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Mostrando entradas de enero, 2023

Parásitos (2019)

La primera parte de Parásitos ( Gisaengchung , Bong Joon-ho , 2019) se desarrolla cual comedia picaresca en la que el engaño se erige en seña de identidad de la familia protagonista, cuya ética desaparece sustituida por la mentira y por la amoralidad a la que su supervivencia les empuja —la moralidad quizá sea algo así como un privilegio de quienes no sufren el peso de miserias que asfixian y obligan a sobrevivir, a la espera de poder vivir—. Actúan sin escrúpulos para salir del hoyo e iniciar su desesperada conquista del paraíso, la ilusión de bienestar que acarician instantes antes de su recaída en el fango y de la que disfruta la minoría económicamente privilegiada a la que sueñan pertenecer: la representada por el matrimonio que les contrata como miembros de su servicio doméstico. Ya en la primera sociedad o civilización hubo servidores y servidos, siervos y amos; y en esencia, esto no ha cambiado. El tema que plantea Bong Joon-ho no es, por tanto, novedoso, pero sí prolongado...

A contenda dos labradores de Caldelas

Dende que souben que o Centro Dramático Galego e a Companhia de Teatro de Braga ían por en escena en Santiago de Compostela “A contenda dos labradores de Caldelas ou Entremés famoso sobre a pesca do río Miño”, sentín curiosidade e ganas de vela. Onte, puiden gozar a posta en escena dirixida por Fran Núñez. Fíxeno por partida dobre. Non é que a vise dúas veces, senón que descubrín unha obra orixinal que falábame actual do hoxe, de varios “onte” e de posibles “mañás” humanos ao tempo que levaba a escena a “obriña” de Gabriel Feixóo de Araúxo. Por que representala, se pasaron máis de 350 anos dende entón? Por que a representaron fai xa medio século Manuel Lourenzo e José Estruch? Por que a escribiu Feixóo de Araúxo? E como adaptala ao mundo actual? Onte, obtiven as miñas respostas e, sobre todo, gocei dunha peza teatral que me entretivo de principio a fin… “A contenda dos labregos de Caldelas ou Entremés famoso sobre da pesca do río Miño”, de Gabriel Feixóo de Araúxo (1) <<A única m...

Hasta que volvamos a encontrarnos (1950)

Los hechos son el cómo son las cosas; las causas, el porqué son así y no de otro modo; y las posibilidades especulan el cómo podrían o pudieron ser. El hecho que aquí me interesa señalar es que Hasta que volvamos a encontrarnos ( Mata au hi made , 1950) fue elegido por la revista Kinema Junpo como mejor film del año. También fue seleccionada para representar a Japón en Cannes, pero, por alguna causa ajena a su calidad —se dijo que por carecer de presupuesto para los subtítulos en francés, algo que no me cuadra—, finalmente no participó en el certamen. Tampoco lo hizo en la “muestra” de Venecia, donde los japoneses tenían pensado proyectarla, al considerarla una película accesible al público occidental. Los italianos tenían otra película en mente e insistieron en que enviasen Rashomon ( Akira Kurosawa , 1950), que acabó ganando el León de Oro y meses después, en Hollywood, el Oscar a la mejor película extranjera. ¿Qué habría sucedido de haber sido presentado a concurso el film de Ima...

Los tres entierros de Melquíades Estrada (2005)

Texas y el western mantienen una relación cinematográfica envidiable en películas que transitan el espacio texano, reconocible en la pantalla, donde tantos cineastas han desarrollado las características formales del género. De hecho, salvo míticas excepciones naturales como el Monument Valley (Utah-Arizona), al que fue asiduo el western de John Ford , se suele considerar el texano el espacio recurrente del género, aunque a veces no sea la auténtica Texas la que asome en la pantalla —no sin razón, King Vidor  decía que en el cine “un árbol es un árbol”—, incluso fuera de la coordenadas temporales habituales (siglo XIX), que ya no lo limitan. No fue el primero, ni el último, pero Tommy Lee Jones también transgrede el marco temporal clásico y ubica la acción de su segundo debut en la dirección de largometrajes —diez años antes había dirigido para televisión  Viejos muchachos  ( The Good Old Boys , 1995)— a inicios del siglo XXI. De ese modo, viste Los tres entierros de Mel...

Torrepartida (1956)

El guion de Alberto F. Galas y José María Belloch , Primer Premio Nacional 1955, lo cual no quiere decir mucho —si se tiene en cuenta la censura cinematográfica y la parcialidad de los premios de la época—. fue llevado a la gran pantalla por Pedro Lazaga en Torrepartida (1956), un film sobre el bandolerismo de posguerra ambientado en la Sierra de Teruel. Pero aun siendo su fotografía en color, se trata de un film que mira en blanco y negro, pues se posiciona sin disimulo y recrea un ámbito rural donde los buenos son unos y los malos son otros y todos ellos son estereotipos. Así de simple, es un enfrentamiento sin tonos grises, ni siquiera en el caso de Manuel ( Germán Cobos ), a quien los autores esbozan cual tipo sin suerte que se ha visto condicionado por su relación con su hermano Ramón ( Javier Armet ), el buen hijo, quien continuamente le recrimina su comportamiento, y por la mala compañía de Rafael ( Adolfo Marsillach ), el jefe de la banda a la que se une, aunque nunca se enc...

Paz en la Tierra (1934)

Probablemente, sea una de sus películas que más detestaba. Carecía de comicidad, que es una de las características del cine de John Ford , quien, por contrato, se vio obligado a hacerla. Pero hay cosas suyas en ella, la más evidente la importancia que asume la familia, algo habitual en su cine desde el periodo mudo hasta el final de su filmografía, aunque no siempre se trate de familia sanguínea. En el caso de Paz en la Tierra ( The World Moves On , 1934), sí, pero la dispersa por el mundo tras cumplirse la voluntad del patriarca Sebastián Girard, el rey del algodón que, como apunta la leyenda que abre este drama bélico de claro mensaje pacifista, fallece en 1825. Inmediatamente, se procede a la lectura del testamento, en el que se indica que los herederos, sus tres hijos, han de extender su imperio empresarial por las cuatro naciones más poderosas del mundo —el film asume que son Alemania, Francia, Inglaterra y Estados Unidos— o perderán su herencia. En el prólogo también se prod...

María Félix y los papeleros

<<Creo que ella es el producto más sensacional de la publicidad que ha producido el cine mexicano. Todo lo llevaba a cabo María con una habilidad y una picardía que cualquier cosa suya era ya motivo de crónica periodística o de noticia exclusiva. Su boda con Agustín Lara fue un prodigio de habilidad y conocimiento de la forma de comportarse de la prensa. Acudían a los periódicos a desmentir o a confirmar la boda, a dar largas al asunto. Fue una verdadera campaña de publicidad. Cuando en cierta ocasión los vendedores de periódicos pidieron a María que presidiera una de sus fiestas anuales, ella aceptó la invitación, pero no acudió. Entonces los papeleritos decidieron no vocear aquel periódico o revista en los que aparecía la foto de la Doña. Ella respondió invitando a un numeroso grupo de papeleros a un desayuno. El resultado final fue más publicidad. Sabía muy bien que dejándose ver muy poco aumentaba el misterio que la rodeaba. Sabía a dónde tenía que ir y a qué lugares no debía...

La diosa arrodillada (1947)

Un personaje que sentaba bien al actor  Arturo de Córdova era el hombre maduro y atormentado, acosado por fantasmas de deseos, represiones, miedos, celos,… que lo hace (auto)destructivo en las magistrales Él ( Luis Buñuel , 1953) o Los peces rojos ( José Antonio Nieves Conde , 1955). También en La diosa arrodillada ( Roberto Gavaldón , 1947) su personaje se desdobla entre el deseo y la lucha por vencerlo, para controlarlo. Claro que quien se impone en el film de Roberto Gavaldón , cada vez que asoma en la pantalla, es María Félix , actriz de innegable presencia y fuerza magnética. Su Raquel es la modelo que presta su anatomía desnuda a la escultura “la diosa arrodillada” —obra cuya desnudez generó las protestas de los sectores más conservadores de la sociedad mexicana de la época—, la misma pieza que Antonio Ituarte ( Arturo de Córdova ) compra como regalo de aniversario de su boda con Elena ( Charito Granados ), por quien decide vencer el deseo del que habla con uno de sus emp...

Madre Juana de los Ángeles (1961)

En Polonia, desde el final de la Segunda Guerra Mundial hasta la desintegración del bloque comunista, un conflicto de poder enfrentó a los máximos Poderes del país: el político y el religioso —el partido comunista y la iglesia católica—, pero, sobre todo, existía el conflicto entre Poder e individuo, pues el primero, fuese del tipo que fuese, quería mantener y mantenía controlado al segundo. Dicho conflicto vertebra Madre Juana de los Ángeles  ( Matka Joanne od Aniolów , 1961). Basada en el “proceso de Loudon”, que también inspiró a Aldoux Huxley para la escritura de Los demonios de Loudon (1952), que sería adaptada al cine por Ken Russell en Los demonios ( The Devils , 1971), Madre Juana de los Ángeles  encuentra en otro autor su inspiración literaria. La novela homónima escrita por Jaroslaw Iwaszkiewicz en 1942 fue la fuente literaria del guion de Tadeusz Konwicki y Jerzy Kawalerowicz , que fue el encargado de llevarlo a la pantalla y desarrollar en ella temas humanos,...

Kamikaze 1999 (El último combate) (1983)

Lo mejor de Kamikaze 1999. El último combate ( Le dernier combat , 1983) asoma en su prólogo: la descripción del mundo posapocalíptico, solitario, desértico, inhóspito donde se descubre un único personaje, aislado, rodeado de vacío y naturaleza muerta, al menos hasta que Luc Besson muestra a un reducido grupo de hombres que habita en las cercanías y que comprendemos rivales del héroe solitario. En esos instantes iniciales, Besson exhibe su capacidad cinematográfica y nos introduce en el futuro distópico. Lo hace sin palabras, no hay diálogos, valiéndose de las imágenes y del sonido, de los gestos, las acciones y las intenciones de antagonistas atrapados en el aislamiento, en el silencio, en el caso del protagonista, en el recuerdo de la imagen femenina, probablemente su mujer, que observa en la fotografía del edificio donde vive hasta que huye para salvar su vida, buscando algún lugar donde poder comenzar una más plena. Pero se trata de un viaje de ida y vuelta, entremedias se desarro...

As bestas (2022)

Hay actores y actrices que me cuesta creer en algunos o en muchos de sus papeles; no sé qué me pasa, pero sus actuaciones me resulta entre forzadas y exageradas. Claro que, un día cualquiera, van y me convencen. Esto último me ha sucedido con Luis Zahera . Habitualmente, en los films que le he visto actuar, su tono, sus tics y sus expresiones me saturan y me sacan de la mayoría de las escenas en las que interviene. En esos instantes no me creo a sus personajes, en cambio, en As bestas (2022) sí me creo a Xan, sobre todo en sus silencios, en sus miradas y en sus gestos —en los que la amenaza resulta más amenazante que expresada verbalmente o a gritos—, igual que me creo a Diego Anido , espléndido en su papel de Lorenzo. Ambos interpretan a los hermanos que acosan al matrimonio francés que se ha negado a vender su propiedad a las eólicas, negativa que, en parte, explica la persecución que Antoine ( Denis Ménochet ) y Olga ( Marina Foïs ) sufren a manos de sus dos vecinos. No se trata de...

El lobo de Wall Street (2013)

El dinero reaparece en algunas películas de Martin Scorsese como el aparente motor de sus protagonistas, pero, tras esa primera impresión, se comprende que no se trata de los dólares, o no exclusivamente. Más que nada, estos personajes persiguen su sueño —en realidad, vienen de vuelta y narran su trayecto vital, su ascenso y su caída, aunque mitigada por la ambigüedad del sistema que los amamanta— y solo lo pueden conseguir alejándose del trabajo común y honrado, el único que descartan porque saben que no enriquece, que no les dará acceso a formar parte del sueño americano ni a ser los triunfadores del sistema del que son hijos devotos, alumnos aventajados y maestros orgullosos de mostrarnos sus conocimientos, sus ilegalidades, sus intimidades, sus idas de olla. Son un tres en uno, sin el menor atisbo de arrepentimiento; si algo va mal, se reinventan y listo: todo vuelve a funcionar y así, ya desde su juventud, aspiran a ser lo único que anhelan ser, por ejemplo un gánster, un jugador...