El espacio en el que se construyen las primeras comedias de Pedro Almodóvar , donde nada es fruto de la improvisación, refleja y deforma desde su humor y su manera de ver el mundo, gustos, obsesiones, pasiones y fobias. Esto es algo habitual en cualquier artista que crea su universo propio, pero no todos fuerzan su visibilidad para hacerlo notar a primera vista, a riesgo de edificar en la superficie, priorizando las formas de una apariencia estética que se reconoce al instante, aunque no por pretenderla se logre una estética que exista por y en sí misma; a veces la resultante solo es fachada y adorno, fruto de un trabajo de imagen. La intención de visibilidad es más pronunciada en su primera etapa, en la exageración de comedias como Átame (1989), que si bien funciona en dicha superficie, más allá se pierde; Mujeres al borde de un ataque de nervios (1988), que se beneficia del protagonismo de Carmen Maura ; o Pepi, Luci y Bom… (1980), de la que ya hablé en un co...