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Johnny Guitar (1954)



Desde su arranque, 
Johnny Guitar (1954) apunta su atipicidad, en sus personajes y su intención de transgredir los límites del western. Nicholas Ray se sitúa donde más cómodo se siente y donde su cine cobra grandeza y sentido pleno: se interesa por la psicología de sus protagonistas e indaga en sus emociones. El primer momento de este western desvela el odio y la irracionalidad que observa el forastero cuya única arma parece ser una guitarra. Johnny (Sterling Hayden) acaba de llegar y ya presencia un hecho insólito: la acusación que Emma Small (Mercedes McCambridge) y John McIvers (Ward Bond) lanzan sobre Vienna (Joan Crawford), la dueña del local en el que pretende trabajar. Tras un instante de tensión en el que los habitantes del pueblo se dejan llevar por las palabras de los dos ganaderos más poderosos del lugar, se reúnen en el local todos los personajes implicados en este western romántico de conflictos emocionales y mundanos, de odio, de amor y otros sentimientos encontrados. Nicholas Ray realizó una de sus mejores películas centrándose en personajes atormentados que no puede esconder sus sentimientos; de este modo muestra a dos antagonistas femeninas, cuestión poco común en el western, que se enfrentan en todo momento por el rencor y la locura que se esconde en Emma, una mujer que pretende saciar su sed de venganza, no por la muerte de su hermano, sino por el rechazo del hombre a quien acusa de ser el autor del crimen, con la colaboración de sus compinches, entre los que pretende incluir a Vienna, quien se mantiene firme en su empeño por sacar adelante su sueño. Llevar a cabo su idea significaría el progreso y la civilización, pues está decidida a construir una estación ferroviaria que marcaría el nacimiento de una ciudad moderna. Sin embargo, los intereses de los dos ganaderos se opone a esa ilusión, indicando que el destino de todos pasa por el enfrentamiento que se desata tras el atraco al banco que realizan Dancin' Kid (Scott Brady) y los suyos. La falsa acusación de asesinato y la amenaza de colgarles si no abandonan la zona en veinticuatro horas han decidido a Kid a cometer un robo que marca la explosión de mayor violencia de Johnny Guitar. Dicha violencia será fomentada por Emma, quien emplea el atraco como excusa para acusar a Vienna y permitir de este modo que su odio arrastre a sus vecinos en la persecución del grupo de asaltantes. La vestimenta de la patrulla de linchamiento (pues no sería otra cosa) resulta apropiada para lo que desean hacer, pues todos visten de negro, sin cambiar las vestimentas que han llevado al funeral del hermano de Emma, un presagio de que los perseguidores llevan consigo la muerte y la violencia que nace de la irracionalidad y de la imposibilidad de una mujer que no actúa por el dolor que le podría haber provocado el fallecimiento de su hermano, más bien parece guiarse por impulsos oscuros que han salido a la luz. Así pues se trata de una venganza, pero no por el asesinato, sino por el rechazado de Kid, porque éste se encuentra enamorado de Vienna. Los sentimientos que se presenta en Johnny Guitar son egoístas, salvo quizá el amor que se descubre entre Vienna y Johnny, las víctimas de la tormenta que se desata, puesto que en todo momento no cometen ninguna acción punible. En uno de los momentos más íntimos del film se descubre lo que ya se presumía, que ambos se conocieron en el pasado (cinco años atrás), pero la misma violencia que se percibe en el presente sería la culpable de su separación. Quizá por ese doloroso recuerdo de un amor que todavía lleva consigo, Johnny se ha decantado por la guitarra en detrimento de los revólveres que solía llevar, pero, a pesar de ese cambio y de que sepa tocar el instrumento, él es y será un pistolero. Esa sería la realidad que les separó y les separa, pues el músico pretende retomar los viejos instrumentos para proteger a Vienna, y ofrecer un concierto que no sería de acordes musicales, sino de balas que impactasen en algunos de los miembros del pelotón de injusticeros (aunque la palabra no exista, serviría para definirles). La negativa de Vienna al uso de la fuerza provoca que Johnny recoja sus pertenencias y se aleje de la persona a la que quiere, sin saber que Emma y McIvers obligaran a Turkey (Ben Cooper), uno de los socios de Kid, a mentir y así poder colgar a Vienna después de una farsa que serviría para justificar sus actos y calmar sus conciencias (si es que las tienen). La historia narrada por Ray no se detiene en sensiblerías, resulta dura y sobre todo es contundente, dado que la mayoría de sus personajes se dejan llevar por los impulsos más negativos que les dominan; salvo Vienna (que viste de blanco en uno de los momentos claves del film en contraposición con quienes la acusan) y Johnny, pues ambos parecen querer recuperar un amor que nunca han olvidado, pero que se encuentra impedido por la lucha que se desata y por la locura que mueve a los hombres y a la mujer de negro.

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