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Mostrando las entradas etiquetadas como grigori kozintsev

El rey Lear (1970)

La Locura se elogia a sí misma en un tratado sin desperdicio en el que satiriza a la sociedad contemporánea de  Erasmo y Tomás Moro . En uno de los apartados hace alusión a la figura del bufón, de quien dice que <<mantienen la alegría, gracias a su ingenio y a sus pasatiempos, en cuantos le rodean; por eso se los estima tanto en los palacios, y hasta, a fuer de locos, se les consiente que sean sinceros...>> 1 A buen seguro, este apunte de la locura no pasó desapercibido para William Shakespeare cuando escribió El rey Lear , obra en la que pocos son los personajes que dicen la verdad sin pagar por ello —véase el caso de Kent, cuya recompensa es el destierro. Solo el bufón parece poseer tal privilegio: el de hablar con la lucidez de aquel a quien toman por tonto, pero que, entre tonterías y risas, reflexiona con sentido y, protegido por la imbecilidad que le atribuyen, apunta v...

Hamlet (1964)

Las emociones en los personajes de  William Shakespeare  están a flor de piel. Nacen en sus luces y sombras, en su humanidad. Desvelan su existencia, ese ser y no ser en el que Hamlet se debate porque la duda y el conflicto pertenecen a su naturaleza humana. Son psicologías complejas, tienen apariencia y sobre todo tienen esencia y, como consecuencia, actúan condicionados por el torrente emocional que encierran en sus mentes y fluye imparable en sus actos. Esa fue y es la grandeza de Shakespeare , conferir complejidad y contradicción a las emociones e impresiones de sus personajes, concederles alma y vida más allá del estereotipo y del paso del tiempo. Sobreviven a las modas, las vencen, y sin perder su capacidad de sorprender e influir en otros autores, como corrobora que los cineastas, sin importar su procedencia, regresen a ellas porque encuentran en los dramas y comedias shakespearianos abstractos propios del hombre y de la mujer, intangibles que se repiten o se intercamb...

Don Quijote (1957)

Han sido muchos los cineastas que han llevado (o intentado adaptar) a la pantalla las desventuras del universal hidalgo manchego, pero la complejidad de trasladar a imágenes las líneas escritas por  Miguel de Cervantes en su Ingenioso hidalgo don Quijote de la Mancha  provoca que la labor resulte (casi) imposible. Por ello, muchos cineastas que se enfrentaron al texto tomaron la decisión, lógica y más o menos acertada, de realizar su propia visión de la novela. Entre los muchos que lo intentaron se encuentran  Orson Welles  —no pudo concluir su proyecto, aunque existe un montaje de Jesús Franco del material filmado—,  Terry Gilliam ,  G. W. Pabst , Rafael Gil  —de las que he visto, su adaptación es la más literal, pero también la más impersonal— o la pareja formada para la ocasión por el guionista asturiano  Carlos Blanco y director mexicano  Roberto Gavaldón . Estos nombres y sus diferentes nacionalidades confirman la universalidad del pe...

La nueva Babilonia (1929)

Ambientada en 1871, durante la guerra franco-prusiana, La nueva Babilonia ( Novvy Vavilon , 1929) se define a sí misma como un drama en ocho partes. Lo que no dice, aunque sí muestra, a lo largo de cada uno de los momentos en los que se divide, es el enfrentamiento entre la clase trabajadora y la burguesía, cuyo poder político y económico oprime a los primeros. Este enfrentamiento revolucionario se había convertido en una de las piedras angulares del cine soviético silente, una constante temática que se repite en títulos como los primeros Eisenstein  — La huelga ( Stachka , 1924),  El acorazado Potemkin ( Bronenosets Potiomkin , 1925), Octubre ( Oktiabr , 1927)—, la trilogía revolucionaria de Vsévolod Pudovkin  — La madre ( Mat , 1926),  El fin de San Petersburgo  ( Konets Sankt-Peterburgo , 1927) y  Tempestad sobre Asia   ( Potomok Chinguis-Khan ;  Vsévolod Pudovkin , 1928)— o  los más simbólicos de Alexander Dovzhenko  — La montañ...