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Mostrando entradas de septiembre, 2020

Kamikaze Girls (2004)

Desde su inicio hasta su final, Kamikaze Girls ( Shimotsuma monogatari , 2004) es en sí el relato rococó narrado por Momoko ( Kyoko Fukada ), su protagonista. Ella se encarga de contarnos su vida, pero la filtra mediante su inventiva, sus adornos y su desenfado; de ahí su forma animada, luminosa y exagerada. Es plenamente consciente de nuestra presencia, de que tiene nuestra atención, y no duda en dirigirse a nosotros para apuntar alguna idea que desea remarcar. Puede que lo haga caprichosa, pero no lo hace sin más, lo hace cuando considera necesario recordamos que sus palabras y sus pensamientos son para nosotros, son para afianzar su conexión con el público que acepta su juego. Puede que mienta, seguro que exagera, pero es su drama y su comedia; y como autora de su historia, está en su derecho. Así lo asumimos, ella también lo hace, lo asume, y altera la realidad a su gusto, para ocultarse desde el primer instante, cuando, en su accidente, se despide del mundo. Dice adiós, pero r...

Stray Dogs (2013)

No me convence ninguna introducción de las que he barajado, así que seré directo y me limitaré a señalar que Tsai Ming Liang  pinta más que filma, apenas mueve la cámara, lo mínimo necesario, prefiere componer con una sucesión de planos y encuadres en los que entran, salen o permanecen los personajes. Stray Dogs ( Jiao you , 2013) se detiene en la marginalidad y en la soledad, atiende a una familia expulsada de cualquier espacio de bienestar. Sobreviven en la periferia, sin que nadie, salvo el cineasta, les presta la menor atención. Viven en fragmentos de soledad que  Tsai Ming Liang  prolonga en el tiempo, sin apenas palabras, a lo lejos los sonidos urbanos y, en la cercanía, el silencio. El cineasta malayo-taiwanés presta máxima atención, contempla a través de su cámara, apuesta por la inmovilidad o por mínimos movimientos que le permiten observar a un padre, a sus dos hijos, juntos o por separado, y a una mujer quizá obsesionada con los olores y la limpieza. El adult...

Un viaje por Galicia (1958)

Hoy, para el cine gallego, Un viaje por Galicia (1958) es un documental único, pero ya era singular en su momento. Rodado entre 1953 y 1958, este documento o <<trabajo fílmico de un aficionado>>, en palabras de su autor y narrador, ofrecía a los emigrantes gallegos en Argentina y Uruguay la posibilidad de ver su tierra natal y recordar sus <<bellezas, paisajes y monumentos>>. Aquellos hombres y mujeres llevaron sus raíces consigo, llevaron en su memoria tradiciones, tierra, mar, ciudades, pueblos y aldeas; las que les vieron nacer y partir, las que dejaron atrás porque se vieron obligados y, con el tiempo, a las que algunos regresaron o nunca lo hicieron y a donde otros volvieron de visita. Este fue el caso de Manuel Aris , cuyas raíces, como las de cualquiera ajeno al desarraigo, son algo más que materia, son emociones y sentimientos, son los lazos imaginarios con el origen que acompaña desde la cuna y perdura entre los nuevos brotes que crecen y florecen por ...

Perfume de mujer (1974)

Hay personajes que sus intérpretes recuerdan y otros que intentan olvidar, el Fausto de  Perfume de mujer ( Profumo di donna ,1974) es de los primeros. Medio sátiro, medio vividor, todo mujeriego e infeliz al completo, el invidente que le reportó a Vittorio Gassman  su premio al mejor actor en Cannes no quiere compasión, ya tiene la propia, la que le hace compararse con una piedra. Fausto prefiere encerrar sus emociones, silenciar su sufrimiento y causar la impresión de no necesitar a nadie -<<no seas ridículo, no necesito ayuda. Nunca la he necesitado>>, le espeta a su compañero de viaje.  Con la máscara puesta es divertido, pendenciero, autosuficiente, abusón, grosero y grotesco. En esos momentos, busca evasión y escape, busca disfrutar de buena comida, buen vino y de compañía femenina que no implique ataduras, ni le haga sentir que puede sentir. Sin su  mano izquierda y sin vista desde el accidente durante unas maniobras militares, siete años atrás, t...

El príncipe Valiente (1954)

Hubo un tiempo durante el cual una aventura sencillamente ofrecía evasión y fantasía. Este tipo de historia fue una de las grandes bazas de Hollywood, lo fue desde los orígenes y llegó hasta que los nuevos tiempos cambiaron la mirada del público y las necesidades del negocio cinematográfico. Henry Hathaway creció como cineasta en los viejos tiempos y en ellos se convirtió en el director todoterreno que, como mínimo, aseguraba entretenimiento y ofrecía un plus solo al alcance de aquellos realizadores que conocían los trucos y los entresijos del medio mejor que una brújula conoce dónde se encuentra el norte. Esta sabiduría, llamada experiencia o “yo ayudé a evolucionar esta historia“, le permitía hacer de cualquier material insustancial algo que valiese la pena ver. Por otro lado, estaba el Hathaway que igualaba a los más destacados realizadores de Hollywood, pero este, el responsable de Niágara (1953), El jardín del diablo ( Garden of Evil , 1954), de varios policiacos semidocumenta...

El retrato de Midori (1948)

Lo primero que llama la atención de El retrato de Midori ( Shozo , 1948) es que Keisuke Kinoshita  no rueda un guion propio, sino que adapta a la pantalla uno de Akira Kurosawa , pero la historia y los personajes encajan mejor en su imaginario, con presencia mayoritaria femenina, que en el del autor de Vivir ( Ikiru , 1952), cuyo universo cinematográfico es esencialmente masculino. Esto por una parte, por otra,  hay dos retratos en el film: el que funciona como excusa argumental para que la historia avance y el que importa al realizador. El primero no se ve en ningún momento del metraje, y es el pintado por el señor Namura  ( Ichiro Sugai ); el segundo es el realizado por  Kinoshita , quien, sensible y emotivo, va detallando el suyo a lo largo de las imágenes del film, pero no solo pinta el retrato de su personaje principal, también da pinceladas de la familia Namura. Tras la introducción, donde dos especuladores deciden comprar y vender la casa habitada por los Na...

Naturaleza muerta (2006)

China quiso ser una potencia, emular y superar a las naciones más desarrolladas; ser ella misma líder económico y puntal tecnológico. Lo consiguió, pero, como el resto de las grandes potencias, olvidó o pasó por alto que Desarrollo y Progreso no siempre son lo mismo. Aún más, todas parecen olvidar que el desarrollo (industrial, económico, tecnológico,...) sin progreso humano es desarrollo muerto. La propia China podría ser como la ciudad en descomposición y construcción que Sanming ( Sanming Han ) y Shen Hong ( Tao Zhao ) recorren por separado. Cada uno busca algo del pasado, porque pretenden algo de un futuro por venir (ella) y recuperar a alguien valioso del ayer (él). Escribía que China podría ser como Fengje, en parte ya anegada por las aguas del Yangtsé y en parte en demolición. Algunos edificios son escombros, otros lo serán en breve, después de salvar el material que pueda reutilizarse, pero el cambio ya es inevitable. No hay vuelta atrás, se ha dado el paso y el proyecto id...

Historia de una prostituta (1965)

Hay algo de irracional en acatar sin disentir, en soportar malos tratos y humillación sin protestar, en no dudar ni desobedecer órdenes que no se comprenden o que se comprenden aberrantes. Pero, a veces, dicha irracionalidad es forzada u obedece al adiestramiento, o a un condicionamiento previo, tan estudiado que suele ser efectivo y puede borrar la capacidad de ser y de elegir. Esto sucede con Mikami ( Tamio Kawacha ), el soldado japonés de quien Harumi ( Yumiko Nogawa ) se enamora perdidamente, como no podía ser de otro modo para alguien como ella: todo corazón y pasión. Ella es la mujer que camina al inicio del film, lo hace por un espacio desierto, en apariencia desolado, sobre el que se impresionan los créditos de Historia una prostituta ( Shunpuden , 1965).  En un momento del camino, se detiene y mira hacia atrás, posiblemente esté mirando o buscando su pasado, su historia, puede que su futuro ya anterior, uno que se repite y se representa en la pantalla para nosotros....

La verbena de la Paloma (1935)

El 15 de agosto de 1893 se abre al Madrid castizo y popular que celebra la festividad de la Virgen de la Paloma. Es media jornada de fiesta, la otra media hay que trabajar. Pleno de celos, música y canciones, es un día de costumbrismo, de aires exagerados, de un  Benito Perojo  que representa tópicos y mueve la cámara por los espacios donde también se fija en objetos -un brazalete, un espejo que refleja un baile o un bote de ungüento mágico-. Como si fuera Lubitsch , aunque sin opereta y sin serlo, Perojo hace cinematográfica su  adaptación a la gran pantalla de La verbena de la Paloma , la zarzuela que Ricardo de la Vega  y Tomás Bretón  estrenaron en febrero de 1894 con enorme éxito, quizá un éxito sin precedentes zarzueleros. Por entonces, los hermanos Lumiere  aún no habían exhibido su primera película, ni existían señales de centros comerciales ni de la globalización que acabaría con un par de rasgos particulares y populares....

An Elephant Sitting Still (2018)

¿Dónde está la esperanza? ¿Existe? ¿Y la felicidad, aunque solo sea su promesa? ¿La hay? No en ese espacio vacío de gracia por dónde transitan cuatro almas que se desangran en busca de qué. Nada, eso es lo que buscan o encuentran en su caminar, porque, para ellos, no hay más. Para que luego se quejen caricaturas e histriones cinematográficos que reprochan al mundo el no haber vivido un instante de felicidad. Que introduzcan en sus maletas su parte de responsabilidad, de culpa, de compasión, salgan de sus películas y se acerquen al páramo de An Elephant Sitting Still (2018), y verán, si miran hacia atrás, lo feliz y afortunados que habían sido en su superficialidad y sus quejas. Los protagonistas de An Elephant Sitting Still sufren, pero no se quejan, ni pueden exteriorizar su dolor con palabras, excesos o muecas. En un determinado instante, quizá uno se compadezca en un susurro y diga que <<mi vida es como un basurero. Los deshechos no paran de acumularse>> u otro c...

Las extraordinarías aventuras de Mr. West en el país de los bolcheviques (1924)

Revolución puede ser el giro completo sobre un eje, también puede referirse al título de una película protagonizada por  Al Pacino  en la década de 1980 o a un cambio radical, cuyo radicalismo se suavizará para que todo regrese a su lugar, a su nuevo orden, que en ciertos aspectos, sobre todo los relacionados con el reparto y uso de poder, no suele diferir del momento previo, aunque las situaciones, las instituciones y los personajes cambien de apariencia y de nombre. Fue en el neolítico cuando dejamos de dar vueltas paleolíticas en busca de caza, frutos y refugio. Desde entonces, nuestra Historia contempla unas cuantas revoluciones agrarias, científicas, culturales, políticas, industriales..., todas humanas. Algunas más fértiles que otras, puesto que no todas posibilitaron explosiones demográficas como la neolítica ni el proceso industrial que se inició en la Gran Bretaña en la segunda mitad del XVIII y se desarrolló durante parte del XIX y, tomando un camino quizá equivocad...

Tootsie (1982)

El travestismo en el cine clásico hollywoodiense encontró dos cumbres cómicas en  La novia era él ( She Was a Male Bride ; Howard Hawks , 1949), en la que  Cary Grant  se viste de mujer para engañar a las autoridades y sortear la burocracia para entrar en Estados Unidos, y en  Con faldas y a lo loco ( Some Hot Like It ; Billy Wilder , 1959), con Tony Curtis y Jack Lemmon disfrutando de una improvisada fiesta de pijama en una litera tan concurrida como el camarote de los hermanos Marx . Ambas son comedias ingeniosas, irreverentes, divertidas y más transgresoras que Tootsie (1982). ¿Digo más? ¡Mucho más! El film de Sydney Pollack es conformista, aunque en apariencia se disfrace de vanguardia feminista y se maquille de transgresión.  En el film de Hawks , Grant  vive su enredo al tener que hacerse pasar por esposa de guerra de una soldado estadounidense, pues, solo de tal guisa puede sortear las trabas burocráticas y entra...

Larga es la noche (1947)

Antes de la guerra, Carol Reed ya había realizado películas tan logradas como El amor manda ( Happy Holyday , 1938), pero fue tras la Segunda Guerra Mundial cuando enlazó una serie de títulos magistrales que da cuenta de su calidad como cineasta. La película que abre ese periodo de esplendor, Larga es la noche ( Odd Man Out , 1947), es un soberbio y sombrío retrato humano, urbano y nocturno con el conflicto británico-irlandés de telón de fondo. Calles, locales, casas y personas, todos parecen estar atrapados entre dos antagónicos, pero también entre egoísmos y miserias propias y extrañas. Su tono espectral y nocturno; sus personajes, las interpretaciones, la sensación de estar atrapados en una pesadilla, la imposibilidad de despertar y liberarse, la tensión y la subjetividad potenciadas por el estilo empleado por Carol Reed hacen de esta magistral película un film moderno que no se ancla en más tiempo que el de la interioridad humana. Tanto la oscuridad de la noche como la lluvia ...

Still Walking (Caminando) (2008)

Caminando lo efímero, la vida avanza en la brevedad de pequeños pasos que despiden instantes que se suman a nuestro pasado. Cada paso anterior nunca será igual que el siguiente, ni puede desandarse, ni podemos volver sobre él para recuperar lo perdido o elegir otro camino. Eso lo sabemos, como se comprende que, más allá de la distancia, la que separa realidad y ficción, son pasos similares a los dados por la familia que camina o se pausa en las imágenes de Still Walking ( Aruitemo, auritemo , 2008), imágenes que  captan detalles, sentimientos, sensaciones y vidas que existen en el ahora durante el cual se desarrolla el movimiento y se produce la quietud. Quizá seamos testigos del presente, al menos a primera vista así lo parece; sin embargo, la voz de Ryota Yokoyama ( Hiroshi Abe ), hacia el final del film, parece apuntar que la reunión familiar fue anterior. En realidad, la hemos visto durante un ti...

Iré a Santiago (1964)

Federico García Lorca  escribió Son de negros en Cuba  -conocido también como Iré a Santiago - y dedicó el poema a Santiago de Cuba; treinta y cuatro años después, la directora y guionista Sara Gómez  recogía el testigo del poeta granadino y encontraba sus propios versos en las santiagueras y los santiagueros, en sus cuerpos y rostros, en las fachadas de sus edificios, sobre el asfalto o en el mercado, en el calor y la vivacidad de la ciudad cubana. Los títulos de crédito de Iré a Santiago (1964) llaman la atención por su desenfado y por la originalidad de formar parte del espacio urbano, de paredes y escalones, donde descubrimos la primera estrofa del poema lorquiano, el título o los nombres del equipo técnico, pincelados en las escaleras que sube la muchacha, quizá la propia Sarita , cuyo caminar va desvelando que las l...