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Mostrando las entradas etiquetadas como robert j.flaherty

Robert Flaherty, pionero y aventurero de cine

Suena redundante decir que un trotamundos marcha por distintos lugares del mundo, pero no en todos aquellos donde se detiene busca lo mismo; quizá por ello siga trotando o ni siquiera sienta la necesidad de buscar, solo la de continuar su camino dejándose fascinar en cada nuevo espacio descubierto. Flaherty fue un trotamundos de cine, que llegó al medio sin apenas pretenderlo. Su intento era explorar y vivir una aventura, sin saber que esta marcaría su trayectoria profesional y su entrada en la historia del cine. Lo Imagino cargando con su cámara, a veces acompañado por Frances, su mujer, otras, solitario, perdiéndose en las nieves que blanquean tierras lejanas donde apenas nadie se aventuraba, o salpicado por el agua salada del mar embravecido que bate en Hombres de Arán (Man of Aran, 1934) contra las costas de las islas irlandesas, al que mira a través del objetivo mientras el viento se alía en su contra. Flaherty iba al límite, exploraba y se dejaba fascinar por los paisajes y sus ...

Sabu-Toomai, el de los elefantes (1937)

Personajes como Toomai, Mowgli o Abu hicieron de Sabu una estrella de celuloide, pero aquel niño no era actor, era el rostro exótico que Robert J. Flaherty buscaba para su película documental sobre elefantes. Como Nanuk dieciséis años atrás, Sabu llamó la atención del documentalista, pero, al contrario que el protagonista del primer largometraje documental cinematográfico, el muchacho encontró en el cine su porvenir y su holgado medio de sustento. Su momento de mayor esplendor se produjo entre 1937 y 1942, en las producciones británicas producidas por Alexander Korda. Su carrera posterior se desarrollaría, sobre todo, en Hollywood, adonde llegó para rodar Las mil y una noche (Arabian Nights, John Rawlins, 1942), una producción Universal en la que también participaban Jon Hall y María Montez. Con la pareja artística volvería a coincidir en La reina de Cobra (Cobra Woman, Robert Siodmak, 1943). En 1944, se convirtió en ciudadano estadounidense y una de las primeras cosas que hizo como ...

Moana (1926)

Del frío polar a la calidez de la Polinesia. De los quince meses de estancia en la bahía de Hudson, Canadá, a los casi dos años que, junto a su mujer, Frances H. Flaherty , pasó en Samoa para filmar Moana (1926). Ese era  Robert J. Flaherty , un cineasta para quien el tiempo de rodaje era lo de menos. Miento, no era lo de menos, sino que era imprescindible, pues <<era bastante capaz de pasarse años haciendo una película, rodando metraje suficiente como para hacer una docena de películas normales.>> (1)  Tomarse su tiempo, le resultaba necesario para conocer parajes, costumbres, gentes y recrear la cotidianidad del individuo en sus películas, ya que, más allá de documentar, eso fue lo que hizo. Eso mismo había hecho en su exitosa Nanuk, el esquimal ( Nanook of the North , 1922), y lo repitió en este film que Frances y él rodaron en la isla de Savali. Allí convivieron con los nativos, filmaron sus costumbres y su relación con el medio natural donde viven su cotidi...

Hombres de Arán (1934)

Los dos realizadores más innovadores del cine documental de la década de 1920 fueron, sin duda,  Dziga Vertov y Robert Flaherty , dos cineastas con estilos e intereses creativos distintos, pero cuya contribución fue igualmente decisiva en el desarrollo y evolución tanto del documento cinematográfico como del cine en general. El primero con su teoría del cine-ojo o su experimental  El hombre de la cámara  ( Chelovek s kino-apparatom , 1929) y el segundo con Nanuk, el esquimal  ( Nanook of the North , 1922) o Moana  (1926) dieron al cine documental una categoría que hasta entonces no poseía, aunque esto se comprende mejor desde la distancia que concede el tiempo, pues, en su momento y a pesar de su importancia, no les resultaba sencillo sacar adelante proyectos como los que pretendían. En este caso, nos encontramos con Flaherty  inactivo hacia finales de la década de 1920, sin un proyecto concreto que sacar adelante. Por ello, no dudó en asociarse con F...

Louisiana Story (1948)

La relación entre el ser humano y el medio donde este habita se descubre como una constante en el cine de  Robert J. Flaherty , ya sea en documentales como  Nanuk, el esquimal  ( Nanook of the North , 1922) u  Hombres de Arán  ( Man of Aran , 1934) o en sus dos películas de ficción:  Sabu-Toomey, el de los elefantes  ( Elephant Boy , 1937) y  Louisiana Story  (1948). En estos dos films, Flaherty centró su interés en la figura de un muchacho que campa a sus anchas por un entorno que para él no tiene secretos, y sin embargo para el público resulta desconocido, hecho que descubre cierta intención didáctica.  Louisiana Story , su último film en solitario, se aleja del documental para mostrar el pantano donde habita el joven protagonista de la historia ( Joseph Boudreaux ), un lugar ajeno a la civilización que intenta abrirse paso cuando se presenta el equipo de perforadores para realizar una prospección petrolífera en la zona. La aparición ...

Nanuk, el esquimal (1922)

Las imágenes en movimiento filmadas por la cámara de los  Lumière  mostraban realidades concretas (la salida de los obreros de una fábrica o la llegada del tren a una estación) desde un testimonio que no contemplaba ni interpretaciones subjetivas ni las múltiples posibilidades narrativas que poco después irían descubriendo y desarrollando Alice Guy ,  Méliès ,  Zecca ,  Porter  o  Segundo de Chomón . Con ellos, la ficción cinematográfica se imponía al tono documental que sobrevivió en noticiarios y cortometrajes, que dieron paso a la madurez alcanzada en las películas de cineastas tan dispares como  Robert Flaherty  o  Dziga Vertov . Más allá de sus imágenes didácticas, el primer largometraje documental propiamente dicho,  Nanuk el esquimal  ( Nanook of the North ; Robert Flaherty , 1922), expone desde la perspectiva de Flaherty la cotidianidad, el comportamiento y las costumbres de Nanuk y familia en su medio natural y en su ...

Tabú (1931)

Cansado de las imposiciones e interferencias de la Fox Films en el rodaje de sus últimas dos películas para el estudio, Friedrich W. Murnau  abandonó Hollywood y se embarcó rumbo a Polinesia en compañía del prestigioso documentalista  Robert J. Flaherty (autor de Nanuk, el esquimal ( Nanook of the North , 1922), considerado el primer documental de la historia). Ambos pretendían rodar una película lejos de los entresijos de Hollywood y filmar con independencia una historia que mostrase la realidad de los habitantes de la isla de Bora Bora, lugar a donde se trasladaron en el yate que había adquirido el realizador alemán, cuando decidió poner en marcha el proyecto. Concluido el guión e iniciado el rodaje surgieron discrepancias en cuanto a cómo enfocar el film, ya que dos visiones tan diferentes se oponían en cómo y qué mostrar. El estilo documentalista de Flaherty  y el dramatismo de Murnau no lograron ser compatibles, desentendiéndose el primero de la dirección de ...