Una de las características de la personalidad artística de Stanley Kubrick residía en su afán por controlar la totalidad del proceso creativo de sus películas, lo que en parte explica su corta filmografía, trece títulos en más de cuarenta años dedicados al cine. Esta implicación absoluta y obsesiva también explica que algunos de los proyectos en los que trabajó nunca llegasen a ver la luz, como sería su intención de llevar a la pantalla la vida de Napoleón o el film sobre el holocausto judío en el que trabajaba cuando Steven Spielberg estrenó La lista de Schindler ( Schindler’s List , 1995). Quizá el éxito de esta producción provocase que el director de 2001: una odisea del espacio ( 2001. A Space Odyssey , 1968) decidiera centrar su interés en la realización de Inteligencia Artificial (que finalmente sería filmada por el propio Spielberg en 2001) y Eyes Wide Shut (1999), película que no vería estrenada, debido a su fallecimiento en marzo de 1999, m...