<<Nada de presentaciones, esto es una mascarada>>, pronuncia Gregory Arkadin ( Orson Welles ) en su primera aparición entre las sombras. No son una negación y una afirmación caprichosas, sino que unidas desvelan más de lo que dicen. El personaje no solo se refiere a la fiesta de disfraces donde se encuentra con su opuesto ( Robert Arden ), sino que hace alusión a cuanto se contempla en la pantalla: apariencias, verdades y mentiras que de una forma u otra se encuentran presentes en la obra cinematográfica de Orson Welles . Desde su debut en Ciudadano Kane ( Citizen Kane ; 1941) hasta su despedida en Fraude ( F for Fake ; 1973) estas constantes fueron empleadas por el cineasta para reconstruir las personalidades de sus protagonistas a partir de la destrucción narrativa que experimenta con el uso del montaje (alterado por el productor en la versión internacional de este film), con la ruptura temporal, con los encuadres o la iluminación. Su afán experimental alcanz...