Al final de Casablanca ( Michael Curtiz , 1942), la pareja protagonista y el oficial francés aparcan deseos e intereses personales y abrazan una causa. Dan el paso adelante que les exige el momento y asumen que ha llegado la hora de implicarse en la lucha, cuando, poco antes, se mantenían ajenos a las distintas realidades que confluían en Rick's. Ese paso adelante también aparece en Cinco tumbas a El Cairo ( Five Graves to Cairo , 1943), pero lo hace silenciando el tono propagandístico —que cobrará voz hacia el final del film— y priorizando la intriga, el engaño y el encierro de sus personajes en un hotel en medio del desierto egipcio. Pero antes de ubicar la acción dentro del espacio acotado, Billy Wilder presenta otro encierro, en el interior del tanque fantasma que avanza por arenas desérticas. En ese instante, más qu...