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Mostrando las entradas etiquetadas como victor sjöström

Ordet, la palabra (1943)

Uno de los mayores atractivos de la adaptación cinematográfica que Gustaf Molander realizó de la obra teatral de Kaj Munk , la misma que una década después también adaptaría Carl Theodor Dreyer  en Ordet (1954) , se encuentra en el protagonismo de Victor Sjöström , que dio vida al patriarca Borg. Su presencia es tan dominante que hace creíble sus arrebatos y su patriarcado, bajo el que reúne a su familia: tres hijos, dos nueras y dos nietas. Molander muestra un núcleo familiar tradicional —con la ausencia de la madre, fallecida— con el hijo mayor heredando el nombre paterno —y a la muerte del padre, su primigenia le hará asumir el mando familiar—, lo que vendría a confirmar aquella arcaica idea de que los hijos son una prolongación del cabeza de familia y no individualidades en sí mismas, al menos, en vida paterna. Esta situación se descubre en el choque entre Knut padre y Knut hijo ( Holger Löwernadler ), en quienes también se enfrenta la fe del primero y la ausencia de la mism...

El monasterio de Sendomir (1920)

La infidelidad, consumada o sospechada, frecuenta las películas de Victor Sjöström para introducir las ideas de culpa y de redención que se repiten en su obra cinematográfica, estén ambientadas en entornos abiertos o en espacios cerrados como el palacio de El monasterio de Sendomir ( Klostret i Sendomir , 1920). En sus producciones, el individuo se encuentra condicionado por la moral cristiana, costumbres y normas no escritas que forman parte del orden social al que pertenecen los personajes. Respecto a esto, apenas hay diferencias entre algunos de sus dramas, así, el conflicto, la culpabilidad y la penitencia (auto)impuesta puede encontrarse tanto en Terge Vigen (1917) como en La carreta fantasma ( Körkarlen , 1920). Pero, ¿a qué se debe tal constante en Sjöström , que lleva a sus personajes de la felicidad aparente a la culpabilidad que genera en ellos la necesidad de redención y purificación final? ¿Al puritanismo en el que el cineasta sueco fue educado? ¿Al consecuente rigor d...

La mejor película de Thomas Graal (1917)

Mirando el año de producción, 1917, y la creatividad de su realizador, no me cabe duda de que Mauritz Stiller en su comedia La mejor película de Thomas Graal ( Thomas Graal’s bästa film , 1917) fue de los primeros cineastas en emplear el lenguaje metacinematográfico para jugar con la realidad y la ficción, confundiendo ambos espacios en escenas como la de Bessie ( Karin Molander ) huyendo de su casa, por enésima vez, e interviniendo en lo que cree una pelea real, pero que resulta ser la ficción de la película que se está rodando sin que ella sea consciente, pues todavía no ha visto la cámara ni el equipo. Se da cuenta cuando la censuran por su comportamiento. Hasta entonces, lo que ha visto lo interpreta como real y ahí, en el pensamiento de la heroína, Stiller acerca cine y realidad, como ya lo había hecho, aunque de otra manera, cuando Thomas Graal ( Victor Sjöström ) escribe su guion a partir de la realidad vivida con esa misma joven, a quien busca —para ser más exacto, pide al p...

Ingeborg Holm (1913)

<<Al lado de la producción danesa y a pocos años de distancia empieza a imponerse el cine sueco. Un cierto debilitamiento de la “Nordisk” permitió la fundación y fortalecimiento de la “Svenska”, primera productora sueca organizada con una programática moderna. Los films de costumbres populares de Carl Engdhal — Gentes de Vaarmland , Una boda en Ufasa — encontraron rápidamente imitadores y aun superadores. Así, en 1912 aparecerán dos nombres que han marcado profundamente la historia toda del cine: Mauritz Stiller y Victor Sjöström. Ambos llegan cargados de ideas, dando al medio de expresión una importancia creativa de primera magnitud. Las máscaras negras y La vampiresa sitúan a Stiller; mientras que Sjöström, cuyo primer film El jardinero (1912) fue prohibido, tendrá que esperar a El pastor , Ingebord Holm y La huelga para que su talento sea reconocido>> Miquel Porter Moix : Historia de las Artes. Vol. 3. El cine mudo. Los epígonos de la “Belle Epoque” . Editorial Marí...

Victor Sjöström. Adiós, vía común

<<No se puede hablar de cine sueco sin pronunciar inmediatamente el nombre de Victor Sjöström . Él es el padre del film d'art sueco>>, 1 escribió  Carl Theordor Dreyer en 1920. Un siglo después, las palabras del cineasta danés mantienen vigencia, aunque hoy, cuando se habla de cine realizado en el país escandinavo, suele ser Ingmar Bergman el primer nombre en salir a la palestra, nombramiento comprensible, puesto que la obra fílmica del autor de  Sonrisas de una noche de verano  ( Sommarnattens leende , 1955) es un máximo indiscutible de la cinematografía sueca. Pero tres décadas antes de que Bergman debutase en Crisis ( Kriss , 1945),  Sjöström y  Mauritz Stiller habían dado rienda suelta a su creatividad y desarrollaron un sentido cinematográfico hasta entonces inédito, uno que elevó el cine realizado en el país escandinavo...

Vem Dömer (1921)

Tras el éxito internacional de La carreta fantasma ( Körkalen , 1920), a Victor Sjöström le tocó sentir la indiferencia con  Vem Dömer (1921), su tercera colaboración con el escritor Hjalmar Bergman y un film donde lo sobrenatural dejaba su lugar a la superstición. Esta queda señalada de forma tangible en la prueba de fuego, el supuesto juicio divino, exigida por la multitud y los religiosos para dictaminar la culpabilidad o la inocencia de Úrsula ( Jenny Hasselquist ) después de que varios monjes, los que amortajan al marido de la acusada, crean ver lágrimas en el rostro de la figura de Cristo crucificado y lo interpreten como la señal de la culpabilidad de la viuda, quien, al inicio del film, pedía auxilio a ese mismo icono porque no desea un matrimonio impuesto. Aunque en su apariencia difieren, ambas producciones encuentr...

Terje Vigen (1917)

El gusto literario de Victor Sjöström quizá quede definido en sus películas, muchas de las cuales toman como referencia directa la literatura escandinava. Pero más que de preferencia y referencia habría que hablar de una relación entre las diversas fuentes literarias de las que bebe y su reinterpretación en imágenes que conceden presencia física y psicológica a los personajes y a los espacios naturales donde estos se ubican. Estas ubicaciones ya no son simples decorados que ejercen la función exclusiva de contener a los personajes, ahora forman parte de ellos y, como consecuencia, les afectan. Al dotar a sus protagonistas de "metafísica" y a los espacios de influencia vital,  Sjöström daba un paso hacia la modernidad del cine. Esta evolución ya se concreta en Terge Vigen (1917), que toma como punto de partida el poema narrativo escrito en 1862 por el poeta y dramaturgo...

La mujer marcada (1926)

Antes de que las imágenes muestren la historia de Hester Prynne ( Lillian Gish ) y del reverendo Limmesdale ( Lars Hanson ) se anuncia que se trata de un relato lleno de fanatismo, dolor y tragedia, emociones que acercan a  La mujer marcada ( The Scarlet Letter , 1926)  a otras producciones de  Victor Sjöström , en las que sus personajes se encuentran con un entorno inflexible que impide cualquier atisbo de esperanza, como se observa en  Los proscritos  (1917), en  El que recibe el bofetón  (1924) o en  El viento  (1928), aunque en esta última el cineasta sueco se vio obligado a introducir un final feliz, exigido por la productora.  La mujer marcada  adapta la novela de  Nathaniel Hawthorne , llevada a la gran pantalla en diversas ocasiones, pero que no alcanzan el nivel de imposibilidad que se observa en esta, algo que ya se apunta desde su inicio, cuando ubica la acción en el Boston puritano, en una tarde de domingo que nos d...

Los proscritos (1917)

El cine sueco del periodo silente fue un referente clave en la evolución cinematográfica gracias a dos realizadores como Mauritz Stiller y Victor Sjöström ; ambos demostraron su talento narrativo en el desarrollo de historias que no han perdido ni un ápice de interés a pesar de los años transcurridos desde sus filmaciones. Los proscritos ( Berg-Ejvind och hans hustru , 1917) es uno de esos films que se disfruta desde su inicio, cuando los rótulos ubican la historia en Islandia, en una época de pobreza e injusticia que obliga a muchos individuos a delinquir para poder sobrevivir, convirtiéndose de esa manera en fueras de la ley como Berg-Ejvind, el personaje principal de la historia que  Sjöström  dividió en siete actos en los que la naturaleza humana y la física se funden en un espacio cinematográfico de montaña, amor, nieve, hambre y culpabilidad, que juegan un papel fundamental en el desarrollo de los hechos que depararán el romance y la unión de los dos personajes pri...

El que recibe el bofetón (1924)

Los símbolos visuales que  Victor Sjöström  empleó en El que recibe el bofetón ( He Who Gets Slapped , 1924) elevan su propuesta a obra maestra del cine mudo, aunque estos recursos tenían una función específica, la de mostrar la condición humana de Paul Beaumont,  un personaje que resulta perturbador, patético y digno de compasión, en buena medida, gracias a la aportación de  Lon Chaney ,  el hombre de los mil rostros  y una de las estrella indiscutibles del periodo silente, aunque encasillado en personajes a menudo monstruosos y víctimas del desequilibrio emocional que también define al payaso  Él . En esta película, el cineasta sueco expuso  con brillantez la trágica existencia de un hombre que ha perdido su condición de serlo, condenado a una vida en la que ya nada le importa ni le afecta, ni siquiera cuando lo humillan en la pista del circo para disfrute de su público, sádico e irracional. Sin embargo, antes de llegar a este extremo, ...

La carreta fantasma (1920)

Reconocida, premiada —fue la primera premio Nobel de la historia—, y admirada en su país, la escritora sueca Selma Lagerlöf  quería dejar de ser considerada una autora de libros accesibles y “agradables”, quería un cambio en su literatura, de modo que decidió escribir sobre <<un tema repugnante, algo que no todo el mundo puede soportar leer>>. Pero si el libro resultante fue bien recibido por la crítica, su adaptación cinematográfica superó tal recibimiento y se convirtió en uno de los referentes cinematográficos de su época —y aún hoy, su fama supera la de su fuente literaria. La carreta fantasma ( Körkarlen , 1920) rodada por Victor Sjöström fue, en su momento, un film revolucionario; no en cuanto a trama, ideas o moral subyacentes, sino a su valor formal: el uso de la fotografía o la doble exposición desarrollada por el director sueco y el cámara Julius Jaenzon . Gracias a esas formas, la  combinación entre pasado y presente realizada por  Sjö...