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Mostrando las entradas etiquetadas como james whale

El caserón de las sombras (1932)

Las circunstancias en las que Roger Penderell ( Melvyn Douglas ) canta " Singin' in the Rain " -compuesta por Arthur Freed y Nacio Herb Brown para The Hollywood Revue of 1929 ( Charles Reisner , 1929)- son muy distintas a las que llevarían a Gene Kelly a hacer lo propio dos décadas después en una de las cimas del cine musical. En el film de James Whale , la canción, entonada durante apenas diez segundos, no denota el optimismo de las imágenes de Kelly chapoteando y bailando, suena en la distancia, cínica y burlona, bajo la inclemente tormenta que se desata en la noche y sorprende a los tres ocupantes del automóvil que se desplaza en la solitaria y tempestuosa oscuridad. Necesitan un lugar donde guarecerse del intenso manto de lluvia, del vendaval que lo acompaña y de los desprendimientos de tierra que amenazan el paso del vehículo. Precisan un refugio que evite cualquier tipo de accidente, y la casualidad pone en el camino un sombrío y viejo caserón. Llaman a la pu...

James Whale. El padre de la criatura y de la novia

La novela de Christopher Bram   El padre de Frankenstein  ( Father of Frankenstein , 1995) y la adaptación cinematográfica que de la misma realizó  Bill Condon  en  Dioses y monstruos ( Gods and Monsters , 1998) rescataron a  James Whale  del olvido popular en el que no habían caído  sus dos obras maestras, inspiradas en la criatura descrita por  Mary W. Shelley en Frankenstein o el moderno Prometeo ( Frankenstein; or, The Modern Prometheus , 1816). Pero, aparte de  El doctor Frankenstein  (1931)  y  La novia de Frankenstein  (1935), que poco tienen que ver con la creación literaria de Shelley ,  también cuenta entre sus títulos con el melodrama romántico El puente de Waterloo (1931), con otras dos destacadas aportaciones al género de terror, El caserón de las sombras  (1932) y  El hombre invisible  (1933), el melodrama musical Magnolia (1936), al parecer la preferida de su filmografía, o l...

La novia de Frankenstein (1935)

El sorprendente éxito de  El doctor Frankenstein ( Frankenstein , 1931) convirtió a  Boris Karloff en una estrella y a su personaje en la imagen popular de la criatura ideada por Mary Wollstonecraft Shelley , pero también convenció a los responsables de  Universal Pictures  para rodar una secuela que, aprovechando el tirón de aquella, ayudase a sanear las depauperadas arcas del estudio fundado por  Carl Laemmle  en 1912. Sin embargo James Whale no estaba por la labor de realizar una continuación de su película, negándose en repetidas ocasiones a asumir la dirección, hasta que obtuvo la libertad creativa necesaria para hacerla a su gusto. El resultado fue una obra fílmica independiente, más viva, ingeniosa y transgresora en su fondo que su espléndida e ilustre predecesora, y esto fue posible porque Whale  sintió que La novia de Frankenstein ( The Bride of Frankenstein ) era su oportunidad para burlarse de la perfección y de los prejuicios socia...

El hombre invisible (1933)

Con el paso del tiempo, las míticas producciones de terror realizadas en los estudios Universal , allá por la década de 1930, no resultan tan terroríficas como debieron serlo en su momento; al menos, no para el público actual que, perdida la inocencia cinematográfica de su homólogo de ayer, sí encuentra en ellas las notas de humor que asoman en la mayoría de los títulos que componen el ciclo de terror Universal . Lo que también se descubre en este tipo de horror movies , es el encanto de sus luces y sombras, el romanticismo de sus personajes y las atmósferas enrarecidas de películas repletas de logros artísticos y técnicos, cuando estos encontraban en las maquetas, los trucajes, los alambres o en el maquillaje su principal fuente de efectos especiales. Pero, sobre todo, conservan su reflejo social —incluidos los megalómanos sueltos que pretendían conquistar el mundo—, aquel que va más allá de la fantasía que proponen para descubrir parte de una época en la que  El hombre invisi...

El doctor Frankenstein (1931)

La idea de la inmortalidad, la muerte y la esperanza de la resurrección han sido una constante desde que el ser humano cobró la conciencia de serlo; sin embargo, hombres como Henry Frankenstein ( Colin Clive ) no se conforman con aguardar y ver qué pasa. Frankenstein ha experimentado, investigado y descubierto el secreto para crear vida, sin darse cuenta que se ha apartado de la suya, dejando a su prometida Elizabeth ( Mae Clarke ) y a su familia en un segundo plano del que apenas se preocupa. Lo importante para él es hacerse con ese cadáver que está a punto de recibir sepultura en un cementerio siniestro, repleto de estatuas que parecen vigilar sus movimientos; pero ni él ni su ayudante se amilanan ante esa tétrica e inmóvil figura que sujeta su guadaña y custodia el descanso de los muertos. Henry es un científico que se ha dejado dominar por su deseo y por su afán de desvelar uno de los misterios más antiguos de la humanidad; un misterio que pretende comprender...