Salvo excepciones como Tres camaradas ( Three Comrades ; Frank Borzage ; 1938), El gran dictador ( The Great Dictator ; Charles Chaplin , 1940) o Enviado especial ( Foreign Correspondent ; Alfred Hitchcock , 1940), previo a la entrada de Estados Unidos en la Segunda Guerra Mundial, los estudios de Hollywood se mantuvieron al margen de los hechos que afectaban a Alemania y que acabarían por afectar a otros países. Y no lo hacían por temor a ver sus producciones censuradas en un mercado cinematográfico tan importante como el alemán, de modo que los intereses económicos condicionaron la pauta a seguir hasta que los estadounidenses se vieron envueltos en la guerra tras el ataque japonés a Pearl Harbor, el 7 de diciembre de 1941. A partir de entonces se produjo un cambio en la política de los estudios cinematográficos y su maquinaria propagandística empezó a producir películas que encaraban de manera directa la amenaza nazi. Ser o no ser ( To Be or Not to Be ; Ernst Lubitsch , 1942...