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Mostrando entradas de julio, 2020

Il Boom (1963)

Podría escribir un libro sobre Vittorio De Sica  y Cesare Zavattini y hablar sobre sus películas comunes o de las que realizaron por separado. Podría referirme a sus caminos profesionales, de celuloide y vidas; podría decir y comentar, como si creyese conocerles. Pero sé que no es así, que solo conozco ese algo suyo que han dejado impreso en planos, secuencias y diálogos de películas que todavía retengo en la memoria. Ese algo se descubre al acompañarles por una milagrosa barriada milanesa o por la eterna Roma de la posguerra o aquella que sufre el desarrollo económico satirizado en  Il Boom (1963). Arriba, dije que podría escribir sobre  Zavattini y De Sica , pero también puedo referirme durante medio día, y parte de la mitad restante, a  Alberto Sordi  y a su...

Doña Bárbara (1943)

¿Exagero si digo que hubo una doña y dueña de la pantalla mexicana durante la época dorada? Puede, y quizá me equivoque, pero quien haya visto a María Félix en los melodramas de Emilio "Indio" Fernández o en esta adaptación cinematográfica de la novela de Rómulo Gallegos , posiblemente, coincidirá en que <<María es toda una estampa imposible de olvidar; no importa qué tanta verdad haya en su personaje ni en sus parlamentos, no importa que esté comportándose de acuerdo con un estereotipo; lo que nos impresiona y nos cala es su asombroso porte, su gesto, su presencia constante. Doña Bárbara es tan María que María será para siempre la Doña>>. 1  Su imponente y dominante presencia en Doña Bárbara (1943) no solo la encumbró a lo más alto de la pantalla azteca, sino que la mitificó, mitificó esa figura que se impone sobre el resto de los mortales que le salen al paso...

Una de miedo (1935)

<<Para realizar una película de miedo lo primero que hay que hacer es esperar a que se haga de noche y después ir y coger un campo y echarle encima mucha agua, para fastidiar a los señores que pasen por él. Por ejemplo, vemos este coche...>>, explica el narrador que introduce Una de miedo (1935) al tiempo que desvela los secretos mejor guardados de <<un film bufo de Eduardo G. Maroto >>. En apenas veinte minutos <<y con permiso de ustedes>>, Maroto  desarrolla un estudio sobre los films de terror. Lo hace con pocos medios, incluso algún graciosillo robará la cámara para impedir que el rodaje se prolongue, pero el equipo no desespera y aprovecha la desaparición para saborear su bocadillo de chorizo. Con gracia y descaro, este irreverente pionero de la parodia cinematográfica en España desvela las pautas y los trucos que ...

El resplandor (1980)

Puede que ni siquiera esté escribiendo esto, y piense que sí lo hago. Pero el cerebro me dice que sí, que mis palabras se suceden con algún sentido y, sin embargo, alguien que las lea, quizá vea en ellas su ausencia. Me digo que existen realidades físicas y emocionales, las hay tangibles e intangibles, algunas las siento falsas, o no del todo verdaderas, otras no las conozco o no quiero saber de ellas. Las hirientes pueden llegar a ser terroríficas y, en sus diversas formas, pueden existir sin forma o con tantas variantes como mentes observen y reflexionen sobre esto o aquello. No se trata de dar un discurso sobre el cerebro y las imágenes que en él se generan, ni de juzgar donde se encuentra el límite entre supuestas locuras y corduras. Lo que pretendo es hablar de cine y de las diferentes sensaciones que me llevan a considerar una...

Richard Jewell (2019)

Cual John Ford en parte de sus películas, Clint Eastwood , en otras tantas de las suyas, recorre la historia estadounidense, deteniéndose más en antihéroes que en héroes, desmontando la leyenda a partir de pequeñas historias que forjaron los mitos que desmitifica en  Sin perdón ( Unforgiven , 1992) o que no tienen cabida en Un mundo perfecto ( A Perfect World , 1993), salvo en la infantil ingenuidad del niño protagonista. Prácticamente al inicio de su carrera como director,  Eastwood  dio la espalda al típico héroe norteamericano, lo hizo con gran acierto en El fuera de la ley ( The Outlaw Josey Wales , 1976), western donde no hay lugar para héroes o heroínas, ni para pensamientos incuestionables y totalitarios que insisten en salvar el mundo de villanos, a pesar de que el mundo no necesite ser salvado de un supuesto mal por un bien impuesto. El mundo antihéroico y viol...

Opening Night (1977)

Noche de estreno (Patio de butacas; minutos antes del primer acto) Los espectadores entran en el teatro, solos, acompañados o en tropel. Hay bullicio y no queda claro si los desconocidos caminan cual el ser y la nada, el uno y el universo o lo hacen cual sucia docena. El respetable, en su conjunto, toma asiento. Lo mismo hacen los simios que se individualizan elevando sus gruñidos, y las cabras que, subidas a sus butacas, saludan con sus pezuñas. Más sosegados, humanos, cabras y chimpancés aguardan al inicio. Uno de los simpáticos monos rasca en jardines secretos, dejémosle tranquilo en su intimidad; los más, de los humanos y de las cabras, aprovechan para decir las últimas palabras antes de que se abra el telón. Hay una montesa de fino pelaje que resume al vecino parduzco y de gran cornamenta lo que verán a continuac...

Las aventuras del barón Münchhausen (1942)

Por un camino esponjoso y ondulado paseo en compañía de un Murnau imaginario. Es un tipo simpático y agradable que me habla en gallego de sus películas. Me alegro, pues no entiendo el alemán, de hecho, se lo agradezco con un "danke". Me mira, sonríe, pero no tarda en elevar su vista sobre mi derecha.   —Oye, mira —me dice, ahora en castellano— ahí vuela otro cuerpo inexistente sobre una bala de acero, parece Thomas Ince . Los pocos que le recuerdan dicen que sufre el olvido. Le pasa a muchos colegas; a mí un poco menos, gracias a que todavía hay quienes, igual que tú, hablan de mis películas. Me encojo de hombros mientras mi acompañante hace señas al cuerpo que se acerca y salta de la bala. Rebota una, dos, tres... diez veces. —¿Puedes parar de una vez, so saltimbanqui? —pregunto medio cabreado, y con mi cabeza siguiendo su arriba y abajo—. Esto cansa...

La caída de la dinastía Romanov (1927)

La amplia experiencia de  Esfir Shub en el montaje de más de un centenar de películas extranjeras, para su estreno en las salas de su país, le sirvió (y mucho) a la hora de utilizar fotogramas, planos, secuencias de archivo y crear la novedosa La caída de la dinastía Romanov ( Padenye dinastii Romanovykh , 1927), su primer largometraje, el primer documental histórico realizado en la Unión Soviética y la primera pieza del tríptico que se completa con El gran camino (V eliky Put , 1927) y La Rusia de Nicolás II y Tolstoi ( Rossiya Nikolaya II i Lev Tolstoi , 1928). Las revoluciones y su después nos han demostrado que no transforman el fondo de las sociedades que pretenden y dicen cambiar. Más temprano que tarde, la práctica desvela errores similares y vicios parecidos a los que se condenan previo a dar el paso. Cierto que, una vez impuesto el nuevo régimen, dichos vicios...

Fiebre del sábado noche (1977)

Hay películas que sin pretenderlo son reflejos de las distintas realidades sociales de su época. No nacen para realizar un análisis sociológico del momento, sino que surgen como parte del propio instante en el que se vive. Son films que solo a posteriori se pueden analizar considerando los rasgos y características que los definen y diferencian su entonces de otros anteriores y posteriores. Pero cuáles fueron las intenciones de los autores es una pregunta que no puedo responder, porque sencillamente no son obras mías. Lo que a mí me corresponde, como a cada espectador, es aburrirse, divertirse, bostezar, reír o sacar conclusiones. Por ejemplo, películas de la década de 1960 reflejan nihilismo, miedo, enfrentamiento, violencia, consecuencia del momento, de las protestas, del pánico a un hipotético conflicto nuclear, de la decepción que podía sentirse en varios puntos del globo terráqueo. Pero a mediados de la década siguiente, el cine sufre su enésima transformación porque la sociedad ta...