Como la vuestra y la mía, la odisea existencial del protagonista de esta historia se inició al nacer, pero uno de sus momentos cruciales se produjo con un golpe militar y el posterior estallido de una guerra civil que le obligó a vivir una situación que, en tiempo de paz, puede sonar ilógica. Pero en la guerra la lógica se pierde y, entre el caos, el sinsentido se carcajea de sus víctimas, sin piedad, y los acontecimientos se descontrolan, sin atender a razones. Así que a él, aquel conflicto bélico, que estalló en julio de 1936, lo situó físicamente en el lado donde no quería estar y, para llegar donde sí quería, se vio metido en líos y en fugas, en disfraces y trenes militares. De la casa de sus padres, en Galicia, a Sevilla, donde esperaba la ayuda de unos familiares de su mujer, hasta llegar a Francia, para regresar a la España del otro lado, pasaron unos dos años. A su llegada a la capital andaluza supo que sus familiares habían sido encarcelados por ser republicanos. Las opciones ...