El ámbito legal que asoma en las películas basadas en novelas de John Grisham se encuentra repleto de zonas oscuras, de turbiedad, de sombras, sin cabida para la justicia y la verdad que solo triunfan gracias a sus héroes y heroínas. Allí, en esa opacidad, se impone la manipulación y la mentira, el dinero, los intereses ocultos… Forman parte del paisaje que Grisham emplea en sus superventas , que toman como excusa la abogacía o los tribunales para introducir héroes y heroínas, intrigas sin excesivo trasfondo y cuentos infantiles como este en el que Mark (Brad Renfro), un niño de once años, inicialmente asustado y enfadado, siempre inteligente y marginal, es el héroe de una función en la que Reggie Love (Susan Sarandon), dama andante, ex alcohólica, generosa y de recursos, le ayuda desinteresadamente en su lucha contra los gigantes que lo amenazan tras ser testigo del suicidio de un abogado de la mafia. En el cine basado en las novelas de Grisham se enfrentan David y Goliat —Tom Cruise ...