Ir al contenido principal

¡Salvaje! (1953)


En la década de 1950, el rock'nd roll irrumpió con fuerza en la sociedad estadounidense, provocando reacciones dispares. Para los jóvenes resultó un estilo musical novedoso y atractivo mientras que para sus mayores no dejaba de ser un sonido ruidoso y demencial. Esta diferencia de criterios también delataba el distanciamiento generacional que se produjo tras la guerra, y el anuncio de una revolución cultural y social que en parte fue debida a la necesidad juvenil de rebelarse contra la apatía y la supuesta comodidad establecida por sus progenitores. Una de sus consecuencias deparó que algunos de aquellos muchachos se agruparan en bandas como la que capta la cámara que László Benedek fijó sobre el asfalto al inicio de Salvaje (The Wild One, 1953). Este plano sirve de arranque para una película que, en su intento de advertir de la problemática juvenil, convirtió la imagen del motero, interpretado por 
Marlon Brando, en un icono de su época, sobre todo por el carácter indomable de su personaje (en algunos aspectos similar al del propio actor), pero también por su presencia física y su vestimenta (cazadora de cuero, gorra, camiseta,...). Poco después también se asoció la imagen de rebeldía juvenil con el James Dean de Rebelde sin causa (Rebel without Cause, Nicholas Ray, 1955), sin embargo, el personaje interpretado por Dean no es de naturaleza contestataria, se trata de un adolescente sensible ante lo que observa y por ello reacciona en consecuencia. Por contra, el Johnny de Brando rechaza cuanto le rodea porque le da la gana, odia cuanto significa el mundo construido por sus progenitores, un mundo donde no se encuentra y al que da la espalda en compañía de su grupo de outsiders motorizados, con quienes recorre carreteras y pueblos en busca de un solo objetivo: divertirse.



Para estos muchachos no hay más fin que pasar el rato entre rock, chicas, alcohol y quizá algún tipo de sustancia alucinógena. Su falta de inquietudes, más allá de esa diversión que a menudo se transforma en violencia, delata su desorientación vital, la misma que les impulsa a huir de los problemas sin plantearse que en sus manos están las posibles soluciones. Son individuos nacidos en una época en la que todo apunta a la ausencia de un pensamiento crítico-reflexivo que permita evolucionar, por ese motivo ni ellos mismos saben qué quieren, aunque sí saben que no quieren parecerse a las personas que rechazan, ya sea la autoridad <<odio a los policías>>, dice Johnny, o a los ciudadanos que habitan en la monotonía alienante de la que ellos pretenden escapar dando rienda suelta a sus instintos primarios, tomando cuanto desean, atemorizando o aprovechándose de la permisividad de las autoridades del pueblo donde se desarrolla una historia compleja, en la que también se expone la incapacidad de los adultos para actuar y pensar con coherencia, quizá porque no estén acostumbrados a hacerlo, lo que provoca la violenta e injustificada reacción de algunos vecinos hacia el final del metraje.

Comentarios

Entradas populares de este blog

Sucker Punch (2010)

Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...

Honor de cavalleria (2006)

Hay que ser quijotesco para pretender trasladar a la pantalla el clásico universal escrito por Miguel De Cervantes , pero, quizá, resulta más quijotesco tomar a sus dos personajes principales y realizar o filmar fragmentos de su monotonía, fragmentos que se unen y que, en su sucesión, establecen la conexión entre la naturaleza y el ser humano, fragmentos que captan vida, comedia y drama (así los interpreto), fragmentos en los que parece no suceder nada, y sin embargo sucede la no aventura, los tiempos muertos y, para quien conecte con ellos (supongo que seremos minoría), estos entretienen. Albert Serra  crea sus propios Quijote ( Lluís Carbó ) y Sancho ( Lluís Serrat ) y los ubica en un espacio abierto natural, rodeados de sonidos, de iluminación natural, golpeados por el viento o refrescando sus cuerpos en corrientes fluviales. Son dos personajes silenciosos, prácticamente los únicos que asoman en las imágenes en las que Sancho guarda silencio mientras escucha como el caba...

Posición avanzada (1965)

Como narrador cinematográfico, Pedro Lazaga era muy bueno; el mejor ejemplo bien podría ser Cuerda de presos (1955), su película preferida, pero un fracaso comercial que le decantó hacia un tipo de cine de consumo fácil. Otro cantar es si aprovechó o desaprovechó su talento en películas y temas que, en su mayoría, estaban destinados a todos los públicos, es decir, a no tener el menor encontronazo con la censura y a hacer buenas taquillas. No era una cuestión de ego ni de política, carecía de las pretensiones de renovar el cine español que podrían encontrarse en un tipo Portabella o Saura, o ideológicas a lo Bardem. Tampoco perseguía un humorismo combativo y berlanguiano ni la suya era la pronunciada personalidad cinematográfica de un Regueiro, por no insistir en que Buñuel solo hubo uno y ese grandísimo “uno” rodó casi toda su filmografía fuera de España. Menos aún pretendía pasar por “autor”. Pero autor ¿de qué?, en una cinematografía controlada por la censura y, como cualquier otra, ...