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Mostrando entradas de mayo, 2015

Comando en el mar de China (1970)

Un recorrido por el género bélico permite descubrir películas que ensalzan la generosidad de uno o más soldados, a quienes se les confiere una imagen heroica que choca con la realidad que se vive en cualquier conflicto armado . Sin embargo, la realidad de las guerras implica la ausencia de héroes, ya que estas provocan que, ante la barbarie, el miedo y la muerte, se agudice el instinto de supervivencia de quienes se ven obligados a formar parte de un sinsentido que saca a relucir aspectos ocultos de la naturaleza humana. Esta circunstancia queda recogida en las producciones bélicas realizadas por  Robert Aldrich , en las que tampoco hay cabida para héroes, como deja claro el título original de su última aportación al género. En  Comando en el mar de China ( Too Late the Hero , 1970 ) el protagonismo recae en un grupo de soldados cuya actitud desvela su rechazo a sacrificarse en un conflicto que les ha sido impuesto, y que puede implicar su muerte, algo que también se aprecia...

Ozu, cronista de una época

<<Lo más importante, lo primero que pienso cada vez que ruedo una película, es que con ella quiero reflexionar a fondo sobre algo y recuperar la humanidad que la gente tiene por naturaleza>>. Yasujiro Ozu A estas alturas nadie pone en duda que Yasujirô Ozu  fue y es uno de los directores más representativos e importantes de la cinematografía mundial. Sin embargo, la obra de este autodidacta, que dijo no tener maestros, no se dio a conocer más allá de las fronteras de su país natal hasta después de su muerte, a pesar de que en 1961 el Festival de Cine de Berlín ofreciera una retrospectiva de sus películas. En vida, solo dos de sus producciones se estrenaron fuera de Japón, aunque su debut tras las cámaras se produjo en 1927, cuando realizó La espada penitente , el único de sus films ambientado en una época ajena a la suya. <<En determinado momento apareció una película americana llamada Civilización (1916), de Thomas Harper Ince . H...

Corazonada (1982)

Tras el complicado rodaje de Apocalypse Now  (1979),  Francis Ford Coppola se embarcó en una aventura utópica que concluyó en 1982, año que marcó un antes y un después en su carrera cinematográfica. Su intención de recuperar parte del espíritu de los estudios del Hollywood clásico se saldó con el brusco despertar de su sueño, similar en ilusión y en trabas al vivido por el protagonista de Tucker, un hombre y su sueño , aunque, en lugar de producir automóviles modernos a bajo coste, el fin perseguido por  Coppola  pasaba por realizar una película al mes en cada uno de los nueve platós que compondrían su estudio, el cual contaría con las últimas tecnologías y con una plantilla estable de técnicos y actores. Pero, como consecuencia de los fracasos de los proyectos producidos por Zoetrope Studios , el cineasta se vio en la obligación de vender la compañía para poder saldar parte de las deudas acumuladas durante la breve existencia de la productora, de modo que no le que...

Candidata a millonaria (1935)

El buen gusto y la planificación detallada de  Mitchell Leisen  quedaron patentes tanto en las comedias que dirigió como en sus aportaciones a otros géneros, estas dos características no fueron ajenas a su primera comedia romántica, aunque su narrativa cinematográfica resulta menos sofisticada y fluida que la empleada por el cineasta en clásicos del género como  Una chica afortunada ( Easy Live , 1937),  Medianoche  ( Midnight , 1939), Adelante, mi amor ( Arise my love , 1940) y  Recuerdo de una noche  ( Remember the Night , 1940). Pero, al igual que estas,  Candidata a millonaria (Hands Across the Table)  posee una puesta en escena elegante, muy del gusto del director, que parece desarrollarse en un espacio irreal que confiere credibilidad a la relación amorosa que mantienen Theodore Drew III y Regi Allen, dos personajes encarnados por asiduos del género:  Fred MacMurray , en su primera de las nueve colaboraciones con  Leisen , ...

El signo de la cruz (1932)

A pesar de o gracias a sus libertades históricas, de personajes caricaturescos y de algunos diálogos y situaciones que rozan lo ridículo,  El signo de la cruz  ( The Sign of the Cross , 1932) posee atractivos tan destacados como  la presencia de  Claudette Colbert , cuya sensualidad quedó recogida en varios momentos del film, y una narrativa ágil destinada a  entretener a los espectadores de la época. Pero vista en la actualidad, la trama resulta simplista en su intención de enfrentar dos conceptos tan ambiguos y complejos como lo son el bien y el mal, ya que ambos forman parte de la dualidad humana, como demuestra la  perspectiva histórica de Nerón, cuya ambición desmedida provocó que asesinara a varios miembros de su familia así como a Séneca, su mentor, pero también propició el plan urbanístico que modernizó Roma hasta el punto de convertirla en modelo para construcciones urbanas posteriores. Sin embargo este personaje de personalidad desequil...

Guerra y Paz (1967)

Tengo clara mi opinión sobre  Guerra y Paz , pero no puedo decir lo mismo respecto a las cuatro partes en las que se divide la adaptación cinematográfica que  Sergei Bondarchuk  realizó entre 1963 y 1967. Me cuesta recuperar sus imágenes o evocar algunas de sus escenas. La recuerdo como un largo esfuerzo de más de cuatrocientos minutos de duración, en los que observé imágenes que buscaban ser poesía y, si lo logró, no llegué a conectar con sus versos pictóricos. Los sentí sin emociones, por mi parte, como la interioridad hueca de los personajes, sin la esencia veraz que puebla la novela de  Tolstói . Esta sensación que me produjo Guerra y Paz  ( Voyna i mir , 1963-1967) no es muy distinta a las que sentí al ver otras adaptaciones de obras maestras literarias que, faltas de libertad creativa, ambicionan plasmar el texto punto por punto al medio audiovisual. Pero ¿qué sentido tiene esto último, si ya existe el original? Soy de los que opinan que las adaptaciones d...

Por el valle de las sombras (1944)

Entregado al cuidado de los heridos de dos buques de la armada estadounidenses, el doctor Wassell ( Gary Cooper ) decide permanecer en Java a pesar de que su decisión implica desobedecer las órdenes recibidas y arriesgarse a caer en manos de los japoneses, que amenazan con apoderarse de la isla. Pero este médico militar hace lo que hace porque la orden de repatriar a sus pacientes no contempla la de embarcar a quienes no pueden subir al barco por su propio pie, lo cual les condena a perecer o, como mal menor, a convertirse en prisioneros de guerra. Desde su altruismo, el bueno de Wassell no desentona con otros héroes sin tacha a los que dio vida Gary Cooper en la pantalla, ya que el galeno asume su postura como la única posible para alguien a quien se le ha confiado el cuidado de los heridos en combate. Pero, desde una perspectiva narrativa,  Por el valle de las sombras ( The Story of Dr.Wassell ) carece del ritmo y del interés de El sargento York ( Howard Hawks , 1941), El o...