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Mostrando las entradas etiquetadas como platón

Platón y la República

Mi primer contacto oficial con Platón se produjo en el instituto, aunque antes ya hubiera escuchado hablar de él. Pero entonces, con dieciséis años e intereses señalados por la vitalidad e irracionalidad del carpe diem  del que hablaban en el medievo y en una película de Peter Weir, y que había leído en el letrero de un restaurante a escasos metros del Rosalía, y que sin saberlo venía practicando de forma natural desde la cuna, poco caso hice al ateniense y a mis profesores. No le culpo por mi desinterés, tampoco a los docentes que, sin exageración, ni presunción por mi parte ni falta por las suyas, nada podían hacer para motivar a alguien como yo, cuya tendencia a aprender por su cuenta y a golpes, a ir por libre, para bien y para mal, me guiaba y marcaba desde temprana edad. Aquel desinterés era mío y mía era la responsabilidad de sacudirlo; y fue mi elección inconsciente que allí quedase hasta unos años después, cuando se produjo el primer encuentro serio con el autor de El banq...

Aristocles y otros viejos rockeros

Aristocles y otros viejos rockeros Por Antonio Pardines Como la de cualquier mortal, la visión de los filósofos es limitada y parcial. Se encuentra condicionada por diversos factores: su época y su pasado, sus influencias y creencias, su padecimiento, sus rivalidades, su miopía, su conocimiento, sus teorías, sus fantasías, en definitiva, por su humanidad, de la que no pueden desprenderse. ¿Quién puede decir que Platón logró desprenderse de su cuerpo y pudo flotar su alma en el mundo de las ideas para pensar su filosofía? Ni él mismo diría tal, porque también era consciente de que el cuerpo lo determina y lo encadena a ser «aquí y ahora»; otra cosa es que creyese en la inmortalidad del alma, en una existencia extraterrenal y extracorpórea, igual que antes que él creyeron los órficos y aún hoy otros creyentes así lo asumen. Pero la creencia entra dentro del deseo y de la mística. Por otra parte, es obvio que no es lo mismo hacer filosofía en la Atenas clásica que en la Europa del pasiona...