¿Qué cosas que importan? Por Antonio Pardines Debido a problemas económicos de la productora Orion Pictures, la que sería la última película dirigida por el británico Tony Richardson, Las cosas que nunca mueren ( Blue Sky , 1991), se estrenaría con tres años de retraso respecto a su rodaje. Finalmente, pudo proyectarse en las salas comerciales en 1994 y esto supuso que su protagonista femenina, Jessica Lange, fuese premiada con el Oscar a la mejor actriz del año, cuando, en realidad, lo habría sido de tres atrás. Pero aun dejándonos llevar por el engaño del tiempo, que siempre juega con nuestra percepción e ilusiones, y a veces en complicidad de la cirugía estética y de las empresas cosméticas, si lo fue o no, ya saben cómo son los premios, incapaces de una valoración real que establezca mejores y peores. Pero hablando de realidad, la interpretación de Lange clava a una mujer que sueña con las estrellas, no en plan Tycho, Copérnico o Galileo, sino en plan consumidora voraz del star sy...