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Mostrando entradas de octubre, 2022

Jorge Semprún. Militancia, cine y literatura

Su abuelo materno, Antonio Maura (1853-1925), ocupó distintos ministerios y fue presidente del Consejo de Ministros durante el reinado de Alfonso XIII.  En el año 1931, sus tíos Gabriel (1879-1963) y Miguel (1887-1971) Maura asumieron respectivamente los Ministerios de Trabajo y Previsión y el de Gobernación.  Su padre, José María Semprún Gurrea (1893-1966), que había sido gobernador civil en Toledo y en Santander, en 1931, y embajador de la República en La Haya durante la guerra civil , hubo de exiliarse en Francia para huir de las represalias de los golpistas militares que se alzaron contra el gobierno de la Segunda República en 1936.  Si bien la política le venía de cuna, el exilio fue precipitado por la guerra, provocando  que Jorge Semprún (1923-2011) viviese su adolescencia entre Holanda y Francia en un periodo bélico de luchas ideológicas,  de ocupación alemana de la práctica totalidad del continente europeo, de destrucción y de muerte; también de superv...

El día que el payaso lloró (1972)

En la que iba a ser su primera película “seria”, Jerry Lewis no abandonaba su papel de “payaso”, sino que se servía de él para enfatizar la sinrazón que rodea y en la que cae su personaje, un clown que había vivido tiempos mejores y que en el presente del film es una vieja gloria olvidada. Ese personaje, Helmut Dorrs, que mal vive de sus recuerdos de esplendor, es encerrado en un campo de concentración nazi donde su indiferencia inicial, ante el sufrimiento de los prisioneros y víctimas, da paso a su contacto con los niños de campo, en quienes encuentra su público y a quienes conduce entretenidos hacia las cámaras de gas. Tanto los carceleros como los presos ven en ello la solución que evite el llanto y el miedo infantil, obviamente por cuestiones diferentes: los primeros por mantener el orden y los segundos por amor. En este aspecto, la situación de mantener la inocencia infantil alejada de la realidad, Lewis se adelantaba en más de dos décadas al Roberto Benigni de La vida es bell...

Voltaire, creencias, gustos y opiniones

“La sainte cène du patriarche” autor: Jean Huber <<Si un hombre quiere persuadir de su religión a unos extranjeros o a sus compatriotas, ¿no tiene que emprender la tarea con la más insinuante dulzura y la moderación más atractiva? Si empieza diciendo que lo que anuncia ya está demostrado, encontrará una multitud de incrédulos; si se atreve a decirles que no rechacen su doctrina más que si esta condena sus pasiones, que su corazón ha corrompido a sus espíritus, que solo tienen una falsa y orgullosa razón, les indigna, les anima en su contra. Él mismo arruina lo que quiere establecer. Si la religión que anuncia es verdadera, ¿el arrebato y la insolencia la harán más verdadera? ¿Os encolerizáis cuando decís que hay que ser delicado, paciente, bienhechor, justo y cumplidor de los deberes sociales? No, ya que todo el mundo opina como vos. ¿Por qué le decís, pues, injurias a vuestro hermano cuando le predicáis una misteriosa metafísica? Es que su buen sentido irrita vuestro amor propio...

La guerra ha terminado (1966)

La intención original era empezar este texto preguntando si alguien recuerda un siglo de la historia humana en el que no haya habido guerras. Pero, ¿para qué —me dije—, si se trata de una pregunta cuya respuesta es obvia? La humanidad ya se muestra belicosa desde antes de desarrollar la escritura, pero esas guerras eran la “infancia” —empezar a guerrear antes que a hablar— y su radio de acción de menor alcance que los grandes conflictos históricos. Estos últimos son cosa distinta a aquellos “infantiles”, aunque existan aspectos y orígenes que los acerquen: disputas territoriales, choques de ego y de creencias, intereses económicos... También se podría decir que, desde que tomamos conciencia de ser, la lucha nunca ha terminado, sino que ha derivado en otras y que solo se toma breves periodos de descanso, según el lugar y el momento, o que incluso en la calma existan en la clandestinidad. Tras la salida forzosa de España, Jorge Semprún se vio en el exilio. Apenas era un adolescente cuan...

Lola (abuela) (2009)

Hubo y hay cineastas que intentan contar historias de su entorno, de su tiempo y de personas que pueden ser uno más entre la multitud. King Vidor en …Y el mundo marcha ( The Crowd , 1927) o en La calle ( The Street , 1931), Chaplin y su vagabundo u Ozu y sus historias cotidianas nos muestran realidades del día a día, aunque las situaciones a veces sean extraordinarias, aquellas que rompen la monotonía de la cotidianidad. Una de las cumbres del neorrealismo italiano encuentra en un jubilado a su protagonista, cuya humanidad rebosa y desborda. Con sensibilidad, pero con la determinación de mirar a los ojos de su personaje, Vittorio de Sica y su guionista Cesare Zavattini acompañan a Umberto en su ir y venir diario dando forma a una especie de crónica del desamparado, del jubilado que apenas sobrevive rodeado de la indiferencia y de la burocracia. Pero aquella Italia de 1950 no tiene que ver con las Filipinas de 2009, ¿o sí? Aunque los países y la época difieran, las personas sigue...

Fragmentos de nada: Hölderlin. Dioses y mendigos

Científicas, idealistas, filosóficas, irónicas, absurdas, burlescas, religiosas, simplistas, poéticas,… hay definiciones de “ser humano” variadas y variopintas, tantas como seres humanos hayan intentado definirnos. De las que he leído, Friedrich Hölderlin escribió una que llamó mi atención. En “Hiperión o el eremita en Grecia”, el poeta escribe <<el hombre es un Dios cuando sueña y un mendigo cuando reflexiona>>. Con tinta invisible, subrayé esas palabras en mi mente porque fueron causa de mi despertar aquel día en el que descubrí que el escritor, otro de los genios en quien humanidad y arte forman unidad indisoluble a flor de piel, nos atribuye ser dioses en la inconsciencia (y en la infancia) y mendigos en la consciencia (y en la edad adulta). Lo divino, lo irracional, lo onírico, lo inexplicable, nuestras fantasías y pasiones, en el despertar racional caen de las alturas a la tierra donde la ilusión cede dando paso a la racionalidad que nos hace morder el polvo, diferenc...

Mamá, hay un hombre blanco en tu cama (1989)

Ante un título como  Mamá, hay un hombre blanco en tu cama  ( Romuald et Juliette , 1989), ¿qué decir? ¿P reguntar por qué en lugar de traducir el original a la lengua correspondiente, o dejarlo tal cual, escogen uno tan engañoso y ridículo como este?  Habrá quien responda que es pedante referirse a las películas por sus títulos originales y no por los “traducidos”, puede, pero si uno se detiene un minuto y sopesa la elección entre en la ridiculez Mamá hay un hombre blanco en tu cama y la pedantería Romuald et Juliette , la opción a elegir no parece muy difícil, aunque suene pedante.  En España y Argentina, no así en Colombia, que se estrenó como  Romualdo y Julieta , la distribuidora se fijó en el estreno estadounidense ( Mama, there’s a man in your bed ) y añadió “blanco” para lograr un título que no deja de responder al reclamo comercial que presuponen existe en la idea cómica de una relación sexual interracial.  Pero dejando el título aparte , me centr...

Carlos Velo, un cine de raíces

Carlos Velo: un cine de raíces Por Antonio Pardines Pudo ser de los más grande documentalista de su tierra, pero la Guerra Civil precipitó que Carlos Velo  fuese uno de los más destacados cineastas del cine mexicano, no en cuanto a la cantidad, sino por su contribución experimental y renovadora en noticiarios, documentales y en ficciones cinematográficas como Pedro Páramo (1966); así como en sus colaboraciones con directores tan dispares como  Roberto Gavaldón , Fernando de Fuentes , Benito Alazraki , Luis Buñuel , Juan José Gurrola o Juan Ibáñez . Nacido en Cartelle (provincia de Ourense) en 1909, Velo  tomó contacto con la fotografía y el cine en la ciudad de Ourense, filmando películas aficionadas junto al también futuro cineasta Antonio Román . Pero esta relación juvenil no influiría a ninguno de ellos, como corroboran dos filmografías muy diferentes. El contacto serio de Velo con el cine se inicia durante su estancia en Madrid, a donde su padre le envía a cursar m...

Hablando de Nada

(Cualquier parecido con la realidad es fruto de las mentes que encuentren tal parecido) Abandoné mi planeta natal con un millar de folios y una libreta de fragmentos de textos a los que quizá algún día encuentre sentido y forma. Pero lo dudo, ya que antes de emprender el exilio, aquel viento huracanado, que nos sorprendió en el exterior del puerto espacial y nos dejó sin lo puesto, voló los papeles de mis cinco manos. De los que pude recuperar, y todavía poseo, he decidido conservarlos en desorden. Total, ¿para qué intentar ordenar el caos y lamentar lo que el viento se lleva fuera de nuestro alcance? Pero, ya que carece de sentido, hablaré de Nada, mi planeta natal, donde vivimos comprando chucherías y mirando hacia otro lado. Dos costumbres como otras cualquiera que nos defina. Hubo quien dijo que eran parte del ejercicio de nuestra libertad. Levantamos cuatro monumentos en su honor y pusimos su nombre a un plato típico; pero más saboreamos y aplaudimos a quien, con las manos en los ...