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Mostrando entradas de diciembre, 2022

Ortega y lo ojos en pasmo

<<Sorprenderse, extrañarse, es comenzar a entender. Es el deporte y el lujo específico del intelectual. Por eso su gesto gremial consiste en mirar el mundo con los ojos dilatados por la extrañeza. Todo el mundo es extraño y es maravilloso para unas pupilas bien abiertas. Esto, maravillarse, es la delicia vedada al futbolista, y que, en cambio, lleva al intelectual por el mundo en perpetua embriaguez de visionario. Su atributo son los ojos en pasmo. Por eso los antiguos dieron a Minerva la lechuza, el pájaro con los ojos siempre deslumbrando.>> (1) Pues eso, embriagaros con los ojos en pasmo, aunque habrá quien prefiera hacerlo dando patadas al aire, durmiendo, soñando, jugando, silbando, babeando… En todo caso, siempre que podáis, sorprenderos y maravillaos como buenamente os venga en gana. Tal como desde siempre hizo este filósofo español; aunque siempre, referido a los humanos, se reduce a unos cuantos años de vida, los que le llevan, en el caso de José Ortega y Gasset, d...

Ad Astra (2019)

La primera opción de James Gray para protagonizar Z, la ciudad perdida ( The Lost City of Z , 2016) había sido Brad Pitt , pero, debido a compromisos profesionales del actor, este solo pudo participar en aquel film como productor ejecutivo a través de su productora Plan B Entertainment , función que también ejerce en Ad Astra (2019), en la que, aparte de ser uno de los productores, ya sí asume el protagonismo. En esta intimista e introspección ciencia-ficción, Gray vuelve a hablarnos de las relaciones paterno-filiales y de la búsqueda humana. Lo hace en un viaje espacial al corazón de las tinieblas en el que concede voz interior a Roy ( Brad Pitt ) para que hable del vacío, del dolor, de la pérdida, de la soledad y la pequeñez del uno en el universo infinito, y de la búsqueda de respuestas para preguntas como quién soy, qué tengo, hacia dónde vamos, para qué seguir, entre otras cuestiones que no son ficción, sino que forman parte de la realidad psicológica, metafísica y emocional h...

Chernobyl (2019)

La última gran batalla que iba a librar la Unión Soviética no sería contra un enemigo visible, ni le enfrentaría al capitalismo, ni a humano alguno. Iba a librarla contra un enemigo invisible, letal y desconocido a tales niveles radioactivos que todavía no puede precisarse su número de víctimas ni de consecuencias. Este enemigo desató su furia nuclear inmediata sobre la localidad de Príepat, en Ucrania, cerca de la frontera bielorrusa, en abril de 1986, en la central de Chernóbil donde una serie de explosiones en uno de los reactores generó tal cantidad de radiación que superaba doscientas veces la suma de la desatada por las bombas estadounidenses arrojadas sobre Hiroshima y Nagasaki el 6 y 9 de agosto de 1945. La noche entre el 25 y el 26 de aquel abril, alrededor de la una y media de la madrugada (1 h 23’ 58”, para quienes exijan precisión), durante una prueba de seguridad, se produjo el accidente, fruto de negligencias en la seguridad y de otros fallos humanos, en uno de los cuatro...

Blue Collar (1978)

Desde su primer momento profesional, con sus guiones para Sidney Pollack, Martin Scorsese y Brian De Palma, lo de Paul Schrader con el cine ya se veía que no iba de animar al respetable al consumo de palomitas en las salas de exhibición, sino que iba a indagar en la cara oculta tanto de los personajes como de la sociedad estadounidense. En eso, a pesar de los altibajos que puedan descubrirse en su obra cinematográfica, ha sido fiel y ha seguido una línea en la que prioriza la reflexión y la psicología de los personajes, su moral, sus sentimientos, sus emociones. El cine de Schrader es el de un cineasta que indaga en las complejidades humanas y también en las del sistema-sociedad, consciente de situar en el centro de su universo creativo al individuo, sus contradicciones, su sentimiento de culpa (heredado de la educación religiosa, en su caso calvinista), la imposibilidad de escape y la búsqueda de redención al enfrentarlo a lo oculto que hay en él y en su entorno. Sus personajes, quizá...

El detective y la doctora (1971)

La muerte de su mujer y la lectura de novelas de detectives han transformado a Justin ( George C. Scott ) en Sherlock Holmes, paranoia, ilusión o realidad subjetiva que provoca que la doctora Watson ( Joan Woodward ) sienta fascinación por él. Inicialmente, la psiquiatra lo ve un caso clásico, “uno en una generación”, dice, “capaz de hacer cosas que parecen las de un genio”, tan geniales que Justin deduce cual Holmes, actúa y viste del mismo modo que el detective victoriano creado por Arthur Conan Doyle . Más aún, piensa y se siente como tal, pero el Holmes y también la Watson de esta película dirigida por Anthony Harvey , quien ya había trabajado con anterioridad sobre un texto de James Goldman en El león en invierno ( The Lion in Winter , 1968), no viven en el Londres decimonónico, sino en la bulliciosa y variopinta Nueva York de inicios de la década de 1970, lo que provoca que Justin/Holmes sea un simpático anacronismo que camina a contracorriente por una urbe repleta de corazones...

Mi nombre es Ninguno (1973)

La música de Ennio Morricone para la trilogía del dólar de Sergio Leone dio al spaguetti western el inconfundible estilo musical que otros compositores imitarían; incluso el propio Morricone se imitaría a sí mismo en varios momentos de Mi nombre es ninguno   ( Il mio nome è Nessuno , 1973). Este  film también podría ser un western a imagen de los de Leone , probabilidad sugerida por los nombres de sus responsables, que habían colaborado con el realizador de Hasta que llegó su hora ( C’era una volta il west , 1968): el director, el guionista, el productor, varios actores que habían trabajado a las órdenes del cineasta romano — Henry Fonda , Mario Brega  y Antonio Palombi — , así como el compositor, entre otros miembros del equipo. Sobre todo lo apunta el tictac del reloj invisible que, al inicio de la película, indica el transcurrir de segundos que se vuelven amenazantes con la presencia de los tres forasteros silenciosos, y seguro letales, que llegan al pueblo donde u...

Los fantasmas atacan al jefe (1988)

El llamado espíritu navideño o lo de las buenas intenciones navideñas, el olvidarlas a la mañana siguiente o decidir caminar hacia ellas, no es para el señor Scrooge con cara de Bill Murray , que, como los interpretados por Reginald Owen , Alastair Sim , Albert Finney , George C. Scott o Michael Caine , prefiere que le dejen tranquilo, que no le incordien con problemas ajenos ni invadan su espacio vital, que para él es la emisora de televisión que dirige, ni le hagan perder el tiempo. Este Scrooge llamado Frank Cross es un tipo listo que “comprende” que todos buscan algo, que la solidaridad no existe y que la generosidad no es recíproca; quizá por ello decida ser un capullo integral o quizá lo sea de nacimiento, aunque la aparición del fantasma del pasado nos hace comprender que no se trata de una cuestión genética. Scrooge es un hombre triste, superado por su aislamiento y el encierro que implica y del que todavía no es consciente, al creerse un triunfador. Pero lo será. Su viaje hac...

García Lorca en Compostela

“Danza da lúa en Santiago”, de Federico García Lorca ¡Fita aquel branco galán olla seu transido corpo! É a lúa que baila na Quintana dos mortos. Fita seu corpo transido negro de somas e lobos. Nai: A lúa está bailando na Quintana dos mortos. ¿Quén fire potro de pedra na mesma porta do sono? ¡É a lúa! ¡É a lúa na Quintana dos mortos! ¿Quén fita meus grises vidros cheos de nubens seus ollos? É a lúa, é a lúa na Quintana dos mortos. Deixame o morrer no leito soñando como froles d’outro. Nai: A lúa está bailando na Quintana dos mortos. ¡Ai filla, co ar do céo vólveme branca pronto! Non é o ar, é a triste lúa na Quintana dos mortos. ¿Quén brúa co-este xemido d’imenso boi melancólico? Nai: É a lúa, é a lúa na Quintana dos mortos. ¡Si, a lúa, a lúa coronada de toxos, que baila, e baila, e baila na Quintana dos mortos! Federico García Lorca ***** <<Federico García Lorca me llegó, un día cualquiera de nuestra amistad, con un puñado de versos gallegos. Todavía traían en lo tierno de su bla...

Los vampiros (1915-1916)

Obra cumbre del serial policíaco y de  Louis Feuillade , Los vampiros ( Les vampires , 1915-1916) se compone de diez episodios cuya suma alcanza las siete horas de crímenes y persecuciones, de fugas espectaculares, romances, secuestros, engaños, disfraces y la complicidad que Mazemette ( Marcel Lévesque ) establece con el público. Él es el personaje masculino del film, aunque no sea el héroe o precisamente por no serlo, resulta mucho más atractivo que Philippe Guérande ( Édouard Mathé ) o cualquiera de los tres villanos que, sucesivamente, lideran la organización criminal que ambos persiguen. El otro gran personaje del serial es Irma Vep ( Musidora ), maestra del disfraz, villana incansable, quebradero de cabeza de las autoridades y experta en fugas imposibles, sea del barco que la transporta a la prisión argelina o del último piso del edificio del que escapa por la ventana, desenrollándose la cuerda que poco antes se había enrollado a la cintura. La presencia de estos dos persona...

Michio Takeyama y El arpa birmana

Fotograma de la película El arpa Birmana ( Biruma no Tategoto ,  Kon Ichikawa , 1956) Cuando Michio Takeyama asistía a los funerales sin cuerpo de antiguos alumnos suyos, imágenes del pasado, la realidad del presente y las dudas del futuro se acumulaban cual semillas que germinarían en su mente, quizá inconsciente en ese instante de que, idea a idea, darían forma a El arpa birmana , su única novela y una de las grandes obras de la literatura japonesa contemporánea. Iniciada su escritura en 1946, con la guerra recién concluida, con la ocupación estadounidense de Japón y con un mañana incierto para el pueblo japonés, El arpa birmana superó sus problemas con la censura —en un primer momento, entre otras prohibiciones implantadas por la censura estadounidense, se prohibía escribir y filmar temas bélicos— y se publicó en 1947, convirtiéndose en uno de los grandes alegatos literarios pacifistas y antibelicistas de su época (y del siglo XX). En la década siguiente, en 1956, la novela de ...

Yo serví al rey de Inglaterra (2006)

Junto  Milan Kundera ,  Bohumil Hrabal  fue el escritor checo que más influyó en la nueva ola de cineastas checos y eslovacos de la década de 1960, la del deshielo y su posterior glaciación. Entre aquellos cineastas, Jiri Menzel fue quien lo sintió más cercano, como apunta que desde sus orígenes profesionales los textos del escritor le inspirasen sus historias cinematográficas. La última adaptación que Menzel realizó de Hrabal fue Yo serví al rey de Inglaterra , una de las mejores obras literarias de su autor.  Narrada en primera persona, por el Jan maduro ( Oldrich Kaiser ),  Yo serví al rey de Inglaterra ( Obsluhoval jsem anglického krále , 2006) recuerda las experiencias del narrador desde sus inicios laborales, cuando Jan ( Ivan Barnev ), un joven acomplejado y arribista, vende salchichas en la estación de tren y sueña ser millonario para codearse con quienes ya lo son. La desenfadada narración de Jan contagia su manera de ver la vida y su entorno, así c...

Evgenia Ginzburg y El vértigo

Noches claras y días oscuros (fragmento), por Evgenia Ginzburg* <<Hablábamos veinte horas diarias hasta casi perder la voz. La moral era alta: nos sostenía el convencimiento de que el hombre, gracias a la palabra, se halla siempre en condiciones de entrar en relación con sus semejantes. En poco tiempo supe, hasta en los detalles más nimios, no solo el currículum vitae de Julia, sino también la biografía de todos sus parientes, hasta los de tercer grado. Durante horas recitábamos versos. Nos contábamos las noticias ya viejas de la Butirka. Luego, por reacción, un día nos quedamos taciturnas y comenzamos a pensar en las posibles soluciones de nuestro drama; mentalmente recorríamos los caminos más dispares, pero cada vez con mayor frecuencia la única salida era la muerte. La salvación de nuestros pensamientos nos llegó de forma completamente inesperada. Se abrió el ventanillo y apareció un folleto parecido a un diario de clase. Tras el folleto, la cabeza de color de estopa del carce...

Una cronología como cualquier de la prosa del siglo XX

Una cronología como cualquier otra de la prosa del siglo XX Por Antonio Pardines La cronología que sigue no tiene finalidad alguna, ni viene a cuento de nada, salvo que me ha dado por ahí y así la escribo. Las novelas, crónicas, memorias y ensayos nombrados forman parte de algunos de los momentos literarios del siglo XX que me han significado —ojo, que no escribo gustado—. No son los más ni los menos de nada, solo son los que he puesto porque he tenido la suerte de leerlos. Hay muchos otros títulos leídos y por leer; algunos de estos últimos los desconozco, otros los descubriré y millones los ignoraré, consciente o inconscientemente de hacerlo. También los hay que, como los citados abajo, ya los he disfrutado, sufrido, dialogado, discutido y sentido en la intimidad de páginas que desbordan ideas, historias, dudas, fantasías, existencias... Quizá mañana escriba esos otros títulos desconocidos para recordar que la literatura es una de las mayores fuentes de riqueza de la humanidad; y no ...