Antes de entrar en contacto con el cine, un medio de expresión visual nuevo a principios del siglo XX, muchos de los hombres y mujeres que ayudaron a crear Hollywood deambularon de aquí para allá ejerciendo diferentes oficios. En el caso de Raoul Walsh , uno de aquellos trabajos le deparó trasladar ganado desde Veracruz a Texas y posteriormente caballos desde este estado a Montana. Pero, a buen seguro, en aquel momento de su ajetreada juventud, el director de El ladrón de Bagdad ( The Thief of Bagdad ; 1924) no imaginó que años después tendría ocasión de filmar un recorrido similar en Los implacables ( The Tall Men , 1955). <<El muchacho que anhelaba ver a un cowboy se había convertido en uno de ellos>> ( El cine en sus manos , Raoul Walsh). El responsable de El mundo en sus manos ( The World in His Arms , 1952) alcanzó su sueño juvenil, y tuvo ocasión de mostrar las dificultades que hay que superar para hacerlos realidad en este weste...