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Mostrando las entradas etiquetadas como mark sandrich

Sigamos la flota (1936)

Supongo que apenas importa, marina, ejército de tierra o aviación, pues lo significativo de Sigamos la flota ( Follow the Fleet , 1936), si tiene algún significado, reside en que la realidad no importa o, mejor, que no tiene cabida en el espectáculo. Y eso nos lleva a la fantasía, a la irrealidad de un musical que, siguiendo la fórmula de  La alegre divorciada ( The Gay Divorce , 1934) y Sombrero de copa  ( Tap Hat , 1935), da rienda suelta a las imágenes donde vemos a  Fred Astaire y Ginger Rogers haciendo aquello que les dio fama. Y “aquello“ es su capacidad para fugarse de los espacios reales y de los personajes transcendentes, con ritmo, música y gracia. Da igual la rama militar a la que pertenece su personaje o que, como actor, Astaire carezca de registros dramáticos o sean limitados. Tampoco importa que Rogers , ante todo, sea actriz, y no una bailarina, aunque se deja guiar (muy bien, por cierto) por su pareja de baile. La trama es lo de menos, además de ser t...

Sangre en Filipinas (1943)

En contadas ocasiones el cine bélico ha concedido el protagonismo absoluto a personajes femeninos, sin embargo  Sangre en Filipinas ( So Proudly We Hail , 1943) es una espléndida excepción que está protagonizada por tres actrices de primer orden: Claudette Colbert , Paulette Goddard y Veronica Lake . La película realizada por Mark Sandrich recrea la experiencia vivida por un grupo de enfermeras durante la invasión japonesa de las islas Filipinas en 1942 y, para conferirle mayor veracidad y exactitud, Allan Scott , responsable del guión de esta producción de propaganda bélica rodada durante la contienda, entrevistó a las supervivientes de los hechos reales que, en la pantalla, se presentan a partir de los recuerdos de varias voluntarias del cuerpo de enfermeras de la armada, a quienes se descubre sobre la cubierta del navío que las devuelve a los Estados Unidos tras su dura vivencia en suelo filipino. Desde sus palabras se accede a su estancia en el archipiélago asiático don...

La alegre divorciada (1934)

Un encuentro accidental es el detonante para que Guy Holden ( Fred Astaire ), famoso bailarín, se enamore de una desconocida con quien tropieza en la aduana y a quien no podrá alejar de su pensamiento. Tras dos semanas buscando a esa mujer anónima por las calles de Londres, otro choque fortuito obra el milagro. La primera reacción de Mimi ( Ginger Rogers ) es de rechazo, aunque se sabe que tarde o temprano caerá rendida ante los encantos del bailarín. Cuando la chica comienza a ver en Guy a alguien especial se produce el equivoco que posibilita el enredo, éste se produce a partir del momento en el que Mimi confunde a Holden con el gigoló profesional (personaje en el que se pretende descargar parte del contenido cómico de la película), Rodolfo Tonetti ( Erik Rhodes ), con quien tendrá que pasar una noche para que unos detectives la pillen infraganti (método que le ha aconsejado Egbert, amigo de Holden y abogado que lleva el caso de divorcio de Mimi), en acto censurable y que podrá...

Sombrero de copa (1935)

La irrealidad, la fantasía, la elegancia y el ridículo que definen el musical de la RKO son cotas de ensoñación y de escapismo pocas veces alcanzadas en el cine de Hollywood. Las situaciones y los personajes se enredan y enredan, algunas resultan grotescas, todas inverosímiles, pero ahí reside su grandeza, en que traspasan el terreno de lo real y el de los sueños para ser la ensoñación de sueños. Son inolvidables porque suman factores que se conjuntan con tal armonía que, donde hay repetición, crean algo único, algo que nadie pudo ni podrá imitar. No hablo de originalidad, ni de novedad, me refiero a la clase sin par de  Mark Sandrich tras la cámara, al magisterio de inolvidables compositores como  Irving Berlin  o al vuelo de Fred Astaire por espacios tan inmaculados como imposibles. Pero más q...