Por cuestiones temporales, Émile Zola no sabía qué era el cine negro, pero sí conocía las sombras humanas que surgen del desequilibrio entre el ser irracional y el racional que suman eros, razón, sinrazón, pasión, muerte... y dan forma al individuo. En una de sus novelas, La bête humaine , el escritor naturalista trata esas sombras que posteriormente encajarían a la perfección en las sombrías y pasionales versiones de Jean Renoir o Fritz Lang , las más famosas. Menos conocida que estas adaptaciones de la novela de Zola , realizadas en 1938 y en 1954, sería la que en 1957 dirigió Daniel Tinayre . La bestia humana (1957) vista por el director francoargentino y por el guionista Eduardo Borrás es otra oscura variante de pasiones escondidas y desatadas, de lucha entre la pulsión de la vida y de la muerte. La historia apunta a mortuoria desde su apertura, durante el entierro de Pedro Sandoval ( Massimo Girotti ), al que sigue el de Laura Santángelo ( Ana María Lynch ), mientras una voz e...