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Mostrando las entradas etiquetadas como maría félix

María Félix y los papeleros

<<Creo que ella es el producto más sensacional de la publicidad que ha producido el cine mexicano. Todo lo llevaba a cabo María con una habilidad y una picardía que cualquier cosa suya era ya motivo de crónica periodística o de noticia exclusiva. Su boda con Agustín Lara fue un prodigio de habilidad y conocimiento de la forma de comportarse de la prensa. Acudían a los periódicos a desmentir o a confirmar la boda, a dar largas al asunto. Fue una verdadera campaña de publicidad. Cuando en cierta ocasión los vendedores de periódicos pidieron a María que presidiera una de sus fiestas anuales, ella aceptó la invitación, pero no acudió. Entonces los papeleritos decidieron no vocear aquel periódico o revista en los que aparecía la foto de la Doña. Ella respondió invitando a un numeroso grupo de papeleros a un desayuno. El resultado final fue más publicidad. Sabía muy bien que dejándose ver muy poco aumentaba el misterio que la rodeaba. Sabía a dónde tenía que ir y a qué lugares no debía...

La diosa arrodillada (1947)

Un personaje que sentaba bien al actor  Arturo de Córdova era el hombre maduro y atormentado, acosado por fantasmas de deseos, represiones, miedos, celos,… que lo hace (auto)destructivo en las magistrales Él ( Luis Buñuel , 1953) o Los peces rojos ( José Antonio Nieves Conde , 1955). También en La diosa arrodillada ( Roberto Gavaldón , 1947) su personaje se desdobla entre el deseo y la lucha por vencerlo, para controlarlo. Claro que quien se impone en el film de Roberto Gavaldón , cada vez que asoma en la pantalla, es María Félix , actriz de innegable presencia y fuerza magnética. Su Raquel es la modelo que presta su anatomía desnuda a la escultura “la diosa arrodillada” —obra cuya desnudez generó las protestas de los sectores más conservadores de la sociedad mexicana de la época—, la misma pieza que Antonio Ituarte ( Arturo de Córdova ) compra como regalo de aniversario de su boda con Elena ( Charito Granados ), por quien decide vencer el deseo del que habla con uno de sus emp...

Tizoc: Amor indio (1956)

En Tizoc: amor indio (1956), Ismael Rodríguez asume una postura pro india, pero solo en apariencia, puesto que no tarda en convertir (voluntaria o involuntariamente) su discurso en una caricatura melodramática donde Tizoc ( Pedro Infante ), el nativo que da título al film, sufre la intolerancia racial mientras sublima su amor imposible hacia la heroína interpretada por María Félix , quien a su vez es víctima del patriarcado que la guía: su padre ( Miguel Arenas ), su prometido ( Eduardo Fajardo ) y el padrecito Frai Bernardo( Andrés Soler ). Los dos personajes protagonistas, María y Tizoc, son el centro sobre el que gira la propuesta de Rodríguez , más centrada en dramatizar que en realizar un acercamiento etnográfico y antropológico a la figura indígena y a la zona rural donde el protagonista asoma cual espíritu libre, poético, iletrado, que vive en estado semisalvaje, apenas contaminado por la civilización que aventura su tragedia. Con ese espacio “desarrollado”, Tizoc mantiene ...

French Cancan (1954)

<<El arte es por fuerza artificial>>, 1  afirmó  Jean Renoir  en una entrevista que André Bazin le hizo, junto Roberto Rossellini . Y no sin razón, ya que el arte no nace natural, ni espontáneo, sino del proceso creativo del artista, en el caso del arte cinematográfico, del cineasta.   Alegría, vitalidad, farsa son atributos comunes a La carreta de oro ( La carrosse d’Or , 1952), French Cancan  ( 1954) y Elena y los hombres ( Elena et les hommes , 1956), tres películas que Jean Renoir rodó en decorados donde creó ensoñaciones coloristas, artificialidad y representación cinematográfica.   Además, dos de las nombradas, La carroza de oro y French Cancan , cuentan con dos actrices ( Anna Magnani y María Félix , respectivamente) que asoman en la pantalla como fuerzas de la naturaleza, viscerales y sensuales. Pero tampoco sorprende que María Félix se coma la pantalla, incluso cuando la comparte con un actor de la talla de Jean Gabin . Su arroll...

Doña Bárbara (1943)

¿Exagero si digo que hubo una doña y dueña de la pantalla mexicana durante la época dorada? Puede, y quizá me equivoque, pero quien haya visto a María Félix en los melodramas de Emilio "Indio" Fernández o en esta adaptación cinematográfica de la novela de Rómulo Gallegos , posiblemente, coincidirá en que <<María es toda una estampa imposible de olvidar; no importa qué tanta verdad haya en su personaje ni en sus parlamentos, no importa que esté comportándose de acuerdo con un estereotipo; lo que nos impresiona y nos cala es su asombroso porte, su gesto, su presencia constante. Doña Bárbara es tan María que María será para siempre la Doña>>. 1  Su imponente y dominante presencia en Doña Bárbara (1943) no solo la encumbró a lo más alto de la pantalla azteca, sino que la mitificó, mitificó esa figura que se impone sobre el resto de los mortales que le salen al paso...

La corona negra (1951)

El territorio suevo se extendía por la antigua Gallaecia romana (hoy Asturias, Galicia, León y norte de Portugal) a inicios del siglo V. Fue el primer reino europeo que surgió de las cenizas del Imperio Romano occidental, pero su existencia apenas se prolongó en el tiempo y, hacia finales de la centuria siguiente, el poderío del conquistador visigodo supuso su desaparición. A día de hoy, la presencia de aquel pueblo germano todavía pervive en los libros de Historia, en topónimos de localidades gallegas, en el imaginario popular y en el Suevia Films sobreimpreso en la imagen de la Ría de Vigo que abre las producciones de  Cesáreo González . Fundada en 1941, la productora y distribuidora de este pionero vigués del cine espectáculo fue la única que hizo sombra a  CIFESA  durante los años cuarenta y, tras el ocaso de la poderosa empresa valenciana, la que reinó en la industria cinematográfica española con títulos de dudosa calidad, otros decorosos y algunos del calib...

Sonatas (o las aventuras del marqués de Brandomín) (1959)

Una de las ideas defendidas por  Juan Antonio Bardem para renovar y dotar a la cinematografía española de identidad, compromiso y modernidad, abogaba por aprovechar la riqueza literaria autóctona, lo cual le llevó hasta Valle-Inclán y su Tirano Banderas . Pero, al no poder desarrollar dicho proyecto, se sirvió de las  Sonatas  del autor gallego y realizó en coproducción hispano-mexicana el film homónimo. Quien espere encontrar una adaptación fiel, habrá de ir a la propia obra, pues  Bardem , cineasta comprometido con sus ideas, se decantó por dos sonatas intermedias, la de otoño y la de estío, y se distanció de la obra valleinclanesca para desarrollar sus intereses creativos e ideológicos, dando testimonio de su presente, de ahí que existan paralelismos entre la Galicia de 1824 donde se desarrolla la primera parte del film y la España de la dictadura franquista. Aunque el resultado de Sonatas (1959) no fue del todo satisfactorio, presenta el atractivo de ofrecer u...

Enamorada (1946)

Desde sus inicios, la cinematografía mexicana ha dado grandes películas, aunque podría decirse que su periodo más floreciente se produjo entre la segunda mitad de la década de 1930 y los últimos años de los cincuenta. Durante aquella época dorada el cine mexicano se convirtió en el más influyente y activo de los países de habla hispana, con títulos tan representativos como La mujer del puerto  ( Arcady Boytler , 1934),  Vámonos con Pancho Villa  ( Fernando de Fuentes , 1936),  Ahí está el detalle  ( Juan Bustillo Oro , 1940) o Los olvidados ( Luis Buñuel , 1950). Muchos fueron los artífices de dicho esplendor, y entre ellos  Emilio Fernández , realizador que durante los años cuarenta encadenó una serie de títulos que le convirtieron por derecho propio en uno de los grandes cineastas de la historia cinematográfica azteca. De su producción como director (también fue guionista, productor y actor) destacan entre otras  María Candelaria , Las aband...