<<Por primera vez, en 1948, desde que en 1938, diez años antes, me dediqué a este oficio, había logrado un éxito popular. Cuando hacíamos presentaciones en los cines de reestreno, las ovaciones eran estruendosas, los saludos, los abrazos, rebosaban admiración, simpatía, cariño. La gente me reconocía por la calle. No se habían aprendido todavía mi nombre, pero me señalaban y decían: ¡Mira, mira: el que se muere en Botón de ancla !>>. Fernando Fernán Gómez recordaba en sus memorias que a raíz de su participación en Botón de ancla (1947) el público lo reconocía por las calles. Esa popularidad repentina le sorprendía, ya que, a pesar de su juventud, llevaba una década dedicada a la interpretación, había participado en títulos tan populares como El destino se disculpa ( José Luis Sáenz de Heredia , 1944), pero su buen hacer había pasado desapercibido. Más allá de su mediocridad, la película de Ramón Torrado fue un éxito monumental, sin exag...