Sin duda, junto Agnès Varda y Larisa Shepitko , Vera Chytilová fue de las cineastas más sobresalientes que formaron parte de los “nuevos cines europeos” de la década de 1960. Para Chytilová , el cine era algo así como la vía de acceso a la realidad, mediante la cual acercarse y enfrentarse a ella de manera y con intención provocadoras; buscando una reacción y exigiendo un esfuerzo intelectual al público. Quizá esto explique que, durante su carrera, combinase el cine documental y el de ficción y apostase por la ruptura narrativa, por los personajes femeninos y por el “desorden” a través del montaje, de la fragmentación, de la metáfora y del uso de técnicas visuales y sonoras que no se ajustaban al “lenguaje” cinematográfico tradicional. Su apuesta como cineasta fue arriesgada y original, a veces difícil de descodificar para el espectador, al que exigía involucrarse y ser parte activa, impidiendo su acomode y la pasividad a la que acostumbra el “cine estándar”. Esto quizá pro...