eché de menos, tampoco vosotros a mí, ni me preocupó la desconexión, más bien lo contrario, pues soy un tipo bastante indiferente respecto a lo que suele ser tema de especulación y de portada, que en ocasiones devienen en lo mismo: preocupación forzada y tendencia señalada. Lo que sí noté, a diferencia de otros días soleados, en mis horas de pasear a mi manera, mochila a la espalda y libro en mano, el de ayer Los timadores , del gran Jim Thompson, fue la cantidad de gente que, sin ser peregrina, me encontré a cada paso. Algunas caminaban guiando o guiad...

Capitanes de abril (2000)

La dictadura portuguesa (1926-1974) surge tras el golpe militar del 28 de mayo de 1926. Se impone un régimen de tendencia fascista, inspirado en el de Mussolini en Italia, en el que Antonio de Oliveira Salazar va cobrando importancia. En 1928 es nombrado ministro de Finanzas y en 1933 se erige en el líder absoluto, cuando instaura el Estado Novo que se prologa durante cuatro décadas, hasta abril de 1974, sin que nadie haga o pueda hacer nada para derribar su dictadura. Finalmente, ya sin Oliveira Salazar, fallecido en 1970, y cuando el régimen se encuentra debilitado de muerte, apenas alguien da su apoyo a un sistema que ni siquiera el grueso del ejército simpatiza con él, pues su  impopularidad se agudiza debido a la guerra colonial, entre 1961 y 1974.  Son nuevos tiempos, son nuevas generaciones. El Estado Novo es viejo y está obsoleto, apenas respira, su poder ya carece de terror que lo sustente; ni siquiera los capitanes del ejército moverán un dedo para defenderlo, pues ...

Risco e O porco de pé

Relendo algúns dos fitos da literatura galega do século XX, sen a obriga de cando neno na escola ou no instituto, reencóntrome co O porco de pé (1928), de Vicente Martínez Risco,  que <<foi quizabes […] quen cos seus coñecementos e sabedoría influíu máis no seu tempo para unha posta ó día da literatura galega.>> (1) . E sen apenas lembrar o seu contido, abro o libro e dígome imos botar unha risada con este escritor ourensá que non fai grupo, aínda facendoo, xa que, aparte de ser moi seu, é un dos intelectuais fundamentais do Grupo Nós , responsable dun segundo Rexurdimento da cultura e literatura galega. Dicía Blanco Amor , que foi alumno de Risco e tamén o autor dunha das cumes narrativas da literatura galega ( A esmorga ), que < <La generación Nós revela a los tres grandes creadores de la lengua gallega moderna: Castelao , Vicente Risco y Otero Pedrayo. La gran ciudad es para esta generación una visión, en totalidad, de la cultura, eso que los alemanes llaman ...

Perfect Days (2023)

A veces, buscando en los clásicos del pasado o contemporáneos, uno puede hallar la inspiración y la modernidad para su propia obra, una modernidad que defino como aquello que carece de tiempo de caducidad y de la necesidad de hacer notar que va por delante, tal vez porque no tiene prisa o por ser consciente de que adelantarse al tiempo es imposible, solo una frase hecha que gusta emplear o la impresión de adelanto, que suele ser el reflejo de la ignorancia común, la que se sorprende con lo que considera original o novedoso, aun no siéndolo, salvo en su desconocimiento o en la ilusión de ir por delante. En todo caso, lo expresado solo es parte de una idea propia y, como Hirayama (Kôji Yakusho) dice a su sobrina Nico (Arisa Nakano), <<este mundo está hecho de mundos diferentes>> y no todos tienen que coincidir, solo aprender a coexistir. Moderno, en cine, podría ser algo así como el de Yasujiro Ozu, que expresa y deja fluir en sus películas, contenidas, sencillas y en aparien...

El sueño de una noche de San Jorge

Fotografía tomada en Vía Sacra, Santiago de Compostela Esta mañana me desperté recordando un sueño; algo inusual, diría que inaudito, porque no logro recordar ninguno. Incluso, de no saber que se sueña inconsciente, aseguraría que no sueño dormido; solo despierto y no pocas veces pesadillas. El caso es que del sueño recuerdo una calle sombría, estrecha, en exceso silenciosa para ser real, y una extraña figura sin rostro que se acerca en la distancia y me regala flores. Nada me dice, pero se queda allí, delante de mí, inmóvil. Su quietud me incomoda, aparte me impide el caminar por un corredor de un solo transeúnte y que, de repente, se eleva diez metros sobre la piedra. Tal vez solo me incomode lo justo para querer espantar tal sensación y también su figura desconocida, que ya siento amenazadora. Nervioso, bromeo mirando las flores: <<Cosa rara, si no soy alérgico. Acaso ¿es hoy San Valentín y quieres conquistarme?>> Imposible saber si ríe o si frunce el ceño, si me mira o ...

Los encuentros de Anna (1978)

Veo en Chantal Akerman a una cineasta con personalidad cinematográfica arriesgada e inconformista, una cineasta obsesiva, insistente, avasalladora. Quiere que se le escuche, como mujer artista en una profesión en la que el porcentaje de hombres es muy superior. Por otra parte dudo que cuente con el público, es decir, no pretende ser mayoritaria, pretende ser ella y no se lo quiere poner fácil al resto; más bien lo contrario, les exige, como no puede ser de otro modo, pues, ante todo, así se lo dicta su condición de creadora con una idea, con un mensaje o discurso, con una obsesión, tal vez la de hacernos pensar y ver como ella, pero también con ganas de transcender en busca de formas que la apartan de lo común. En su cine, que personalmente no me atrae lo más mínimo, nos quiere hacer mirones de cotidianidades humanas, sobre todo femeninas, pero sin la sensibilidad de un Ozu , que logra para el suyo descubrir belleza allí donde a priori predomina el “barro”. La mirada del japonés es más...

Rincones sin esquinas, ¿de qué va?

  En alguna ocasión me han preguntado de qué va Rincones sin esquinas ; a lo que respondo, después de descartar que de limpieza, que es un libro de giros, que va y viene. A priori, le explico, puede parecer un paseo urbano, un libro de historia y leyendas, o unas memorias; y, aunque esa sea la primera impresión, los ojos atentos descubrirán un caminar por el tiempo, que le defino como la suma irregular y caprichosa de la memoria, que nos da una idea histórica y una identidad que, si bien se fija, resulta variable, de los sueños que construimos y destruimos, y del devenir que, de la mano o a empujones, nos llevará al olvido… De ahí que, al desechar las esquinas, escogiese narrar su deambular en presente, uno ajeno a la linealidad narrativa y temporal, pero uniendo pasados e igualando los momentos en el ahora que el narrador los piensa, evoca o inventa sin más orden que el deseo de recordar una ciudad que podría ser cualquiera, pero que tocó ser esta. Como autor del texto, eso quise ...

Fragmentos de nada: De lo inútil

Fotografía: Parque da Música, Santiago de Compostela En 1961, Lionel Terray tituló su autobiografía Los conquistadores de lo inútil , y en ella escribió sobre sus orígenes y sus experiencias como escalador, y de la escalada como símbolo de vida, aunque había a quien le sorprendía que su oficio fuese el de guía de montaña, porque, en el mundo civilizado y sedentario donde se vive (o se intenta) en el acomodo y el confort, no le parecía un trabajo. El famoso escalador recordaba que su padre no comprendía como alguien pudiera ser alpinista, porque era un deporte en el que uno podía romperse la cabeza o alcanzar la cima donde no hallaría billetes de cien francos. Werner Herzog hizo lo propio con uno de sus libros, basado en su diario de rodaje de Fitzcarraldo (1982), lo llamó Conquista de lo inútil , consciente de que el inútil aludido es lo vital, lo que le hace sentirse vivo, aun en los momentos de mayor pesadilla, y lo que le invita a soñar: <<un sueño, no soñado por la noche, po...

Domingo Fontán en busca del primer tren gallego/Domingo Fontán e o primeiro tren galego

Domingo Fontán en busca del primer tren gallego Por Antonio Pardines Cualquiera de su época, y de la nuestra, lo hubiera tomado por loco o por quijotesco, pero, en realidad, Domingo Fontán era algo más que un tipo curioso a quien no detectaron altas capacidades ni en su infancia ni en su adolescencia, qué raro, cuando hoy se las detectan a un elevado número del alumnado. En todo caso, a los expertos educativos, a los padres y a los burócratas se les escapó que aquel niño que había sido educado por su tío materno en Noia (A Coruña), y que a los doce años entraba a cursar sus estudios de Filosofía en la Universidad de Santiago de Compostela, era un portento y un visionario que acabaría por cartografiar Galicia, influenciado por las palabras de su profesor en Ciencias Exactas y Naturales, estudios que Fontán empezó en 1809, siete años después de licenciarse en Filosofía y tras haber participado activamente en la sublevación popular contra las tropas napoleónicas. Durante aquellos años aca...

Monumentos y Sitios

En la fotografía, la fachada este de la Catedral de Santiago, la de la Plaza de la Quintana. Hasta hace unos minutos, tal es mi ignorancia, no tenía ni idea que hoy fuese el Día internacional de los Monumentos y los Sitios; y entre mi despiste, mi desconocimiento y mi desinterés, tampoco sé qué “cosas” se celebran el resto de los días del año. Lo que sí sabía o, al menos, sospechaba era cuáles eran los cinco que tienen mayor número de visitantes en España; pues no resulta difícil hacerse la idea... y de los siguientes cinco que aparecen en los enlaces, también. Lo mejor es que el orden solo obedece al número de visitas, no a lo que te diga cada uno de ellos, de ahí que ningún “ranking” puede guiarte la emoción, ni las sensaciones e impresiones, tampoco los recuerdos que te generan cada uno de estos lugares. No obstante, aunque reconozca la belleza del resto, en todos ellos sin par, tengo claro que nunca haría una lista y, en caso de hacerla tras recibir un golpe, sería injusto con toda...

Figuracións: Julio Iglesias

O título Figuracións recolle os breves retratos literarios que Luis Seoane escribiu para o suplemento da Voz de Galicia, Los domingos de la Voz, nos anos setenta do pasado século. Coa súa ampla cultura e a súa particular ironía, froito da súa triple condición de galego, emigrante e exiliado, Seoane, nado en Buenos Aíres e educado en Santiago de Compostela, onde cursou bacharelato e os seus estudos universitarios, retrata nesta compilación a nomes propios da cultura e da política non só iberoamericana. Entre os nomes que nos achega están os dos seus amigos Isaac Díaz Pardo e Rafael Dieste (un dos poucos a quen repite “figuración”), o do editor Gonzalo Losada ou o de Shirley MacLaine, a inesquecible señorita Kubelik e Irma dos films de Billy Wilder O apartamento (The Apartament, 1960) e Irma a doce (Irma la Douce, 1963). Seoane percorre os anos 70, de 1971 a 1977, pero tamén un tempo anterior, ofrecendo unha visión entretida, intelixente, culta e persoal (pois mantivo trato con moitos do...

No serás un extraño (1955)

Una enésima novela olvidada en la actualidad, escrita por Morton Thompson, pero en su momento la de mayores ventas en Estados Unidos, apuntaba que la película que iba a adaptarla —a partir del guion de Edna y Edward Anhalt— sería un éxito comercial, más si cabe al leer los nombres que encabezaban el reparto: Olivia de Havilland, Robert Mitchum, quien, al parecer, debido a su imagen de “tipo duro” no era una elección que agradase al público, Frank Sinatra, Gloria Grahame, Broderick Crawford y Charles Bickford; por allí, también asomaba Lee Marvin, pero todavía no era una estrella. Sin embargo, el nombre del director era nuevo en esas lides, aunque no en el mundo del cine donde ya se había labrado una imagen de productor liberal e independiente en títulos como  El ídolo de barro (The Champion, Mark Robson, 1949), Hombres (The Men, Fred Zinnemann, 1950) o Solo ante el peligro (Highnoom, Fred Zinnemann, 1952), aunque su independencia habría que entrecomillarla, pues siempre contó con e...

Fragmentos de nada: Bibliotecas

Miro atrás en el tiempo y busco un quién o un quiénes, más no encuentro nombres a quienes agradecer el nacimiento, existencia y resistencia de las bibliotecas en un mundo humano que siempre ha tendido a la barbarie y a placeres más carnales que mentales, pero ahí están ellas, tan inteligentes, criticas, confidentes, misteriosas y bellas, siempre dispuestas a proteger las vidas de otros y a enriquecer la de tantos como quieran entrar en sus reinos de letras, conocimiento, ignorancia, sueños, pesadillas e ideas, las cuales se van transmitiendo y transformando en otras desde que, allá por el 2500 a. C., los sumerios decidieron guardar sus tablillas en espacios concretos donde poder buscarlas y consultarlas. En alguna de aquellas primeras “bibliotecas” reposaba el Gilgamesh junto a otros poemas; no todos han llegado hasta nuestros días, pero sí algunos, lo cual ya es suficiente para sonreír y dar las gracias por el doble milagro de la escritura y de la biblioteca. Pero aquellos antiguos lu...