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Mostrando entradas de octubre, 2018

Pigmalión (1938)

Un bloque de mármol nada objetaría, ni se enamoraría, ni arrojaría una zapatilla, a cualquiera  que lo esculpiese y le diera forma humana, como tampoco nada censuró aquel que fue esculpido por el legendario Pigmalión para crear a Galatea, su ideal de belleza femenina, que cobró vida tras los ruegos del rey chipriota a su venerada Afrodita. De ese modo la estatua dejó de ser materia inerte y se convirtió en inteligencia, emociones, sentimientos, sueños y deseos. Tanto el mármol como el monarca podrían asegurar que la hermosa escultura carecía de vida antes de la intervención divina y, por tanto, que carecía de la consciencia (habrá quien prefiera decir alma, espíritu, razón o cerebro) que le permitiese sentir, pensar e interpretar su interior y su exterior. Al cobrar vida y consciencia, Galatea superó sus limitaciones pétreas y entró en el plano de la existencia (noción de ser) y coexistencia (relación con los demás). Pero el mito poetizado por Ovidio  en Las metamorfosis es...

Hamlet (1948)

Han sido muchas la veces que en la pantalla del cine o de la televisión hemos visto a Hamlet representar la mascarada con la que muestra su despecho a la podredumbre que le rodea mientras se debate entre <<ser o no ser>>, pero, de todos ellos, quizá sea el de Laurence Olivier el más famoso y prestigioso, gracias a los numerosos premios que cosechó su película, aunque esto no implica que se trate de la mejor adaptación cinematográfica de la obra de William Shakespeare , cuestión discutible si recordamos la poética Hamlet  ( Gamlet , 1964) de Grigori Kozintsev o la descarada comedia negra Hamlet va de negocios  ( Hamlet liikemaailmassa , 1987) que  Aki Kaurismäki  realizó inspirándose en el texto original.  Hamlet  (1948) de Olivier es al tiempo narcisista y fiel al texto del autor isabelino, lo cual genera cierto desequilibrio entre el afán del cineasta por dejarse notar (tanto delante como detrás de la cámara) y su intención de romper las ...

Me casé con una bruja (1942)

En alguna ocasión he leído que el cine de René Clair no ha envejecido del todo bien. Aquí no pretendo señalar ningún error ni decir eso de envejecer bien o mal es como no decir nada, tampoco voy a discutir si el cine puede envejecer bien o mal, aunque tenga mis dudas al respecto, más si cabe tratándose de cineastas de la talla de Clair , solo que me pregunto ¿qué es lo que no ha envejecido del todo bien en su cine? ¿Una parte o el total? ¿Algunas de las innovaciones técnicas desarrolladas en títulos como Bajo los techos de París ( Sous les tois de Paris , 1930)? ¿Sus temas? ¿Su estilo caricaturesco? ¿el romanticismo que se descubre en algunas de sus películas? ¿Sus burlas a las costumbres y a la idiotez? ¿O el caos que desordena el orden en sus films? La superficialidad burguesa en  Un sombrero de paja de Italia ( Un chapeau de paille d'Italie , 1928), la pérdida de la libertad individual expuesta en la satírica  Viva la libertad ( A nous la liberté! , 1931) o los problema...

Scott en la Antártida (1948)

Producida en la  Ealing  de Michael Balcon ,  Scott en la Antártida ( Scott of the Antarctic , 1948) es otra excelente muestra de que en el mítico estudio londinense no solo se producían magníficas comedias que ironizaban sobre la idiosincrasia británica. Pero la fama se la llevaron aquellas inolvidables y divertidas joyas cómicas de Alexander Mackendrick , Charles Crichton , Henry Cornelius o Robert Hamer . Sin embargo en la productora también había espacio para el terror, el drama, el bélico o la aventura épica y para cineastas como Alberto Cavalcanti , Basil Dearden o Charles Frend , quien realizó esta destacada aventura polar y otras once películas para el estudio. Su exitosa recreación del segundo viaje a la Antárdida del capitán de la Royal Navy Frank Scott ( John Mills ) ensalza a su protagonista y al resto de los exploradores que lo siguieron en su viaje al continente helado, aunque esta alabanza no resta a los muchos aciertos de un film que transita por el ...

El diablo dijo no (1943)

Las comedias de Ernst Lubistch son fantasías irónicas, ingeniosas, rítmicas y elegantes que al tiempo muestran y ocultan, pero la única que podría inscribirse dentro del género fantástico es El diablo dijo no ( Heaven Can Wait , 1943). Esto solo forma parte de su apariencia y no trastoca lo esencial del cine del realizador berlinés: el sutil enfrentamiento de opuestos en espacios en su mayoría idílicos que invitan a la ensoñación y a la complicidad generada por las diferentes trivialidades que dan pie a momentos de elevada comicidad. Lo mismo podría decirse del uso de la fotografía en color, innecesaria en alguien como Lubitsch  —era la primera vez que la empleaba y también fue la última, si exceptuamos la parte que rodó de  La dama del armiño  ( That Lady in Ermine , 1947)—. Como cualquier otra de sus películas,  El diablo dijo no podría funcionar en blanco y negro, de hecho, ganaría con la oposición bicromática que domina en su obra fílmica. Por ello, el ser ...

Cartesius (1974)

<<Tan pronto como la edad me permitió salir de la sujección de mis progenitores, abandoné por completo el estudio de las letras. Y resolviéndome a no buscar otra ciencia que la que podría encontrar en mi mismo o en el gran libro del mundo, empleé el resto de mi juventud en viajar, en ver cortes y ejércitos, en frecuentar gente de humores y condiciones diversos, en recoger experiencias distintas, en probarme yo mismo en las ocasiones que la fortuna me proporcionaba y en hacer en todo momento tal reflexión sobre las cosas que se presentasen que pudiese sacar de ellas algún provecho>>*.  En esta confesión, Descartes nos aclara varias cuestiones, entre ellas su individualidad, su inquietud y su necesidad de encontrar respuestas lógicas a sí mismo y a cuanto le rodeaba, verdades que se ajustasen a su razonamiento metódico. Para alcanzar el conocimiento verdadero, el filósofo y matemático francés creó el método cartesiano, aunque, en realidad, su método implicaba un conoc...

David O. Selznick. "Algo más grande"

En los años dorados de Hollywood hubo dos productores cuyas compañías independientes miraron de tú a tú a los grandes estudios. Uno fue Samuel Goldwyn , pionero que, junto a Jessy Lasky , había llegado a la localidad californiana en la década de 1910. El otro fue  David O. Selznick , criado dentro de la industria cinematográfica en la que quiso crear la película más grande jamás rodada. Él fue el hombre de las anotaciones interminables y de las adaptaciones cinematográficas que pretendían ser fieles a las obras literarias adaptadas, el responsable del desfile de directores por  Lo que el viento se llevó  y  Duelo al sol , de encumbrar a  Katharine Hepburn ,  Vivien Leigh  o  Jennifer Jones  y de llevar a Hollywood a Ingrid Bergman y a Alfred Hitchcock . Sus  intentos de algo más grande dejaron por el camino espléndidas muestras de la grandeza perseguida:  quería construir el estudio más grande, producir la película más gran...

Red Army (2014)

Los libros de Historia (general) suelen comprender el periodo de Guerra Fría entre 1947 y 1991. Sin embargo el inicio del conflicto podría situarse treinta años antes, cuando el éxito de la revolución de octubre de 1917 precipitó el primer gobierno comunista y provocó el miedo de los empresarios de medio mundo y prácticamente un siglo de conflictos con paréntesis de supuesta calma. Ya desde entonces se desató el duelo entre dos ideologías que llevadas a la práctica se lanzaron en una competición por la supremacía, mientras se olvidaban de lo más importante: el ser humano. Entremedias llegó la Segunda Guerra Mundial y el comunismo y las democracias capitalistas se vieron forzados a unir sus fuerzas para luchar contra los fascismos, pero concluida la contienda ambos bloques regresaron al terreno de juego y retomaron su lucha por demostrar cual de los dos se impondría al otro. Así entramos de lleno en la llamada Guerra Fría, en la carrera armamentística y en la espacial, en la propaganda...

Las noches de Cabiria (1957)

La idea de Cabiria se presentó en la mente de  Federico Fellini  cuando este trabajaba con Roberto Rossellini en  El amor ( L'amore , 1947). De hecho, la idea persistió y  Fellini  introdujo un esbozo fugaz del personaje en la nocturnidad de  El jeque blanco  ( Lo sceicco bianco , 1952) . En la vida de aquella prostituta de buen corazón había una historia y, consciente de ello, tiempo después, en compañía de sus habituales Tulio Pinelli y Ennio Flaiano ,  Fellini elaboró el guión de Las noches de Cabiria ( Le notti di Cabiria , 1957). Cabiria es un personaje cuya humanidad, ensoñación e ingenuidad le permiten sobrevivir a las numerosas vejaciones de las que es víctima (su sonrisa así lo confirma). Agredida por su novio, que la arroja al río tras robarle el bolso, humillada por el famoso actor que la encierra en el baño de su lujosa mansión mientras se reconcilia con su amante, abandonada por un cliente en la desolada Via Appia Antigua do...

La busca (1966)

Mi primer contacto con la narrativa de Pío Baroja se produjo cuando abrí y leí  Zalacaín el aventurero , pero fueron las lecturas de El árbol de la ciencia y de El mundo es ansí las que acabaron por convencerme de la grandeza y universalidad de la prosa de Baroja . Desde entonces, ha sido uno de mis autores habituales y su literatura, innovadora en su momento y de incuestionable valor y calidad siempre, me ha hecho reflexionar y nunca me ha decepcionado, más bien me ha llevado a admirar a un escritor que volvió a deleitarme con la trilogía La lucha por la vida , compuesta por La busca , Mala hierba y Aurora roja . Esta trilogía es una espléndida muestra de la escritura barojiana, del aprendizaje de su desorientado protagonista por un Madrid marginal donde a duras penas sobrevive y donde intenta enderezar su rumbo sin aparente éxito. Se trata de una novela publicada por primera vez en 1903, aunque su forma definitiva no aparecería hasta el año siguiente, pero el paso del tiempo ...

La última etapa (1947)

Si Aleksander Ford fue considerado el "padre" del nuevo cine polaco, ¿por qué no considerar a Wanda Jakubowska su "madre”? Jakubowska inició su carrera en 1932 y, desde 1949 hasta 1974, fue profesora en la Escuela Nacional de Cine de Lodz, de donde saldrían los Andrzej Wajda , Andrzej Munk , Roman Polanski o Jerzy Skolimowski , entre otras figuras claves en la modernización del cine polaco. Pero antes de su docencia en la prestigiosa escuela, su militancia en el partido obrero y su participación activa en la resistencia durante la Segunda Guerra Mundial provocaron su confinamiento en Auschwitz, donde fue testigo de la sinrazón que expuso en su película más famosa. Aunque posible, ignoro si La última etapa ( Ostatni etap , 1947) fue el primer largometraje de ficción en dar testimonio de los horrores vividos en campos de exterminio como Auschwitz (donde se rodó parte del film), pero seguro que fue de las primeras películas en exponer la barbarie allí vivida y en desa...

Los amantes de la noche (1947)

El cine negro estadounidense vivió su época dorada durante la década de 1940 y su mejor año fue 1947. Así lo corroboran  Cuerpo y alma ( Body and Soul ; Robert Rossen ), Retorno al pasado ( Out of the Past ; Jacques Tourneur ), Senda tenebrosa ( Dark Passage ; Delmer Daves ), El beso de la muerte ( Kiss of Death ; Henry Hathaway ), Fuerza bruta ( Brute Force ; Jules Dassin ) o Encrucijada de odios ( Crossfire ; Edward Dmytryk ), entre otras películas fundamentales rodadas entonces. Pero también fue el  año del Plan Marshall, del Plan Molotov, del inicio de la Guerra Fría, de la inestabilidad geopolítica que marcaría la segunda mitad del siglo XX, de la primera lista negra de Hollywood   y del debut de Nicholas Ray  con un título clave en la modernización del género. Los amantes de la noche ( They Live by Night , 1947) es sin duda alguna un excelente debut para un cineasta que, como Orson Welles , gozó de libertad creativa para realizar su primer largometraje ...