La primera adaptación cinematográfica de una novela de Benito Pérez Galdós se realizó con el autor en vida; en este aspecto Beauty in Chains (1918) es única, pues, cuando se rodó la siguiente, El abuelo (José Busch, 1925), el gran escritor canario ya había fallecido. Aquella primera versión galdosiana, ahora perdida y obviamente muda, fue obra de la directora Elsie Jane Wilson, que encontró su inspiración en Doña Perfecta , cuya trama posibilita el drama cinematográfico, aunque, tal vez, la película no transmita lo que se encuentra más allá de este. En esencia, Galdós describe la tragedia de una sociedad conservadora que se niega al cambio (a modernizar su pensamiento, a aceptar su historia y, desde esa aceptación, aspirar a la transformación que no llega) y se aferra a la hipocresía sobre la que se sustenta y defiende. Años más tarde, Alejandro Galindo llevaría los personajes a México. Los sitúa en el último tercio del siglo XIX mexicano, con Porfirio Díaz de fondo, pero...