El brío internacional del cine británico hacia la segunda mitad de la década de 1970, encuentra en el productor David Puttnam a uno de sus principales artífices. Suyas son las producciones de Los duelistas (The Duellits, Ridley Scott, 1977), El expreso de medianoche (Midnight Express, Alan Parker, 1978), Carros de fuego (Chariots of Fire, Hugh Hudson, 1981), Un tipo genial (Local Hero, Bill Forsyth, 1983), Los gritos del silencio (The Killing Fields, Roland Joffé, 1984) y La misión (The Mission, Roland Joffé, 1986), pero de estas solo una se aleja del drama, que aspira a prestigio, para acercarse a la comedia de costumbres, amable, irónica y vitalista, que en la distancia recibe el testigo de la por entonces ya desaparecida Ealing. Pero, aparte de resultar un instante cinematográfico simpático, de momentos entrañables, de acordes musicales que apuntan el mítico Going Home de Mark Knopfler y de un paisaje natural de postal, el escocés Bill Forsyth, su director y guionista, logra un atractivo equilibrio entre los personajes, sus relaciones y los espacios que humanizan. Desde su inicio, Local Hero contrapone los negocios y la naturaleza, el desarrollo empresarial de una sociedad de consumo en manos del petróleo y la quietud de una cotidianidad tradicional en la villa marina donde se desarrolla la negociación y el revivir del protagonista.
Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...
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