Su protagonismo en los musicales Madreselva ( Luis César Amadori , 1938), La vida es un tango ( Manuel Romero , 1939) o La vida de Carlos Gardel ( Alberto de Zavalía , 1939) convirtieron a Hugo del Carril en uno de los rostros más populares de la pantalla argentina, aunque su mayor aporte a la cinematografía de su país se produjo en la dirección de largometrajes. Del Carril debutó en la realización con el musical Historia del 900 (1949), pero sus mejores títulos están ligados a su colaboración con el dramaturgo y periodista barcelonés Eduardo Borrás , quien sería su guionista en once de sus quince largometrajes tras las cámaras, lo cual no hace sino remarcar la complicidad existente entre ambos, una complicidad que se inició en Surcos de sangre (1950) y que alcanzó una de sus cimas cinematográficas un año después, en la adaptación de la famosa novela Río oscuro , de Alfredo Varela , quien también pudo participar en la escritura del guion gracias a la intercesi...