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Mostrando entradas de junio, 2022

Chano Piñeiro y el nirvana barato

<<Hay una definición importante, con la que me interesa empezar. A ver si adivináis a quien corresponde. Dice: “El cine es servidumbre asiática, odio sin exotismo, nirvana barato del pueblo. El tiempo en el cine no es cósmico ni sideral, es, simplemente, absurdo”.  Esto lo decía don Ramón Otero Pedrayo en la revista Vida Gallega , en el año 1955. Parece que don Ramón —como muchos monstruos de la cultura gallega— no vieron El halcón maltés , ni Ciudadano Kane , ni El tercer hombre , ni Viva Zapata , ni siquiera se dio cuenta de que su amigo Xaquín Lourenzo rodara O carro e o home 1 hacía poco, allá, en Lobeira. Definitivamente, no quiero ir contra absolutamente nadie, sino, simplemente, definir una actitud que se produjo a lo largo de este siglo en Galicia. El cine, como todos sabéis, desde el año 1896 hasta que se estabilizó en las salas hacia el año 1910, fue considerado como un espectáculo de barracas para niños y para la plebe. A partir de ahí empezaron a suceder cosas...

La guerra sin nombre (1992)

Hubo quien llamó a la guerra de Argelia (1954-1962) pacificación, quizá por qué “acción de llevar paz” sonaba mejor, pero como apunta La guerra sin nombre ( La guerre sans nom , 1992), mediante los testimonios de los veteranos franceses entrevistados por Bertrand Tavernier , el conflicto franco-argelino fue una guerra de independencia, para unos, y de orden y reconquista, para otros. Según apunta Tavernier  hacía el final de su documental, hubo 24.000 soldados franceses muertos y miles de heridos, sin contar las bajas rivales, ya que en el film, centrado en la memoria francesa que el cineasta desea recuperar para enfrentar el presente a los fantasmas del pasado nacional, no se detallan cifras de militares y civiles argelinos, aunque el FLN y ELN no formasen parte de un ejército reconocido, al no ser reconocida la soberanía de Argelia, soberanía que alcanzó oficialmente el 19 de marzo de 1962. Por entonces, los cineastas franceses no abordaban el tema, aunque Godard  sí lo toc...

Fragmentos de nada: Café “de pota”

No me avergüenza no ser un estudiante aplicado. Más bien soy vago y ladrón, pues robo al sueño y a los estudios horas que dedico a jugar en compañía y a fantasear en una soledad en la que nunca me siento solo. Supongo que habrá quien desea ser el primero de la clase, modelo a imitar y líder a seguir. Me es indiferente; prefiero caminar sin rumbo fijo y tropezar en esa piedra donde vuelvo a caer. Apruebo sin esfuerzo, sin chuletas ni cambiazos; sin que me importen los resultados y sin dedicarle tiempo al estudio. Las matemáticas me parecen un juego. La geografía me gusta y la historia es el cuento que descubro en la imaginación y en películas emitidas en aquella vieja tele en blanco y negro que los años transforman en color. Crezco natural, alto y ancho. Suspendo, sin aditivos; y sin desaliento, repito el curso que presume su falsa orientación universitaria. Pero algo no cambia durante ese trayecto. Me gusta imaginar que voy por libre y que el resto haga lo que guste hacer mientras sus ...

Pompoko (1994)

La deforestación de su espacio vital les condena, la abuela y el viejo monje lo saben y así se lo hacen saber al resto de mapaches, a quienes entrenan mientras estudian a sus agresores y aguardan la llegada de los maestros de la transformación. El llamado desarrollo humano se produce a costa de su hábitat y, ante tal amenaza, deciden defenderse. Algún Tanuki opta por la vía pacífica, otros por la acción violenta e incluso habrá quien acabará buscando refugio en la religión; pero en los tres casos resulta insuficiente para frenar la realidad que hace peligrar su modo de vida. Hasta entonces, los mapaches habían vivido tranquilos, salvo conflictos y disputas entre ellos, como la espectacular batalla territorial al inicio del film, entre otros conflictos que les acerca a los humanos; pues, en ciertos aspectos, asumen un comportamiento similar, ¿o es a la inversa? Como en la colonización de un territorio, los humanos llegan y llegan sin que los mapaches puedan frenar su avance, de modo que...

Julio Camba, periodista de mundo

Vilanova de Arousa vio nacer a Julio Camba , pero tampoco vayan a creer que la localidad pontevedresa prestó demasiada atención a su alumbramiento aquel lluvioso martes 16 de diciembre de 1884. Para el pueblo, con su cacique, su maestro, su comadrona, su tonto y su listo, que solían ser el mismo iluso, sus casas, su iglesia, su atrio, su fuente y su mar dormido, que apenas despertaba para susurrar su ir y venir y su volver a caer rendido, aquel nacimiento no difería del de cualquier hijo de vecina y vecino, pues entonces se necesitaba a ambos para convencer a la cigüeña, ni merecía la atención del cura, ocupado como estaba en investigar el cepillo y en preparar la natividad anunciada para la semana siguiente. Si aún fuera de otro pueblo, trajese el tan necesitado pan encima y debajo de una carreta o si su madre no hubiese delatado su llegada barriga en grito, ni su padre presumiese su próxima paternidad al único viento del lugar, conocido como correveidile, la venida al mundo del peque...

El borracho (1962)

En la línea realista que asumirá en sus primeros largometrajes — Los farsantes (1963) y  Young Sánchez (1964)—,  Mario Camus realiza en El borracho (1962) su proyecto de fin de carrera en la Escuela Oficial de Cine. El resultado es un ejercicio narrativo preciso y austero, acorde con el espacio marginal donde la amistad entre dos hombres se ve condicionada por el alcoholismo de uno de ellos, una adicción que también afecta a la vida familiar y matrimonial de quien no bebe, ya que el amigo borracho vive con el matrimonio, y sus dos hijos, y su presencia etílica genera conflicto en la pareja. Al igual que el cortometraje El último trago (1937), en el que Pedro Puche  parte de una intención didáctica que deriva en una comicidad que bordea el absurdo y el surrealismo, el film de Camus  expone algunas consecuencias del alcoholismo, y no solo en quien bebe, sino en cómo afecta a sus relaciones; aunque el tema del alcoholismo es secundario en el film. Su borracho, inte...

Delibes y la identidad lectora

<<Una mujer como ella podría haberse desenvuelto bien en cualquier actividad que requiriese imaginación, ritmo y sentido de la armonía. Pero odiaba la rutina, y fue inconstante en sus estudios; un día se cansó y dejó la carrera a la mitad. Alguien me atribuyó un papel en esta decisión, pero no es cierto. A ella le aburrían los libros de texto; desde niña le aburrieron. En este terreno se movía un poco en la quimera. Amaba el libro, pero el libro espontáneamente elegido. Ella entendía que el vicio o la virtud de leer dependían del primer libro. Aquel que llegaba a interesarse por un libro se convertía inevitablemente en esclavo de la lectura. Un libro te remitía a otro libro, un autor a otro autor, porque, en contra de lo que solía decirse, los libros nunca te resolvían problemas sino que te los creaban, de modo que la curiosidad del lector siempre quedaba insatisfecha. Y, al apelar a otros títulos, iniciabas una cadena que ya no podía concluir sino con la muerte. Sentía avidez po...

Los amores de una rubia (1965)

En la cotidianidad hay humor y amargura, también en los primeros largometrajes de Miloš Forman  hay ambas, pues, más allá de su ficción, hoy, aquellas películas rodadas por un joven iluso y rebelde, que daba sus primeros pasos por el cine en su país natal, son un documento de la historia cotidiana de su época, de jóvenes en busca de su libertad individual, de su país y del nuevo cine checoslovaco que surgió de la necesidad de expresarse en la distancia del realismo socialista oficial. Como otros cineastas formados en la FAMU a principios de la década de 1960  — Verá Chytilová , Jiri Menzel o Jan Némec —, Forman sorprendió por su desparpajo y su intención de romper con las formas y la ideología del cine checoslovaco previo a su irrupción. Por aquellos primeros años profesionales, el realizador de Amadeus (1984) encontró en Ivan Passer , compañero en la Escuela de Cine, a un colaborador fundamental en su primera etapa, la que abarca desde el documental Kdyby ty muziky nebyly ...

El soldadito (1960)

A diferencia del neorrealismo y del cine político italiano posterior —el practicado con mayor o menor asiduidad por Francesco Rosi , Gillo Pontecorvo , Giuliano Montaldo , Elio Petri , Marco Bellocchio o mismamente Pier Paolo Pasolini —, del nuevo cine polaco, de Andrzej  Wajda al primer Krzysztof  Kieslowski , pasando por Jerzy  Kawalerowicz y Krzysztof  Zanussi , o de sus contemporáneos británicos del free cinema —aunque estos no ponían en duda el sistema, solo apuntaban de modo conservador cierto desencanto social—, la nouvelle vague no abordó (o no solía hacerlo) en sus películas problemas políticos ni sociales de su tiempo, como pudo ser la descolonización argelina, la inestabilidad de la zona, los abusos, la insurrección, la respuesta reaccionaria, el terrorismo, el conflicto bélico, eufemísticamente llamado pacificación, y fin del imperio. Quizá esta falta de interés contemporáneo se debiese a que no contaron con escritores del talante combativo d...

Nietzsche: “posibles” e “imposibles”

Una de las cuestiones a valorar de la obra de Nietzsche es su franqueza a la hora de expresar sus gustos y sus disgustos, con los que se puede estar o no de acuerdo. También es cierto que, como pensador, tenía su pensamiento en alta estima, aunque en esto no difiere de las grandes mentes que le precedieron (y otras que le siguieron), algunas de las cuales aparecen citadas entre sus “imposibles” en El crepúsculo de los ídolos , o quizá mejor decir entre sus insoportables. Pero lo cierto es que cualquier pensamiento nace amenazado por su falibilidad en su confrontación con los diferentes aspectos prácticos de la propia existencia de quienes los piensan, más si cabe cuando tratamos de generalizarlos y se descubre la trampa o su imperfección —vanamente, intentamos justificar o ajustar la explicación o, si la evidencia es tal, nada podemos hacer salvo descartar o replantear las ideas a las que habíamos dado validez teórica. No obstante, y esto sí es una verdad incuestionable —sin ir más lej...

Investigación sobre un ciudadano libre de toda sospecha (1970)

<<Sea cual sea la impresión que nos cause, es un servidor de la ley y, como tal, escapa al juicio humano>>. Elio Petri cierra con esta cita de Kafka  su  Investigación sobre un ciudadano libre de toda sospecha ( Indagine su un cittadino al di sopra di ogni sospetto , 1970), en la que sospecha que, en la democracia, la ley se dice igual para todos, pero se calla que la impunidad del sistema es privilegio exclusivo de los de arriba, de quienes están por encima, porque o bien son sus guardianes o bien quienes la imponen. La frase del escritor checo pone colofón a esta comedia negra escrita por Petri y Ugo Pirri  para exagerar una realidad contemporánea. El resultado fue  la primera pieza de una serie de películas — La clase obrera va al paraíso ( La classe operaia va in paradiso , 1971), El amargo deseo de la propiedad ( La propietà non è più un furto , 1973) y Todo Modo (1976)— en las que el cineasta abordó la neurosis de la sociedad italiana realizan...