La historia de Helen Keller (1880-1968) dio pie a una de las películas de superación más reconocidas de la historia del cine, El milagro de Anne Sullivan (The Miracle Worker, 1962). No era la primera vez que se llevaba la historia de Helen a la gran pantalla, pero sí la que ha permanecido en el imaginario popular. Atrás quedaba Deliverance (George Foster Platt, 1919) y la obra teatral de William Gibson, autor del guion —basado en su pieza y en el libro autobiográfico de Keller “La historia de mi vida”— que Arthur Penn, también el responsable de su escenificación en Broadway, convierte en imágenes que exponen el drama y el milagro o superación, así como la relación entre Helen, la niña sordociega de nacimiento a quien da vida Patty Duke, y su tutora (Anne Bancroft) desde 1887. La docente, enviada por la escuela Perkins, la ayudó a vencer las barreras físicas y emocionales que en un primer momento se suponían límites imposibles de superar. Helen recordaría años después que su encuentro ...