Estos rasgos comunes aparecen una y otra vez en sus películas, aunque quizá sea sobre la vía férrea de El emperador del norte (Emperor of the North, 1973) donde se produce uno de los enfrentamientos aldrichianos más violentos y radicales, aunque, en ocasiones, este se ve interrumpido por la historia de aprendizaje que lastra el ritmo del film. Los dos polos opuestos, aunque solo en apariencia (sus métodos y sus intenciones resultan similares), compiten por imponerse durante el periodo de depresión económica que el cineasta ya había mostrado en La banda de los Grissom (The Grissom Gang, 1971). En ambas producciones, la Gran Depresión que se observa en la pantalla impide la presencia de valores morales al tiempo que potencia el primitivismo y la fuerza bruta inherentes al medio y a la marginalidad de personajes condicionados por un presente que, en manos del cineasta, se muestra mísero y salvaje. Todas las características del mejor Aldrich confluyen en el ferrocarril donde se desata la violencia entre Al "Número 1" (Lee Marvin), que representa a los desheredados que vagan sin esperanzas por un país a la deriva, y Schack (Ernest Borgnine), el vigilante del tren 19 y del sistema que a él lo legitima.
Una alternativa de la realidad Por Antonio Pardines Una de las ideas expuestas por Zach Snyder en Sucker Punch (2010) nos dice que la libertad se genera y se alcanza en la mente, pero el realizador no profundiza en aquello que insinúa y se recrea en el artificio audiovisual que solapa la idea central del film. Condicionada por aquello que el pensamiento fantasea y modifica según los conocimientos adquiridos, la imaginación es la vía de acceso al estado idealizado por la protagonista, un estado para ella real y que plantea interrogantes como ¿qué es fantasía y qué es realidad? ¿Dónde empieza la una y termina la otra? ¿O quién las delimita? Para Baby Doll ( Emily Browning ) la realidad es el gris encierro que sufre antes y durante su estancia en el centro psiquiátrico que su mente transforma en el colorido físico y musical donde sumerge su mente para alcanzar la libertad. Tanto en el espacio opresivo donde vive su encierro como en aquel otro que ella transforma en fantasía prima el bar...





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