En 1952, el mismo año que la revista Kinema Junpo premiaba la magistral Principios de verano ( Bakushū , Yasujiro Ozu , 1951) como la mejor película japonesa del año anterior, Masaki Kobayashi debutó en la dirección con La juventud del hijo ( Musuko no seishon , 1952). Era el inicio en la realización de uno de los grandes cineastas japoneses de posguerra, aunque su mayor reconocimiento le llegó a partir de la monumental trilogía La condición humana ( Ningen no jôken , 1959-1961), a la que siguieron otras obras maestras como Harakiri ( Seppuku , 1962), El más allá ( Kaidan , 1964) o esta trágica historia coproducida y protagonizada por Toshiro Mifune , la única película de Kobayashi premiada por la prestigiosa revista como el mejor film del año. No fueron las únicas, pero estas cuatro joyas cinematográficas bastarían para posicionarlo entre los grandes directores del cine japonés. En Rebelión ( Jôi-uchi: Hairyô tsuma shimatsu , 1967), el responsable d...