<<Durante la hora más sombría en la historia del país, Winston Churchill, con solo sus discursos, hizo más por elevar la moral de una isla asediada que ningún otro líder de Gran Bretaña. La mayor parte de dichos discursos ya tienen un sitio no solo en la memoria de sus oyentes, sino también en la historia>>. Alan Moorehead: Churchill ( Churchill, and his world ). Salvat Editores, S. A., Barcelona, 1987. Además de político, pintor, periodista y militar, Churchill era un prolífico escritor que dictaba miles de palabras diarias a sus secretarias, preparaba a conciencia sus discursos y los memorizaba de tal manera que, cuando los hacía públicos, parecían fluir de sus labios de forma improvisada y natural. Aquellos discursos levantaron la moral cuando más necesitaba ser levantada y <<las generaciones de británicos que lo conocieron, por lo menos y tal vez muchas más, siempre recordarán que en el momento más deprimido de la historia de la nación, cuando todo parecí...