El último de los diez largometrajes realizados por la directora noruega Edith Carlmar , The Wayward Girl ( Ung flukt , 1959), también fue el primero protagonizado por Liv Ullmann , quien dio vida a Gerd, la joven protagonista. La actriz, años después indispensable en el cine de Ingmar Bergman , había participado con anterioridad y sin acreditar en la exitosa comedia de Carlmar , Fools in the Mountains ( Fjols til fjells , 1957), pero entonces su presencia no pasó de ser anecdótica. Aquí, en el décimo largometraje de la directora, la primera mujer que dirigió en Noruega, y el último escrito y producido por Otto Carlmar —guionista y productor de nueve de los films dirigidos Edith , con quien, además de matrimonial, formó pareja creativa desde 1949, año en el que fundaron su productora Carlmar Film , hasta 1959—, el protagonismo de Ullmann se hace con la pantalla y llama la atención sobre su personaje. Gerd, apunto de cumplir dieciocho años, huye de sí misma y del futu...