Cual Julio César en sus Comentarios a la guerra de las Galias , en Vida y obra de un pionero del cine , Georges Méliès se refiere a sí mismo en tercera persona para exponer que <<pudo, gracias a algunas ayudas, conseguir una pequeña tienda de venta de artículos para el viajero en la estación de Montparnasse>>. Dice que allí <<tuvo ese comercio hasta el año 1932>> y que <<esta fue seguramente la parte más penosa de su existencia; pues la tienda tenía que estar abierta obligatoriamente, todos los días, desde las 7 de la mañana hasta las 10 de la noche. Tenía prohibido abandonarla ni siquiera para comer; y no podía librar ningún domingo por la tarde. En definitiva, era como el ingreso en prisión de un hombre que, hasta ese momento, estaba acostumbrado a una libertad absoluta. Esta tienda, abierta al aire libre, en un patio -gélido en invierno y tórrido en verano- fue, para un hombre ya mayor, un verdadero martirio>>. Por aquel entonces ...